Páginas


Image and video hosting by TinyPic
Mostrando entradas con la etiqueta UCR: El Petróleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UCR: El Petróleo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de octubre de 2017

Marcelo T. de Alvear: "Designase al Ing. Cnel. Mosconi Director de Yacimientos Petroliferos Fiscales" (19 de octubre de 1922)

Buenos Aires, octubre 19 de 1922

El Presidente de la Nación Argentina

DECRETA:

Art. 1: Nombrase Director General de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales, al Ingeniero Coronel don Enrique Mosconi.

Art. 2: Comuniquese, publiquese en el Boletin Oficial y dese al Registro Nacional.

ALVEAR – T. A. LE BRETÓN











Fuente: Decreto de nombramiento del Director General de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Ing. Cnel. Don Enrique Mosconi, 19 de octubre de 1922. 
Leer más...

domingo, 5 de junio de 2016

Jorge Lapeña: "Un sistema de precios y tarifas energéticas" (17 de agosto de 2010)

El atraso de las tarifas energéticas es posiblemente el problema más importante de cuantos afectan al sector energético argentino: la población se acostumbra a no pagar por los productos y servicios energéticos lo que estos cuestan; los empresarios manejan empresas fuera de punto; los empresarios no invierten en ampliar la oferta para satisfacer la demanda siempre creciente. El estado bombea fondos públicos hacia el sector para compensar las tarifas; para invertir; etc.

Ahora bien existe consenso político, empresario y académico amplio en que las tarifas están desactualizadas; también el acuerdo se extiende a que los ajustes no pueden ser realizados de una vez sino que se necesita un plan gradual. No sólo eso: existe acuerdo en que el usuario debe pagar tarifas justas y son justas aquellas tarifas que recuperan los costos totales, y eficientes, para producir esa energía. Por último estamos de acuerdo en que siendo el acceso a servicios públicos un “derecho humano” por lo menos una parte de la población tendrá que ser ayudada mediante una “tarifa social”.

Sin embargo a no engañarse: no existen todavía acuerdos acerca de cuánto es el atraso; en cómo corregir el atraso y en cómo deben ser gestionados o invertidos los fondos que genere el sector a partir de una eventual puesta a punto tarifaria.

Se puede argumentar que existe un atraso en la retribución a la generación eléctrica; también que a causa de ese atraso el sector generador no invierte lo suficiente para garantizar la expansión de la oferta en generación para un país que crece al 5 % anual acumulativo; también que a causa de ello el estado debe invertir sumas importantes, y que cuando lo hace, lo hace caro y mal. Pero no es menos cierto que en 20 años de gestión privada en el sector eléctrico éste no generó – ni aún en las épocas de bonanza y de tarifas reales- las inversiones que el país necesitaba para garantizar un crecimiento sustentable de la actividad. Dicho de otro modo: inversión sólo en ciclos combinados con un gas que cada día era más escaso. O sea el sector generador no mostró solvencia para anticipar la problemática gravísima del agotamiento del gas natural….

Se puede argumentar también que los precios del gas natural son bajos y que esto desalienta la inversión en exploración; y esta comparación sin duda es impactante si se la compara con lo que se le paga a Bolivia por el gas que este país ni siquiera puede entregar; sin embargo estos precios no lucen tan bajos. Sin embargo se debe tener en cuenta que los precios actuales de gas natural en Henry Hub no justificarían precios en boca de pozo mucho más elevados que los actualmente vigentes.

LA PROPUESTA DE POLÍTICA TARIFARIA SINTETICA

En base a la conceptualización anterior propongo el siguiente esquema:

1.- Un sistema de precios y tarifas energéticas que recupere los costos totales en que se incurre para producir la energía y que sea afrontada por todos los consumidores;

2.- Complementariamente con lo anterior un sistema de Tarifa Social que mediante subsidios focalizados compense a los sectores más desprotegidos de la sociedad,

3.- La puesta a punto de las tarifas reguladas de Distribución de Gas por Redes y las Empresas de Distribución eléctrica constituye una primera prioridad. Estas empresas deben recuperar todos los costos eficientes que conforman el VALOR AGREGADO DE DISTRIBUCIÓN. El saneamiento de las empresas de Distribución es primera prioridad

4.- La implementación del Planeamiento Energético de Largo Plazo en un sistema coordinado por el Estado Nacional pero integrado por los estados provinciales y el
Parlamento Nacional. El Planeamiento definirá la ampliación de la Generación y de la Transmisión y no el mercado.

5.- Las empresas de Distribución agrupadas en consorcios licitarán las obras definidas por el Planeamiento Energético según los requerimientos de la demanda y los cronogramas de ejecución de las obras.

6.- La empresas de Distribución contratarán la ejecución por el método COM; y garantizarán el repago de las obras mediante sus tarifas. El estado nacional garantizará el traslado de dichas tarifas al usuario final.

7.- Las Centrales existentes recuperarán sus costos totales mediante el método de Cost Plus. Se dejará sin efecto el método de retribución por costo marginal a las centrales. El despacho de cargas continuará realizándose por la optimización de los costos de los combustibles (método actualmente vigente).

8.- Se implantará –modificando la ley 24065- un sistema de Fondos Específicos para el financiamiento de las centrales hidráulicas y en general energías no convencionales que pagarán todos los consumidores. Estos Fondos Específicos serán gestionados por un Sistema autárquico auditable y con reglamentación específica.

9.- En materia de gas natural se deben renegociar los precios de gas de Bolivia en Frontera; estos precios deben surgir de un net back de los precios de importación eficiente de GNL en Bahía Blanca.

10.- La producción nacional de gas natural tiene que redefinir los precios del gas natural en boca de pozo. Se debe definir un sendero gradual para alinear los precios en boca de pozo con el Net. Back de la importación eficiente de GNL en el litoral marítimo argentino.

11.- Debe mantenerse el nivel absoluto de los impuestos a los combustibles de manera que el eventual aumento en los precios netos percibidos por las empresas no se traduzca en incremento de los impuestos percibidos por el tesoro. Esto implica redefinir alícuotas hacia la baja

12.- Debe reducirse la carga impositiva de algunos productos energéticos; por ejemplo las que gravan a la Tarifa Social.

13.- Finalmente los precios de los combustibles líquidos sin impuestos se deben alinear con los precios internacionales de los combustibles similares reflejando la situación de nuestro sistema productivo. El estado debe fijar precios máximos, mediante métodos preestablecidos y objetivos, por lo menos en el período en que no esté garantizada la plena competencia en el segmento de refinación y comercialización.











Fuente: Un Sistema de Precios y Tarifas Energeticas en Argentina para el período 2012-2015 por Jorge Lapeña ex secretario de Energia de la Nacion durante el gobierno del Dr. Raúl Alfonsin (1983-1989) publicado en Instituto Argentino de la Energia “General Mosconi”, 17 de agosto de 2010. 
Leer más...

viernes, 3 de junio de 2016

Tomás Le Bretón: "Mosconi, Director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales" (31 de octubre de 1922)

Ministerio de Agricultura

Buenos Aires, 31 de octubre de 1922

S. E. el Señor Ministro de Guerra
Coronel Don Agustín P. Justo.-

Tengo el honor de dirigirme a V. E. comunicándole que por decreto de fecha 19 del corriente, ha sido nombrado Director General de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales, el Ingeniero Coronel Don Enrique Mosconi.

Saludo a V. E. con mi mayor consideración.

Tomas A. Le Bretón.

Ministro de Agricultura.













Fuente: Comunicación del señor Ministro de Agricultura Dr. Tomás Le Breton al Ministerio de Guerra sobre la designación del Ingeniero Coronel Don Enrique Mosconi como Director General de Yacimientos Petroliferos Fiscales, 31 de octubre de 1922.
Leer más...

lunes, 16 de mayo de 2016

Edmundo F. Catalano: "Frondizi y la Nacionalizacion del Petróleo" (1999)

El 1 de mayo de 1958, el nuevo gobierno constitucional presidido por Arturo Frondizi, anuncio el comienzo de una nueva política petrolera con el fin de poner término al peligro que se cernía sobre nuestra economía. El objetivo anunciado era librar "la batalla del petróleo" en nombre de la soberanía nacional. Puntualizo, a esté respecto, que esa lucha se libraría a través de YPF y con la cooperación del capital privado, sin dar lugar a concesiones ni a renuncias del dominio del Estado sobre los yacimientos.

El proyecto de ley remitido al Congreso con ese objeto fue sancionado con el voto favorable de la mayoría radical intransigente. La minoría no participo en la votación.

Esta ley, que lleva el número 14.773, declaro los yacimientos de hidrocarburos propiedad absoluta, inalienable e imprescriptible del Estado nacional y dispuso que las actividades referidas al estudio, explotación, industrialización y transporte de los hidrocarburos se realizara a través de YPF y Gas del Estado. Los derechos preexistentes serian respetados. La ley, por otra parte, prohibió el otorgamiento de nuevas concesiones pero no impidió que se celebraran otros tipos de contratos mientras no contuvieran cláusulas lesivas a nuestra independencia económica o que de otro modo pudieran gravitar en la autodeterminación de la Nación, según expresaba.

Ya antes de la sanción de la ley 14.773 y en uso de las facultades que le otorgaba el nuevo estatuto de YPF, reformado en días anteriores a la asunción de las nuevas autoridades por el Gobierno Provisional, el delegado presidencial designado como interventor de YPF, celebro una serie de contratos con empresas nacionales y extranjeras, que en el fondo importaban verdaderas concesiones por su extensión territorial y el conjunto de facultades que otorgaban a los adjudicatarios. Estos contratos se presentaron bajo la forma de locación de obra y servicio v su efecto fue favorable a la expansión de la actividad petrolera, al punto de que en el curso de cuatro años la producción se triplico y se logro el autoabastecimiento. Al asumir en 1963, el gobierno constitucional siguiente, presidido por Arturo Illia, dicho contratos, en número de 13, fue anulado por el gobierno y más tarde renegociados en 1966 por el gobierno de la Revolución Argentina, que le sucedió.













Fuente: Curso de Derecho Minero Quinta Edicion de Edmundo F. Catalano. Editorial Zavalia. 1999.
Leer más...

martes, 11 de agosto de 2015

La Fronda: "Reparación del Petróleo" (junio de 1922)

Estos escribidores de la hoja de Salaberry y Bercetche son impagables.

Anuncian, como un hecho de gran trascendencia, el decreto que crea la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales.

Y naturalmente, lo presentan como una estupenda concepción del Peludo, que la tuvo al realizar su visita-relámpago a Comodoro Rivadavia. La concepción del cacique consistía en una perogrullada de primer orden:

“El rendimiento posible de la riqueza petrolífera solo había de obtenerse mediante una experta dirección técnica y un estricto sistema administrativo”

Y el problema del petróleo quedaba o ya estaba resuelto.

Bueno. La Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales no es, precisamente lo que le interesa al país, aunque ella haya preocupado últimamente, al señor Vargas Vila ministro de Agricultura, lo obligara a lanzar su gritito de Ypiranga sin consecuencias.

Lo que al país le interesa es saber algo respecto de los escándalos del petróleo, de ciertos tanques misteriosos, y, sobre todo, de las causas que han impedido durante los seis años del apostolado, que los yacimientos de Comodoro Rivadavia rindieran algún beneficio a la Nación.

Eso es lo que debiera decirnos el Peludo y esa debería ser la “disparidad” del señor Vargas Vila, “disparidad” que por otra parte, redujo a las mas graciosa genuflexión con una sola y enérgica mirada.

Córtese, pues, la melena, afable señor y siga navegando por el apacible lago de kerosene de la reparación.











Fuente: Editorial del diario La Fronda por la creación por el presidente de la Nación Dr. Hipólito Yrigoyen de la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, junio de 1922.


Leer más...

domingo, 10 de agosto de 2014

Facundo Suarez: "Discurso por el día del Petróleo" Fragmento (13 de diciembre de 1963)

Podemos afirmar con toda responsabilidad que habrá autoabastecimiento para que el país pueda desarrollar todas las posibilidades económicas que dependan del petróleo, porque Yacimientos Petrolíferos Fiscales recuperado para la nacionalidad en su integridad dará los elementos necesarios para este desarrollo industrial.

Podemos asegurarles a las provincias petrolera que habrá planes de obras patrocinados por YPF e incluso pagados por el esfuerzo de la comunidad, porque con este petróleo que se transformara en divisas o en moneda fuerte, podremos realizar obras que son necesarias, como construcciones de destilerías, gasoductos, oleoductos, e incluso se pondrán al día las regalías que les corresponden a las provincias.

En 1958 cuando el gobierno constitucional del Dr. Arturo Frondizi asume el poder, esta empresa tenía una deuda interna de 13 mil millones de pesos. En 1962 tenia una deuda de 57 mil millones de pesos y hoy al asumir el poder de este nuevo grupo de hombres, la encuentra con 61 mil millones de pesos de deuda, que traducido a moneda norteamericana equivale a un endeudamiento de 700 millones de dólares.

Sepa el pueblo que estamos en condiciones de seguir adelante y que las presiones son fruto de los agoreros y no realidades, porque nadie pretende hacer presiones sobre un país cuando este se siente lealmente soberano.




El Dr. Facundo Suarez en el cementerio de la Recoleta durante el homenaje al Gral. Enrique Mosconi.




Fuente: Discurso del señor Presidente de Yacimientos Petroliferos Fiscales Dr. Facundo Suarez, durante el homenaje tributado esta mañana en el cementerio de la Recoleta al General Mosconi, con motivo de celebrarse el Día del Petróleo, 13 de diciembre de 1963.
Leer más...

miércoles, 9 de julio de 2014

Arturo Frondizi: "El Plan Petrolero de Alfonsín" (abril de 1985)

Hace 23 años fue derrocado por un golpe militar. Hace 21 años los contratos petroleros firmados en 1958 como base primordial de su plan de gobierno fueron anulados por un gobierno radical. Hace apenas unos días, otro gobierno radical vuelve sobre el tema y anuncia la formulación de una política petrolera cuyo parecido con la frondizista es  —¿o no?— pura coincidencia.
Esta suerte de revival petrolífero, aplaudido en principio y no sin asombro por la mayor parte de las personalidades políticas del país y del exterior, llevó a SOMOS a hablar con el responsable de la nostalgia: Arturo Frondizi, 76 años, ex presidente de la Nación.

-Tras los anuncios que Raúl Alfonsín hizo en Houston, fue el asombro. Usted mismo se sorprendió gratamente, aunque aclaró que el petróleo ya no es solución exclusiva para la crisis. ¿Entonces?
—Vea: en una política de desarrollo nacional el petróleo y también el gas (porque somos una potencia gasífera, ¿no?) deben jugar un papel proporcionado a la importancia de sus volúmenes y valores. Estamos parados sobre una riqueza comprobada que, a valores en boca de pozo, cuadruplica el monto de nuestra deuda externa. Entonces, no poner esa potencia en acción agravia a los vastos sectores populares que sufren el diario y creciente acoso de la pobreza y la marginalidad. Pero como cualquiera puede inferir, frente a la profundidad de la crisis del subdesarrollo, es imposible pretender conjurarla con medidas parciales y aisladas, aunque sean de resonancia y estén básicamente bien orientadas. Una política de hidrocarburos encaminada al interés nacional no debe ser, separada de un plan general, con prioridades claramente definidas y asentadas en las industrias de base, comenzando por el acero, y con un ritmo de ejecución acorde con la urgencia de revertir la decadencia del país.

-En resumidas cuentas, el petróleo puede servirnos para despegar, pero no nos garantiza que nos mantengamos en vuelo...
—Mire... El petróleo es fundamental como palanca de un plan de transformación estructural. Si ese plan no existe, el petróleo podrá constituir un recurso para zafar momentáneamente de la crisis de balance de pagos. Pero eso equivaldría a echar manos a una riqueza útil con el limitado propósito de emparchar el sistema en crisis. Atenuaría apenas uno de sus efectos, sin modificar las causas del problema global. Los recursos naturales del país deben motorizar el desarrollo y no deben ser exclusivamente considerados como medios para cumplimentar nuestras necesidades y obligaciones externas.

-Conrado Storani señaló que hay diferencias de fondo entre la política instrumentada durante el '58 y el '62 y la anunciada por el actual presidente. Textualmente dijo: "Aquellas fueron concesiones, ahora se han anunciado contratos de exploración." ¿Usted firmó concesiones, doctor Frondizi?
—Seré absolutamente claro: durante nuestro gobierno no se otorgaron concesiones. Por el contrario, se prohibieron legalmente. Suscribimos contratos de explotación para el desarrollo de áreas con reservas comprobadas y contratos de exploración. En ellos, las compañías contratistas corrían con los riesgos mineros y cobraban y ganaban en función del petróleo que extraían.

-Perdone, pero no alcanzo a comprender por qué YPF no explotó directamente en las zonas donde tenía hecha la evaluación de reservas...
—La cuestión era la urgencia y la falta de inversiones para la tecnología imprescindible. Yo no voy a prestarme a discusiones sobre cuestiones semánticas, pero sí voy a aclararle que los contratos ajustados a nuestra política energética garantizaban estrictamente que el petróleo era propiedad inalienable del Estado nacional. Así lo estableció la Ley 14.775 de Nacionalización de Hidrocarburos cuya sanción promovimos. Entonces, cada contratista entregaba a YPF el petróleo que extraía y YPF le pagaba al contratista una retribución por la extracción. Esa retribución fue en todos los casos menos que el costo del petróleo producido por YPF por administración y también fue inferior al precio del petróleo importado.

-¿Puede darme algunas cifras?
—En los 35 años anteriores a 1958, YPF no había pasado de producir entre el 30 y el 40 por ciento del petróleo que consumíamos. El resto lo importábamos. Esa situación la rompimos con la política de los contratos y con la racionalización de YPF. El consiguiente ahorro de divisas que esto trajo para el país fue del orden de los 300 millones de dólares por año. Y lo invertimos en equipamiento industrial. ¿Quiere más cifras? Anote: durante mi gobierno triplicamos la producción a un ritmo del 30 por ciento acumulativo anual. Pasamos, en números redondos, de 5 a 15 millones de metros cúbicos por año. Y lo hicimos sin detrimento de las reservas. Por el contrario, éstas aumentaron en un 50 por ciento. Y también sin menoscabo de YPF: racionalizada y reequipada, duplicó la cantidad de pozos perforados y la cantidad de petróleo producido por administración. Esto fue una revolución en la historia del organismo. Pero no nos debemos confundir: YPF debería reducir al mínimo su operatoria. Transferir el grueso de su actual actividad práctica a manos privadas, reservándose su condición de instrumento para la aplicación de la política que el Estado nacional fije en la materia. Ya le he dicho que nosotros desechamos las figuras de las concesiones y creamos nuevas y eficaces formas contractuales que posteriormente fueron aplicadas en otros países. Básicamente establecimos que los contratistas no pudieran disponer del petróleo de otra forma que no fuera entregándolo en su totalidad a YPF. Aseguramos la soberanía nacional, no sólo por haber mantenido la propiedad del petróleo y de las áreas, sino porque fundamentalmente eliminamos la dependencia del exterior en el abastecimiento y lo hicimos pagando salarios a obreros y a técnicos argentinos, fletes y seguros a empresas nacionales, regalías a las provincias y poblando regiones virtualmente desiertas.

-El gobierno ha tardado más de un año en anunciar lo que hará en materia de explotación petrolífera. Y aún no se sabe muy bien en qué consistirán los contratos ni cuándo se firmarán. ¿Usted qué piensa?
—Creo que cada política se juzga por sus resultados, los de mi gobierno están a la vista. En solo 5 meses a partir de la victoria electoral y en 87 días de gobierno, actuamos con decisión. Lo hicimos dentro de la legalidad, pero al margen de la burocracia. Negociamos, firmamos y pusimos en ejecución los 5 primeros contratos que determinaron una aceleración de las actividades exploratorias y extractivas como no existían antecedentes en la Argentina y como lamentablemente tampoco los hubo después de la anulación dispuesta por el gobierno radical del doctor Illia.

-Usted, Rogelio Frigerio y el MID en general señalaron su beneplácito por el viraje de Alfonsín en Houston. ¿Significa esto, de alguna manera, que se está acortando la brecha abierta entre Balbín y Frondizi en los años '50?
—Vea señora: que el gobierno se disponga a revisar 50 años de prédica tenazmente refractaria, que se disponga a recorrer el camino del autoabastecimiento que nosotros transitamos hace un cuarto de siglo, configura un giro político altamente elogiable. Con Frigerio lo hemos celebrado como un paso que puede contribuir para emerger de la crisis. Pero le advierto que esta conciencia está ya instalada en amplios sectores de la comunidad y por ello no podrán ser instrumentados por consignas retóricas e inconducentes, orientadas a distorsionar la propuesta desarrollista en materia de hidrocarburos. El actual gobierno ha dado un paso significativo. Pero ahora deberá vencer la inercia e implementar concretamente los anuncios, para que los resultados puedan observarse en los próximos meses y no dentro de 7 o 9 años, como ha declarado a la prensa algún funcionario del área energética.

-¿Qué requisitos debe reunir un contrato petrolero para que, al tiempo de servir a los intereses nacionales en forma efectiva, posea suficiente atractivo para las inversiones extranjeras?
—La clave está en la rentabilidad. Fíjese que si la rentabilidad no es adecuadamente preservada dentro de los márgenes de riesgos que son normalmente asumidos en este tipo de operaciones, no habrá posibilidad de atraer inversiones. Los contratos deben respetar la regla que indica que el volumen y el ritmo de producción están en directa relación con el precio que se esté dispuesto a pagar. Porque en este sentido resulta contraindicado al interés nacional la pretensión de "exprimir" al contratista recortando sus márgenes de rentabilidad. Este concepto es también válido para el caso de las reservas a descubrir. El precio no sólo debe ser justo (no más de lo debido, pero tampoco menos) sino además debe ser variable, para adecuarse a las condiciones y riesgos de cada operación.

-Si el petróleo es un pilar del desarrollo, ¿cómo se explica que Estados Unidos importe petróleo y conserve el suyo (al revés de nosotros), en especial cuando se pretende que por la vía sintética el natural va a dejar de ser un bien de interés en el futuro?
—La situación de la Argentina y de los Estados Unidos es sustancialmente diferente. Estados Unidos es una gran potencia a la cabeza del mundo industrial. Nosotros, en cambio, pertenecemos al conjunto de naciones subdesarrolladas. Por ello difícilmente pueda compararse lo que uno y otro está en condiciones de permitirse. Los norteamericanos pueden descargar en el exterior buena parte de las consecuencias de su déficit de balance de pagos, que está en el orden de los 200 millones de dólares. El gobierno argentino, que carece de plan global de desarrollo, está obligado a forzar la generación de excedentes en el balance de pagos, para cumplir con los compromisos de la deuda externa en el marco de lo acordado con el FMI. Por otra parte la actividad petrolífera en los Estados Unidos se ha incrementado en los últimos tiempos sobre la base del aumento operado en el valor internacional del petróleo excedente. De paso, esto es un ejemplo de cómo funciona la regla que rige la expansión de la producción en base a los aumentos de precios, que es de cumplimiento universal. Nosotros tenemos que establecer nuestras prioridades y contratar con las empresas que nos permitan cumplir esos objetivos.

-En tren de comparar la situación actual con la que debió enfrentar usted cuando era presidente, ¿aplicaría hoy la misma receta de 1958 y respetaría el mismo orden de prioridades que marcó durante su campaña: petróleo, petroquímica, siderurgia, comunicaciones, energía y tecnificación agraria?
—Usted me ha ahorrado la enumeración de prioridades. Por supuesto reivindicamos hoy el mismo camino. Eso le permitió al país conseguir inversiones genuinas de capital nacional y extranjero. Además del autoabastecimiento de petróleo, logramos así triplicar la producción de acero, quintuplicar la de caucho sintético, fundar prácticamente la industria automotriz y la petroquímica, por no señalar sino algunas de las batallas ganadas en el camino por capitalizar la Nación. Esos resultados, ese impulso, es lo que le permitió vivir de rentas a los gobiernos posteriores que renunciaron a continuar ese proceso dinámico. Pero digamos, además, que las circunstancias actuales resultan, en cierto sentido, más propicias que las que debimos afrontar en nuestra experiencia de gobierno.

— ¡¿Cómo?! Eso no se lo puedo creer...
—Créalo porque es así. Fíjese que al consenso ya alcanzado por la idea del desarrollo y la integración nacional, agréguele que la participación del capital privado, nacional y extranjero en esos grandes objetivos ya no es materia de discusión, salvo por parte de recalcitrantes y minoritarios grupos de opinión ligados a la retórica antiimperialista y al nacionalismo de medios. Además, el país hoy puede beneficiarse enormemente de dos circunstancias que entre el '58 y el '62 no se daban: el encarecimiento mundial de los precios del petróleo.

-Sinceramente no veo cómo se puede erigir nada con la inflación que hoy se padece. A propósito: ¿cómo hizo usted para controlarla?
—Nosotros hicimos, simplemente, lo contrario de las prácticas rutinarias del monetarismo, que se ocupa de los efectos y no de las causas. Atacamos frontalmente el fenómeno en sus orígenes, es decir, en el déficit fiscal y en la paralización y desintegración del aparato productivo. En un primer momento, porque liberamos una inflación encubierta preexistente y, sinceramos las variables precios-cambios-tarifas-salarios, el índice de precios subió hasta ubicarse en el 113 por ciento en 1959, aun cuando empezó a bajar mes a mes. Pero como simultáneamente aplicamos la política de fondo destinada a restablecer el proceso de inversión y la acompañamos con una drástica racionalización estatal, en 1960 la inflación se redujo al 27,1 por ciento y en 1961cayó al 13,7 por ciento anual. El plantel de agentes estatales se redujo en más de 250.000 empleados sin incrementar los índices de desocupación, ya que hubo pleno empleo. El dólar se mantuvo estable y el déficit presupuestario cayó en menos del 1 por ciento del PBI. Las causas de la inflación son ahora las mismas que entonces y en consecuencia, el remedio no puede ser otro que aquél cuya efectividad demostramos.

-Usted firmó un stand-by con el FMI, pero durante los cuatro años de su gobierno no se aplicaron los condicionamientos del Fondo. Verbigracia: no se paralizó el plan de obras, las tarifas no crecieron por encima de la inflación, las tasas de interés eran negativas y por ende el crédito era barato. ¿Le trajo problemas no cumplir con el FMI?
—La enumeración es acertada pero su aseveración es incorrecta. Le explico: nosotros negociamos con el Fondo siguiendo una estrategia que básicamente consistió en llevar en una mano el acuerdo para el saneamiento y en la otra el plan de desarrollo, de manera que compatibilizamos el control de la inflación y la racionalización del gasto público con la creación de posibilidades para el desarrollo integral del país. Cumplimos con un plan que satisfacía al Fondo sin por eso impedir el desarrollo y menos aún caer en el receso y en la pauperización de los trabajadores y de los productores argentinos.

-Usted debió soportar más de una treintena de planteos militares durante sus cuatro años de gestión ¿Cuál es su opinión sobre la relación gobierno-Fuerzas Armadas en la actualidad?
—Mire: las Fuerzas Armadas son una parte importante del movimiento nacional. No se las puede aislar y no se las puede agraviar. Y eso es lo que lamentablemente se ha hecho. En lugar de aplicar la Justicia, se ha permitido y hasta se ha auspiciado un juicio condenatorio global de carácter político. Nosotros creemos que el aislamiento de las instituciones armadas respecto de la sociedad civil sólo sirve al enemigo de nuestro desarrollo como Nación.

-¿Usted es partidario de una amplia amnistía militar?
—Yo soy partidario de sentar las bases de una reconciliación y de una pacificación definitiva en el país y esto no puede empezar sin establecer una política global sustancialmente diferente de la que se está aplicando, que en realidad agudiza los enfrentamientos y las divisiones de la sociedad. En esas condiciones se podrán estudiar los instrumentos jurídicos para dejar cerrada una etapa del pasado y que todos nos dediquemos a resolver los problemas del presente con los ojos y el corazón puestos en el futuro.

-¿Cree al menos que una ejemplar sanción a las cúpulas del Proceso ayudaría a terminar con la pesadilla de los golpes y planteos militares?
—Vea: la inestabilidad institucional es el resultado de las graves tensiones que engendra el subdesarrollo. Es superficial, en consecuencia, creer que porque es juzgada una conducción desaparecerán los factores objetivos que llevan al deterioro de las instituciones. Por otra parte, lo que nadie dice hoy es que las Fuerzas Armadas asumieron la represión de la subversión como corresponde a su papel institucional, puesto que el monopolio de la fuerza en manos del Estado era disputado por grupos armados. Esa acción es legítima y corresponde a la defensa del Estado de derecho. Lo que debió ser puesto en manos de la Justicia son las acciones realizadas fuera de la ley.

























Fuente: Arturo Frondizi "Los parches no sirven" Frondizi habla del petróleo, del gobierno, la inflación y los militares, Revista Somos Abril 1985 digitalizado por Magicas Ruinas
Leer más...

martes, 24 de junio de 2014

Caras y Caretas: "Entrevista al General Enrique Mosconi Director de YPF" (13 de agosto de 1927)

El general Mosconi, director de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales, habla con un lápiz en la mano. Sobre la página blanca que tiene delante va dejando caer las cifras fantásticas. Es el poema del petróleo argentino. El oro negro corre como en un sistema arterial vivificante, bajo la tierra de la nación futura, desproporcionada a fuerza de ser grande y poderosa.


En 1907 partimos de cero. Se está horadando un pozo. ¿Encontraremos la napa de Petróleo prevista? De pronto un trueno conmueve la entraña de la roca, arrasa con todo: tubos, perforadoras, materiales.

Es un chorro de agua salada, de gas, de basalto y de arenillas. Las paredes de cinc tiemblan. La fuerza del surtidor amenaza con hacer volar el galpón, arrancarlo de raiz. Ha costado cien mil pesos la perforación del pozo. Una hora más tarde ese chorro de mineral ha vertido ya cien mil pesos de petróleo. Los años siguen. La labor fiscal abre nuevos pozos. La curva de la producción es casi una vertical, y al fin del año pasado aparecemos sobre el mundo como la décima potencia petrolífera.
Hemos producido en 1926: 1.158.544 toneladas de petróleo, 1.032.958 toneladas de fuel-oil y más de 150 millones de litros de nafta y querosén.

Entre Comodoro Rivadavia y los yacimientos de Plaza Huincul 376 pozos se explotan y 164 poros se aprestan a la actividad.

Las perforaciones suman cifras fantásticas. Se ha horadado 94.910 metros en roca viva. Si pusiéramos un caño al lado de otro, esta cañería subiría al cielo, se perdería entre las nubes y casi ya saldría de la atmosfera terrestre. Entraría en el éter en que flotan los astros.

Este petróleo que busca recipientes y no los halló a veces a la medida de la abundancia en que fluye de los yacimientos riquísimos, forma ríos sobre la tierra virgen y se estanca. Los barcos-cisternas vendrán a buscarlo. La flota nacional, compuesta de 7 barcos, hace anualmente ciento noventa viajes entre Buenos Aires y Comodoro Rivadavia. Al fin del año podrían transportar 940.000 toneladas. El petróleo crudo traído a la destilería de La Plata alcanzó en 1926 a 475.057 toneladas, fuera del acarreado para empresas particulares que llegó a 173.441 toneladas. No cuento la nafta y el querosén.
Esa misma flota ha transportado en 1926, 393.553 toneladas de fueloil (carburante) y 22.523 toneladas de nafta y querosén desde la refinería de La Plata a Buenos Aires. Estos barcos han llevado en cambio hasta Comodoro Rivadavia 35.997 toneladas de carga y 3926 pasajeros.

La destilería de La Plata es otro de los milagros del petróleo. Fue construida y puesta en movimiento en solo un año. Hay fechas que deben entrar en las efemérides argentinas; el 24 de diciembre de 1925 la Destilería Primaría envió su primer cargamento de fuel-oil a los estanques de Buenos Aires.
Él primer bombeo de nafta se efectuó el 7 de febrero de 1926. Al día siguiente, se bombeó el primer litro de querosén nacional.

La destilería está en condiciones — y lo ha demostrado — de extraer la mayor cantidad de nafta y querosén del petróleo crudo en el estado actual de la técnica del petróleo.

La nafta y el querosén Y. P. F. han conquistado el mercado. La destilería debe ser capaz de elaborar 2000 toneladas por día. Ha llegado a 2400, en las pruebas de recepción y se han tratado durante el año pasado 743.318.657 toneladas de petróleo bruto. Se ha entregado a la venta, haciéndose reservas para casos imprevistos: 50.254.600 litros de nafta y 23.170.822 litros de querosen. El total de lo recaudado por este concepto llegó a 13.371.288 pesos moneda nacional.


Este petróleo, desde la salida de los pozos, busca almacenes y cubas donde ser guardado. En Comodoro Rivadavia poseemos 175.000 metros cúbicos de almacén. Plaza Huincul tiene 20.885, Dársena Sud 65.500.

En Santa Fe, Rosario, La Plata, etc., hay 188.084 metros cúbicos de almacén que le esperan.
Nada nos impide creer que la línea ascendente que sigue las explotaciones fiscales del petróleo y sus derivados nos permita saturar el mercado con nuestro producto y eliminar el producto extranjero dentro de breve tiempo.

Una ley fiscal que preocupa al Parlamento debe Destilería fiscal de La Plata y sus almacenes, de una capacidad de 130 mil metros cúbicos. Ofrecernos mayores facilidades en esta política nacional del petróleo.

Los números en su gravedad exponen el estado actual del petróleo argentino, pero esa riqueza así enunciada es sólo un trasunto fugaz de la verdad. Todas las esperanzas están permitidas. El El dorado de América se halla bajo la Patagonia. Su riqueza no ha sido alcanzada todavía. Es incalculable y bella. Varios millones de hombres deformados por el esfuerzo han hecho un campamento entre la piedra árida de Comodoro Rivadavia y el Atlántico Austral, para ofrecernos en su sacrificio la posesión de un bien nuestro que se perdía en el misterio patagónico. Eí un campamento, he dicho, una ciudad deleznable hecha con chapas de cinc. A veces hay que interrumpir la función del teatro, porque los pilludos apedrean las paredes de hojalata y ahogan la voz del piano; a veces es el viento que sopla como si estuviera a sueldo de un rival oculto, y se lleva los techos de los ranchos de los "pioneers". Son esos hombres que se mueven dramáticamente como en una película del Far West quienes prolongan la soberanía argentina sobre la más palpable de las riquezas actuales. Son el símbolo viviente de nuestro petróleo sin una verdadera defensa aún. La Nación debe destacarse toda ella hasta la fuente del rico mineral. Su economía, la defensa nacional y el honor del país lo reclaman.












Fuente: "Entrevista al General Enrique Mosconi Director de YPF" en Caras y Caretas "El Petróleo, el problema actual", 13 de agosto de 1927.
Leer más...

jueves, 19 de diciembre de 2013

Raúl Alfonsín: "El Plan Houston" (23 de marzo de 1985)

Señores:

Esta es la ultima etapa do mi viaje por los Estados Unidos. He recorrido su maravilloso país, hablado con su presidente sobre la Argentina y nuestro continente, con los miembros del gobierno, del Congreso y con diversos sectores empresarios.

Durante estos numerosos encuentros, pude explicar nuestra situación política y económica. Nuestras dificultades y nuestros planes para el futuro. Al hacerlo, he recibido numerosas preguntas pero hay una que prácticamente se repetido en cada reunión: ¿cuales son las áreas prioritarias de inversión para mi gobierno?

Así, señale que son prioritarias para mi gobierno las inversiones en la agroindustria y en el sector de hidrocarburos.

Obviamente, señores, estoy aquí para hablarle esto ultimo.

Es un objetivo fundamental para mi gobierno atraer inversiones de capital extranjero para nuestras industrias extractivas. Me refiero concretamente a la actividad de la minería de minerales metálicos y a la exploración y explotación de petróleo.

Es cierto que la Argentina no es un país con tradición minera. Pero, considerando los hallazgos de minerales no ferrosos que se evaluaron años atrás y las posibilidades que se abrirán en el futuro tenemos mucho interés en intensificar la prospección minera mediante la participación del capital extranjero.

Para ello, estamos estudiando ciertos modelos de convenios que creemos han de adaptarse adecuadamente a esa actividad.

Sobre el desarrollo del petróleo y del gas, nuestro país tiene un especial interés su significado en nuestra economía es ahora particularmente relevante.

En la actualidad, la Argentina se autoabastece de hidrocarburos y dispone de una abundante reserva de gas natural.

Pero se nos plantea un problema en lo referente a la reserva probada de petróleo que, a la fecha, guarda una relación muy baja con respecto a la demanda interna.

Esta circunstancia determina que estemos especialmente interesados en ampliar dicha reserva, no sólo por razones de seguridad económica y sostenimiento de la producción necesaria para el consumo interno, sino también para lograr niveles de producción que nos permitan llegar a exportar y consolidar así nuestra balanza comercial.

Es por estas razones que quiero convocar a las compañías petroleras que están aquí representadas a participar activamente en mi país en contratos de explotación de petróleo.

Para esta decisión contamos con normas legales claras y estables, a las cuales se adecuan las formas jurídicas de los contratos que la Argentina esta dispuesta a concretar con el capital privado.
Según la legislación petrolera argentina —Ley de Hidrocarburos 17.319 y Ley de Contratos de Riesgo 21.773— los yacimientos de hidrocarburos pertenecen al Estado nacional y el Poder Ejecutivo nacional es el que fija la política nacional en la materia a través de la Secretaria de Energía.

A su vez Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la empresa estatal de petróleo plenamente integrada, es la herramienta fundamental de dicha política y es la titular de áreas reservadas para la explotación y exploración.

Paralelamente, la legislación vigente prevé el otorgamiento de permisos y concesiones de exploración y explotación a empresas privadas. Pero no es política del gobierno argentino utilizar esta vía para desarrollar la actividad en el área.

El camino que nos proponemos es otro: dentro del marco ya expuesto, es decir, con Yacimientos Petrolíferos Fiscales como titular de las áreas a explorar y producir, existe un muy amplio campo de acción posible para las empresas privadas tanto nacionales como extranjeras, ya que Yacimientos Petrolíferos Fiscales, conforme a la Ley de Hidrocarburos, esta plenamente facultada para convenir con aquellas las vinculaciones contractuales mas adecuadas para el eficiente desenvolvimiento de sus actividades, incluyendo la integración de sociedades.

Dentro de esa concepción caben desde contratos de locación de obras o de servicios hasta asociaciones (joint ventures) y sociedades mixtas pasando por contratos de exploración y/o explotación los llamados contratos de riesgo.

En suma, todas las formas contractuales que la imaginación legal puede desarrollar. Naturalmente siempre respetando la propiedad estatal de los yacimientos y de los hidrocarburos en el momento de ser producidos y todo ello bajo el control de la actividad por parte del Estado nacional en ejercicio del poder de policía.

Existen en la actualidad numerosos contratos entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales y empresas privadas nacionales y extranjeras, por medio de los cuales estas producen para Yacimientos Petrolíferos Fiscales alrededor de treinta por ciento del crudo argentino. Es nuestra intención profundizar esta participación, ya sea con el mismo tipo de contrato o con otros nuevos por definir a la brevedad.

En general, la estructura de tos contratos de exploración en la Argentina implica:

—Que el Estado nacional es el dueño del yacimiento y Yacimientos Petrolíferos Fiscales la titular del área y la propietaria de los hidrocarburos al momento de su producción.

—Un periodo inicial de exploración que puede llegar normalmente hasta siete o nueve años, subdividido adecuadamente con parciales devoluciones del Área.

—Una vez declarada la comercialidad del yacimiento, se abre un periodo de explotación que puede llegar normalmente hasta veinticinco años.

—Durante el periodo de exploración existen compromisos mínimos de trabajos a realizar por el contratista privado, lo que ocurre también en el periodo de exploración.

—La regalía a favor de las provincias donde se encuentra el yacimiento es pagada por Yacimientos Petrolíferos Fiscales al Estado nacional y por esta a aquellas, y alcanza at doce por ciento del valor de la producción.

—Los propietarios de tos inmuebles de la superficie son indemnizados por el contratista por las perdidas que les ocasionan la actividad petrolera conforme a pautas no obligatorias sugeridas por el Estado previa consulta a las partes interesadas.

— No existen impuestos especiales sobre los contratistas productores de crudo, siendo aplicables las normas generales de tributación.

Al mismo tiempo podemos asegurar:

Primero: Cualquiera sea la norma contractual quo adoptemos el operador será la empresa contratista.

Segundo: Como este previsto en la Ley de Contratos de Riesgo no habrá sorpresas impositivas a lo largo del contrato.

Tercero:  El precio será un porcentaje del precio internacional que se determinara en cada caso según el grado de riesgo de cada área a explorar y explotar.

Cuarto: Se asegurara al contratista una retribución y la libre disponibilidad de la parte en divisas del precio.

Quinto: Se garantizara el pago a los contratistas con productos.

En definitiva, tengan la seguridad de que hemos de plantear reglas de juego claras, ágiles, ventajosas y, en muchas de sus características, semejantes a las que rigen en varios de los países, con distintos tipos de vinculaciones empresariales que están actualmente llevando a cabo intensas campañas exploratorias.


Nuestros criterios no son regidos y las cláusulas de los instrumentos legales para hacer posible la relación contractual con las compañías privadas estén siendo consultadas con empresas nacionales o internacionales de petróleo que actúan en la Argentina.

Señores:


Nuestros técnicos han clasificado diez cuencas, de las cuales nueve tienen petróleo en explotación comercial desde hace varias décadas.

La extensión de las áreas a explorar mediante contrato estará relacionada con las condiciones geológicas de las cuencas y sus características productivas. Los plazos de exploración serán tos conocidos para casos semejantes. Habrá plazos menores para la opción sísmica y una vez cumplida esta labor habrá plazos sucesivos para los programas de trabajo perforatorios en términos de exigencias razonables, contemplándose los casos de fuerza mayor.

En resumen, ofrecemos áreas geológicamente interesantes, en condiciones económicamente razonables y regidas por normas jurídicamente claras y estables.

Con respecto a la existencia de áreas geológicamente interesantes, en general se considera que el país presenta una amplia superficie de cuencas sedimentarias con potencial de exploración. Pero dada la evolución histórica de las actividades de exploración, existe un grado muy diferente de conocimiento geológico entre las distintas cuencas y, en consecuencia. un muy diferente grado de riesgo.

Para llegar a una aproximación realista, hemos dividido las cuencas o sectores de esas según grados de riesgo y hemos ajustado las restantes condiciones a esta clasificación.

Hemos resuelto que las áreas serán ofrecidas por el gobierno nacional con la necesaria agilidad, basada en un cronograma anual previamente publicado que incluya áreas de distintos grados de riesgo.

Una vez publicado el cronograma anual, sugerimos que las compañías privadas soliciten ante la autoridad competente áreas no incluidas en ese cronograma.

Las áreas serán concursadas cuando sean ofrecidas pero se arbitral mecanismos que eviten dilaciones innecesarias.

Los concursos se harán sobre la base de un compromiso de trabajo, dentro de términos fácilmente comparables.

Hemos considerado que para las áreas de alto y muy alto riesgo se debe aceptar la figura de la opción sísmica.

En caso de la opción sísmica, admitimos que el plazo para ejercerla debe ser de dos años para áreas topográficamente favorables y costa afuera, y tres años para áreas topográficamente desfavorables.
En las áreas donde Yacimientos Petrolíferos Fiscales haya realizado trabajos de exploración, estos se valorizaran y se determinara el grado de participación de la empresa nacional.

Toda nuestra información geológica y geofísica podrá ser consultada y, desde ya, esta a disposición de las compañías que nos visiten.

Esta manera de informarse nos permitirá ganar tiempo, a ustedes y a nosotros.

En coincidencia con estos criterios, mi gobierno concluyo, durante 1984, dieciocho contratos de locación de obras con empresas privadas argentinas, que significan el 15 por ciento de la producción total del país. Terminamos de adecuar dos contratos de explotación con empresas norteamericanas (Amoco y Occidental), que significan otro 15 por ciento de esa producción. El 70 por ciento restante lo extrae la empresa nacional.

También en 1984 hemos contratado con la empresa Shell-Capsa la exploración y explotación de un área en la boca oriental del estrecho de Magallanes, en la cual, aparte de las inversiones, la empresa aportara una tecnología de avanzada que será una experiencia importante para los técnicos y obreros argentinos.

Señores:


Estas son las grandes líneas de la política de exploración petrolera para cuyo diseño estamos abiertos a cualquier sugerencia que se nos quiera formular.

La decisión política esta tomada. El gobierno hará lo suyo: exponer ejecutar y mantener Claras reglas de juego fundadas en la convicción de que la empresa privada, nacional y extranjera, debe participar activamente en la batalla por la recuperación definitiva de la economía argentina.

Muchas gracias.




























Fuente: "Discurso del Sr. Pte. de la Nación Dr. Raúl R. Alfonsín ante los Empresarios Petróleros Norteamericanos en Houston, Estados Unidos,  (23 de marzo de 1985)
Leer más...

viernes, 13 de diciembre de 2013

Facundo Suarez: "Declaraciones sobre el desarrollo de YPF" (6 de marzo de 1973)

El Radicalismo mantendrá el desarrollo pleno de YPF y ello significa no aceptar concesiones, mantener la producción a través de la empresa del Estado, con la participación, mediante contratos de obras y servicios, de empresas nacionales.

-Con respecto a la declaración del MID acerca de los contratos o convenios con compañías extranjeras
 Es totalmente opuesto con la posición del radicalismo. Durante los siete años del gobierno actual (“Revolución Argentina”), las empresas no han descubierto un solo yacimiento de petróleo.
Los empleados y obreros de YPF conocen lo grave que significa la intromisión extranjera e incluso el peligro que corre el propio puesto de trabajo y, por consiguiente llamamos a la reflexión a los técnicos y obreros que dentro de cinco días habrán de emitir su voto para que no pierdan su propia estabilidad de trabajo.

-Si el justicialismo estaba a favor de la explotación de nuestro petróleo en detrimento de YPF
Yo supongo que el justicialismo, no. Pero como no ha desmentido los avisos que en páginas enteras hizo publicar el MID, que hablan de la participación extranjera en la explotación de nuestro petróleo, el que calla otorga…

-Con respecto del Uranio, ¿Cuál es la posición del Radicalismo?
La Unión Cívica Radical sostiene que hay que fijar una política sobre energía atómica global, que signifique una cadena de centrales que van desde Atucha, en construcción, al nuevo proyecto de Río Tercero en Córdoba, tres centrales más: una en Mendoza, otra en Bahía  Blanca y otra en el noroeste del país. Este plan admite una tecnología nacional que significaría afianzar el proceso de la industria básica.
Si se hacen obras aisladas lo lógico seria recurrir al uranio natural que ya tenemos, en Atucha.
Pero si se hace el proyecto global radical, habrá que decidir cual es la política más conveniente para poder instalar complejos industriales no solo de la generación de energía, sino de la elaboración de material.
El radicalismo promete esta segunda alternativa. 





























Fuente: Diario "EL LITORAL", Miércoles 7 de Marzo de 1973
Leer más...

lunes, 30 de septiembre de 2013

Gustavo Callejas: "Carta al Comite Nacional" (2 de diciembre de 2012)

La Plata, 2 de diciembre de 2012 

Sr. Presidente del Comité Nacional de la UCR 
Dr. Mario Barletta 

S/D 

De mi consideración: 

He recibido por varias vías una invitación para concurrir a la presentación de dos proyectos presentados por el Diputado Dr. Juan P. Tunessi, referidos una Nueva Ley de Hidrocarburos y a un Nuevo Ministerio de Energía; según señala la convocatoria ambos persiguen ".recuperar el auto-abastecimiento" y, en la misma se señala la adhesión del Comité Nacional de la UCR, y como no he escuchado ninguna desmentida de su arte, le hago llegar estas líneas. Es muy extraño proponer un sistema similar al que produjo ese desabastecimiento. 
Me extraña asimismo, que el Comité Nacional no haya considerado otras opiniones. Por ejemplo, porque no adhirió a la batería de proyectos presentados por los DN Fabián Rogel, María Luisa Storani, Eduardo Santín, Pablo Orzolini, Hugo Maldonado y otros legisladores. Ese conjunto de normas propuestas, producen en conjunto un cambio estructural en el sector energético, pues se vuelven a considerar a los hidrocarburos como una Cuestión de Estado, a la que adhirieron todos los presidentes argentinos desde José Figueroa Alcorta hasta Raúl Alfonsín inclusive, superándose la Cuestión de Mercado, vigente desde julio de 1989 a la fecha, con la única excepción de la sanción de la Ley de la Soberanía Hidrocarburífera y expropiación del 51 % del capital social de YPF SA que, hasta la fecha, muestra vacilaciones y contradicciones en las áreas gubernamentales, sin dejar de lado las necesarias investigaciones de todo lo sucedido y la concreción de estudios sobre temas específicos eimprescindibles, tales como una profunda auditoría de reservas. Nada puede hacerse si no se abarcan los temas señalados por Rogel: creación de comisión auditora de contratos, derogación de los decretos desreguladores de 1989, regulación de las actividades vinculadas a los hidrocarburos no convencionales , nueva ley de hidrocarburos con monopolio del dominio jurisdiccional por parte del Estado Nacional y derogación de la llamada Ley Corta y dotar a YPF SA del 100 % de su capital social. 

Se puede intuir que el mentor de los proyectos que van a ser presentados el próximo martes 4 del corriente mes, es el Instituto de la Energía Gral. Enrique Mosconi, que dirige el Ing. Jorge Lapeña y que las propuestas que se formulan -en el caso de la Ley de Hidrocarburos, iguala en su esencia aunque levemente cambiada en su faz gramatical, en relación a su texto de origen, pertenecen a la orientación del variopinto grupo de Ex Secretarios de Energía, donde, unidos por un mismo ideal liberal-lucrativista o de mercado y defensor de los intereses de los beneficiarios del desguace del Estado (llámense en especial Yacimientos Petrolíferos Fiscales SE, Gas del Estado, Agua y Energía Eléctrica, Hidronor y SEGBA), conviven procesistas, menemistas, peronistas y radicales de afiliación con ideas opuestas a las nacidas con Yrigoyen, Alvear, Mosconi. Illia y Balbín, entre otros, con la intención abierta de mantener para las privatizadas nacidas del peronismos de los 90´, por lo menos veinticinco años más de pingues negocios amparados en lo que denominan Políticas de Estado, a iniciarse con un generalizado incremento de precios y tarifas, que una mayoría de un pueblo empobrecido no está en condiciones de soportar. 
Para ellos, los males no nacen en julio de 1989 en los inicios de la gestión de Carlos Menem, sino en el 2001, con la sanción de la Ley de Emergencia Pública que pesificó la economía incluidas las tarifas y los precios energéticos. Oportunamente, la UCR ha sido clara en la oposición a la desguace del patrimonio nacional; están los pronunciamientos del Comité y la Convención Nacional y los proyectos y discursos de nuestros legisladores, cuya lectura me permito recomendarle. Asimismo, las críticas que mereció la propuesta inspirada en el grupos de los Ex Secretarios por parte de la Fundación Illia, son adjuntadas a la presente. 

Lamentablemente, esa revivida propuesta de los Ex Secretarios fue tomada como oficial por nuestra la fórmula partidaria que tan deslucido papel hiciera en las últimas elecciones presidenciales; recuerdo que el extrapartidario candidato a vice manifestó que esa propuesta era la que llevaba el binomio que él integraba. Tengo presente también que en la gestión del Dr. Ernesto Sanz en la presidencia del Comité Nacional, por primera vez en la historia del Radicalismo, un grupo de estudios de la energía, organizó unas jornadas temáticas, donde solamente hablaron los liberales energéticos, incluido un representante de FIEL, que conjuntamente con la Fundación Mediterránea fueron las usinas que planearon la destrucción de la República, incluido el sector de la energía. Ningún afiliado radical que milita en organizaciones contrarias a las teorías del mercado, como la Fundación Arturo Illia que presido, el Movimiento para la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO), la Organización de Trabajadores Radicales (OTR), la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN), fue invitado a la misma. 

Pasaré a comentar brevemente los proyectos elevados por el DN Tunessi. La creación del Ministerio de la Energía, dejando al sector Transporte junto al Interior, no sólo es una copia del modelo K, que lo ha adjuntado como una especie de castigo a un determinado ministro, pero que no tiene justificación técnico-política aceptable, en un país donde los problemas infraestructurales de energía y transporte resultan indivisibles. 

La Ley de hidrocaburos presentada atrasa conceptualmente, por lo menos, treinta años; después de lo que vivimos en la historia reciente, hablar de perseguir el interés general o económico y de perseverar en pos de la vigencia de la libre competencia en un sector que, cuanto menos ha funcionado con monopolios zonales, solo pueden ser consideradas como propuestas risueñas. Mantener el dominio jurisdiccional en manos de las provincias productoras no solamente constituye una injusticia para los argentinos que viven en los estados no productores, sino que implica una profunda voluntad de ignorar el descontrol imperante; por ejemplo, las prórrogas hasta el año 2047, el inoperante control del la obligación de los concesionarios de mantener un adecuado nivel de reservas, la destrucción de las condiciones ambientales, etc.Hipólito Yrigoyen, que asumió en 1916 con todos los gobiernos provinciales en manos de los conservadores, sostenía que la las autonomías provinciales pertenecen a los pueblos y no a los gobiernos. Salvo EEUU y Canadá, donde las fuerzas armadas ejercen un férreo control, vemos que en Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Colombia, Venezuela, México, etc.. de los hidrocarburos solamente hablan los Presidentes; nunca he visto al gobernador de Texas fijando políticas. Los nuevos organismos a crearse, en el fondo, están absorbiendo funciones que antes cumplían las Direcciones Nacionales. Nadie puede imaginarse, por ejemplo, al Gobernador de Santa Cruz, defendiendo los intereses nacionales en una conferencia internacional. 

Es muy grave que se mantenga la referencia a los precios internacionales y no a los costos locales. Actualmente, nos quejamos del costo de las importaciones de gas natural, naftas, gasoil, etc, pero eso 
es lo establecido en los tres decretos desreguladores que firmaran Menem, su Ministro Dromi y su Secretario de Energía Aráoz (integrante del Grupo de los Ex Secretarios); insertarnos en la economía internación y salir de las regulaciones del estado nacional era lo que se buscaba y se logró. Si la Ley de Soberanía Hidrocarburífera y el Decreto nº 1.277/12 vuelven a los precios locales o internos está bien, pero lo que debemos pedir es que este gobierno -que muestra una incapacidad de gestión alarmante- lo haga, pero nunca 
proponer seguir insertos en la economía internacional, donde unos de los factores son los precios. 

De singular impresentabilidad es la circunstancia de mantener la vigencia de los contratos de concesión de explotación, a los que se puede definir rápidamente como aquellos donde el concesionario determina 
cuánto va a extraer y a quien y a qué precio lo va a vender. Las concesiones nunca figuraron en los proyectos de Yrigoyen y Alvear y murieron con el Art. 40 de la Constitución Nacional de 1949, aunque el peronismo dejó vigentes a las existentes. Uno de las acusaciones que Perón recibía por el ignominioso contrato que había celebrado con la Standard Oil de California estaña referido a que la oposición lo consideraba una concesión. Igual le pasó a Frondizi con sus delictivos contratos anulados por Illia y por tal causa los excluyó de su Ley de Hidrocarburos. En 1967 Onganía -a instancias de su Ministro Krieger Vasena- los inserta en la 17.319 y recién los aplica el peronismo menemisma. En la revisión de los contratos que el Proceso legó a Alfonsín, con el llamado empresariado petrolero nacional, se le sacó la potestad de fijar sus metas de producción, cerrar sus áreas y decidir sobre inversiones, es decir, se los convirtió en contratos de explotación. 

He observado que en los considerandos se cita a Yergin pero, lamentablemente, no en este aspecto. Si hubiesen leído íntegramente a Yergin verían que en los inicios de la década del 80´Arabia Saudita terminó con las últimas concesiones que la Exxon, Mobil, Texaco y Chevron, tenían en Aramco y, éstas, se quedaron como contratistas. Dice Yergin que se comenzó a desarrollar una nueva relación, "donde en lugar de ser concesionarios con derecho de propiedad sobre el petróleo del subsuelo, las compañías ahora eran contratistas`..."pero el cambio de terminología reflejó un importante cambio político: la soberanía del país se 
reconocía"."las compañías eran simplemente trabajadores contratados". Nada justifica el mantenimiento de este tipo de contratos, que son una muestra del retroceso energético argentino. 

La concepción liberal también surge del listado de organismos citados en el proyecto; se han olvidado de YPF SA, que, aunque solo posee el 30 % del mercado, debería llegar al 100 % del mismo. 

Son muchos más los aspectos desechables pero interesa más su concepción ideológica, incompatible con la doctrina y la historia partidaria. 

Estas son mis opiniones; para finalizar le solicito que, dado el supuesto de no haber autorizado Ud. la adhesión al evento, aplique a los responsables las sanciones que como afiliados le corresponden. 
De haberlo hecho sería justicia otorgar el mismo trato a los diputados que piensan distinto. 

Atentamente. 

Gustavo Adolfo Calleja 
Ex Subsecretario de Combustibles de la Nación 
Afiliado a la Sección 8ª de La Plata 
Calle 46 nº 1280 (1900) La Plata 
Tel 0221 479 3394 y 0221 15 428 4815 

























Fuente: Carta al Presidente de la UCR Mario Barletta con motivo de la propuesta energetica de la UCR elaborada por el diputado nacional Juan Pedro Tunessi, 2 de diciembre de 2012. 
Leer más...