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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Fernando de la Rúa: "Conmutación de Penas a los presos de La Tablada" (28 de diciembre de 2000)

CONMUTACION DE PENAS

Decreto 1263/2000

Conmútense penas privativas de libertad impuestas por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de San Martín, en la causa 231/92.Bs. As., 28/12/2000

VISTO la comunicación de la COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS  de fecha24 de diciembre de 2000, dirigida al señor Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, y

CONSIDERANDO:

Que en dicha comunicación la COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS señala que “teniendo en cuenta que los esfuerzos del Ejecutivo —que valora debidamente—no han logrado cumplir con las recomendaciones, la Comisión considera que se ha arribado a las circunstancias mencionadas por el Gobierno sobre la inevitabilidad de adoptar medidas de carácter excepcional por parte del PODER EJECUTIVO NACIONAL. Sobre este particular, la Comisión considera que el deber de reparar el daño causado, de acuerdo a lo recomendado, podría alcanzarse con la adopción de dichas medidas. Cabe señalar que dichas medidas podrían ser consistentes con las adoptadas por el anterior Gobierno ante la CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, a fin de alcanzar una solución amistosa en el caso de Guillermo Maqueda. En dicho caso, el Sr. Maqueda también fue procesado por los hechos de La Tablada, bajo la  “Ley de Defensa de la Democracia”.

Que durante el gobierno democrático del presidente Dr. Raúl Ricardo ALFONSIN, se produjeron graves hechos delictivos en el cuartel “Gral. Belgrano”, sito en La Tablada, Provincia de Buenos Aires, consistentes en ataques armados de un grupo sedicioso que tomó durante un tiempo las instalaciones militares.

Que tales hechos, calificados, entre otros, como asociación ilícita calificada, homicidios calificados, rebelión, dejaron una grave secuela de muertos, heridos y daños, conmocionando la paz de la democracia recuperada.

Que los hechos fueron juzgados por un tribunal designado conforme a las normas constitucionales, y a las leyes vigentes al tiempo de los hechos, determinando severas condenas para los responsables.

Que los condenados, luego de intentar el recurso extraordinario ante la CORTE SUPREMADE JUSTICIA DE LA NACION, acudieron ante la COMISION INTERAMERICANA DEDERECHOS HUMANOS, invocando como incumplida la garantía del artículo 8.2h de la CONVENCION AMERICANA DE DERECHOS HUMANOS (ratificada por Ley 23.054), de poder recurrir la sentencia ante un juez o tribunal superior.

Que el sistema procesal instituido por la Ley N° 23.077 consagra una instancia única, en virtud de la cual sólo se puede recurrir de la sentencia por vía del recurso extraordinario, considerado insuficiente por los recurrentes como cumplimiento de la garantía referida.

Que en virtud de ello, la COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS acogió la reclamación formulada por los condenados, instando al Estado Nacional a reparar la situación derivada de la falta de una instancia revisora, a través de la recomendación contenida en el informe N° 55/97.Que el Estado Nacional no cumplió la recomendación, lo que determinó que con fecha 22 de diciembre de 1997, la COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS diera a publicidad el informe N° 55/97.Que desde la asunción de este Gobierno, fue preocupación permanente el cumplimiento de la recomendación de la COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, por las vías constitucionales pertinentes. Así, entendiendo que el otorgamiento de la doble instancia suponía una reforma legal del régimen procesal, el PODER EJECUTIVO NACIONAL solicitó al HONORABLE CONGRESO DE LA NACION, el tratamiento de diversos proyectos que estaban a su consideración.

Que ante la falta de tratamiento legislativo, el PODER EJECUTIVO NACIONAL,  a través del Mensaje N° 967 de fecha 23 de octubre de 2000, elevó al HONORABLE CONGRESO DE LANACION un proyecto de Ley modificatorio del CODIGO PROCESAL PENAL DE LA NACION, en términos semejantes al proyecto obrante en el Honorable Senado con dictamen de comisión.

Que asimismo, con fecha 7 de diciembre de 2000, el PODER EJECUTIVO NACIONAL envió sendas comunicaciones a ambas Cámaras legislativas exponiendo los hechos y la necesidad de la sanción de una ley que otorgara la doble instancia, advirtiendo sobre los riesgos que implicaba para el país, en el concierto internacional, su falta de cumplimiento.

Que pese a tales esfuerzos, como es de público y notorio no ha sido posible el tratamiento parlamentario de la modificación propuesta, en virtud de la negativa del bloque opositor. Que ante ello, por Decreto N° 1164 de fecha 7 de diciembre de 2000, el PODER EJECUTIVONACIONAL instruyó al Procurador del Tesoro de la Nación para que reclamara judicialmente el reconocimiento al trámite de la doble instancia, habida cuenta de su jerarquía constitucional(C.N., artículo 75, inciso 22), planteo éste que fue desestimado por la CAMARA NACIONALDE CASACION PENAL en fecha 14 de diciembre de 2000 y posteriormente por la CORTESUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION con fecha 21 de diciembre del presente año.

Que el PODER EJECUTIVO NACIONAL informó a la COMISION INTERAMERICANA DEDERECHOS HUMANOS, con fecha 18 de diciembre de 2000 en forma previa a la sentencia de la Corte Suprema, los diversos pasos seguidos en orden a la recomendación formulada.

Que en respuesta a esta presentación, la Comisión ha manifestado al Estado Nacional que, conforme se ha transcripto en el primer considerando, se reconocen los esfuerzos del PODEREJECUTIVO NACIONAL  y se recomienda la adopción de medidas excepcionales.

Que ante la nueva recomendación de la Comisión, aparece como innecesario continuar con el objetivo de establecer una doble instancia, atento la posición del Poder Legislativo y la sentencia de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION, habiendo excluido al PODER EJECUTIVO NACIONAL la utilización del mecanismo excepcional de los decretos de necesidad y urgencia, atento la limitación relacionada con la “materia penal”, que si bienes discutible que se extienda a normas procesales, generaría ante la sentencia de la Corte, una situación jurídica inestable.

Que en consecuencia, se ha evaluado la opción entre mantener la situación jurídica actual—recibiendo sanciones internacionales— o modificarla moderadamente en relación a personas que seguirán siendo condenadas por los graves hechos que cometieron y que continuarán cumpliendo su pena, considerándose la segunda alternativa más adecuada a fin de asegurarlos altos intereses de la Nación.

Que se han recibido numerosas solicitudes para resolver la situación expuesta por parte de organizaciones públicas y privadas, incluso religiosas, y de distintas personalidades.

Que, considerando la magnitud de las penas impuestas en la sentencia originaria, se considera razonable una reducción de las mismas.

Que obran los informes del tribunal competente emitidos a requerimiento del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS, así como también los informes penitenciarios que indican la calificación y conductas favorables de los condenados.

Que ha tomado intervención el Servicio Jurídico competente.

Que la presente medida se dicta en ejercicio de las facultades emergentes del artículo 99, inciso 5 de la Constitución Nacional. Por ello,

EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA

DECRETA:

Art. 1° — Conmútense las penas privativas de libertad impuestas por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de San Martín, en la causa 231/92 a los condenados que se individualizan en el Anexo I, que forma parte integrante del presente, por las que en cada caso se establecen.

Art. 2° — Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO OFICIALy archívese.

— DE LA RUA. — Chrystian G. Colombo. — Jorge E. De La Rúa. — Federico T. M. Storani. — Ricardo H. López Murphy. — Adalberto Rodríguez Giavarini. — Patricia Bullrich. — Héctor J. Lombardo. — Hugo Juri Fernández. — José L. Machinea. — Rosa Graciela C. de Fernández Meijide.












Fuente: Boletín Oficial de la Republica Argentina.
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sábado, 3 de diciembre de 2016

Juan Carlos Pugliese: "Impuesto a las Ganancias" (21 de diciembre de 1973)

Sr. Presidente (Allende). - Tiene la palabra el señor senador por Buenos Aires.
Sr. Pugliese. - Señor presidente: confieso que antes de tomar la decisión de participar en este debate vacilé, pensando si ello era necesario, sobre todo después de la brillante y apasionada exposición que hizo el señor senador León, representante de nuestro sector en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Pero leía un párrafo de un trabajo del doctor Enrique García Vázquez, distinguido economista que honrara la función pública en el cargo de vicepresidente del Banco Central durante el gobierno del presidente Illia, y ello me decidió a participar para hacer algunas apreciaciones sobre la política económica y la incidencia que sobre ella tiene la reforma tributaria, inserta en el conjunto de leyes sometidas a la consideración del Congreso de la Nación.

Decía el doctor García Vázquez:

«Generalmente, no se da al impuesto la importancia que tiene; no se observan en profundidad sus malos y buenos efectos para la economía globalmente considerada, sino que la atención se centra en la desagradable acción que principalmente algunos gravámenes directos ejercen sobre el individuo o la empresa.»

Sin embargo, él cava profundamente en la tierra de la economía, daña raíces vitales, actúa como fértil abono otras veces y siempre su acción silenciosa, para bien o para mal, tiene efectos extraordinariamente importantes para el producto económico. En la reforma que esperamos, el impuesto debe rendir lo suficiente como para financiar genuinamente el gasto público, cuya orientación y no su monto debe ser profundamente revisada. No es posible que por falta de comprensión del problema o por desorganización se siga alentando la inflación mediante la emisión monetaria sin control. Esto conduce a la injusticia social, a la inversión improductiva y al estancamiento económico.

De esta manera, sobre talas conceptos, la importancia de la política impositiva como un instrumento de la política económica global obliga a señalar, en primer término, que la dificultad de este debate radica en la ausencia de tres condiciones que debieron darse hoy en este recinto: primero, conocer el monto estimado de lo que el Poder Ejecutivo piensa recaudar mediante estas reformas impositiva'+; segundo, conocer el Plan Trienal; y tercero, conocer el presupuesto.

Yo agregaría todavía un cuarto requisito más, que es la presencia de los señores ministros responsables en este recinto, porque de lo contrario, en este último caso, estamos en la misma situación que durante el gobierno militar del general Onganía, quien decía que realizaba conferencias de prensa porque éstas le brindaban el medio de comunicación directa con el pueblo debido a la ausencia del Parlamento. La conducción económica sigue manejándose a través de conferencias de prensa en lugar del diálogo ante los representantes del pueblo, que han dado más de una muestra de que están imbuidos del más alto espíritu de colaboración, a pesar de que muchas veces no encuentra reciprocidad en una conducción económica que se jacta de mandar estas leyes, en virtud de coincidencias realizadas con nosotros, pero, hasta llegar aquí, somos convidados de piedra.

Nuestra responsabilidad ante el país no está determinada por la conducta de un sector o de todos los sectores del Poder Ejecutivo. Nuestra responsabilidad ante el país parte de nuestra propia convicción acerca de cómo debe ser la conducta de las fuerzas políticas argentinas para salir de esta situación y conducir a la Nación por el camino de la institucionalización definitiva.

Por ello, estos agravios no los computamos, porque no son ellos los que nos determinan sino que nos guía una concepción razonada y orientada a obtener logros definidos para el conjunto de la Nación.

Por esa razón también atenuamos nuestra crítica a algunas medidas de la política económica porque tenemos conciencia cabal de la pesada herencia recibida. No me refiero, como se dice muy ligeramente, a los últimos dieciocho años, porque es necesario que se diga con las cifras, y no con los discursos fáciles, que en 1966 el aumento del costo de la vida había llegado en el primer semestre al 4,6 por ciento. En consecuencia, cuando se habla de la pesada herencia recibida, ello debe ser imputado a los períodos que fueron responsables de esta desorganización económica y financiera del Estado y del abultado déficit de tres billones que heredó este gobierno.

Esto nos lleva a decir también que en 1966 estaba en marcha un plan nacional de desarrollo que merecía el nombre de plan y era el primero que se hacía en el país, que contenía una diagnosis que fue elogiada por todos los sectores y que determinaba, en su capítulo especial, compatibilizando recursos con necesidades, lo que podía hacerse en un período determinado de tiempo. No era la mera creación de intelectuales, sino un trabajo razonado, sin antecedentes, que se hizo en muy poco tiempo. Todavía este plan trienal tiene que pasar por el examen de nuestra lectura para saber si el paraíso que se ofrece es el de un inventario de necesidades o si los recursos que se establecen están compatibilizados con las posibilidades del país y con las necesidades prioritarias que éste requiere. De tal manera que vamos a dejar estos aspectos negativos del tratamiento a fuerzas políticas que cooperan con la consolidación del frente interno, como decía esta mañana el señor presidente de nuestro bloque, y vamos a dejar también esas ligerezas que se cometen porque atentan no sólo contra una fuerza política que puede exhibir orgullosamente su paso por el gobierno, sino contra el más elemental sentido de la veracidad de los hechos.

Pero nuestra condescendencia a considerar las dificultades de la conducción económica no llega a tanto como para impedirnos realizar algunas críticas.

Podemos señalar, y conviene que empecemos por los aciertos de la conducción económica para que los desaciertos que les imputamos puedan ser considerados en forma de balance comparativo y no con un afán exclusivamente crítico. Señalamos, en la conducción económica, aciertos vitales en cuanto a la decisión y el coraje con que enfrentó una inflación que se iba haciendo galopante en el país. Con una tasa del 80 por ciento no podía realizarse ni pensarse en ningún tipo de política económica. Es cierto que nos decidimos y somos los inventores del gradualismo y que algunas veces a tal sistema en los foros internacionales se lo llamó la teoría argentina. No estamos de acuerdo con el tratamiento de shock para resolver el problema de la inflación. Es cierto que se ha obtenido ese éxito, no por supuesto en la jactanciosa afirmación de que ahora la inflación es «cero., porque sabemos que no es así. Sabemos cuáles son los resquicios por los que se escapan algunos precios oficiales, que no son los que en realidad se pagan. Advertimos en algunos productos cierto desabastecimiento y escasear. Pero, de cualquier manera, esto no sería suficiente para disminuir el reconocimiento que debemos hacer del éxito global en la lucha contra la inflación.

Sí creemos, en cambio, que han faltado políticas, especialmente en el sector agropecuario.

Hemos dejado de exportar una cantidad importante de toneladas de carne, y si podemos exhibir un aumento en el monto total de la exportación es porque hemos aprovechado las condiciones excepcionales del mercado internacional; pero, en volumen, la disminución ha llegado al 45 por ciento.

Hemos señalado antes de ahora, cuando tratábamos las leyes que determinaban la organicidad de la Junta de Carnes y de la Junta de Granos, estos aspectos, y hemos reclamado estas políticas globales. En el área agraria hemos destacado la necesidad del seguro agrícola, que no es un asunto de poca importancia, como parece dársele. Porque el seguro agrícola, lleva de suyo la posibilidad de una política crediticia que se asiente sobre el mismo para modificar la estructura comercializadora, que hasta aquí no fue ventajosa ni conveniente para lo: agricultores, sobre todo para los pequeños y medianos, que, como decimos reiteradamente, en los que queremos proteger.

Ya se ha señalado aquí que luego de nuestros reclamos se hizo rápidamente la llamada «Acta de compromiso con el agro», en la que se fijaron una serie de pautas establecidas en este recinto, ninguna de las cuales ha sido cumplida.

Además, este tema está incluido en el período de sesiones extraordinarias del congreso; y, sin embargo, los funcionan s del gobierno han dicho que la comisión que allí se menciona es simplemente asesora. Cuando llegue el momento de discutir este asunto tendremos que determinar cuál es la característica de dicha comisión, porque si es simplemente asesora nos negaremos a su consideración en el Congreso, ya que el Poder Ejecutivo tiene facultades para hacerse asesorar por tantas comisiones como crea conveniente y sobre todo si, como ésta, son honorarias.

De modo que no quiero extenderme en lo que han expresado otros señores senadores con respecto a estas fallas de la política.

Nosotros hemos tenido contacto durante mucho tiempo en el país con los hombres que tienen la responsabilidad de la conducción económica y hemos coincidido muchas veces, yo diría muchas más que las que hemos divergido. En la consideración de los problemas que alertan al país.

De modo que esta crítica que realizamos no es algo que nos complazca. La formulo, primero porque es un deber expresar con limpieza el pensamiento sobre una situación que nos afecta a todos; y en segundo lugar, es un llamado de atención para que se ponga más el acento en las políticas de fondo, así como señalo el acierto de la conducción en la organización del Estado, que quiere convertirse en una empresa más eficiente. Y así hemos votado corporaciones de la pequeña y mediana empresa y de empresas nacionales, oportunidad en la que hemos indicado que todo ello constituye sólo la infraestructura de una política que debe realizarse en el país. Pero no hemos visto que podamos considerar políticas, en el sentido lato de la palabra, y pasado el período de la coyuntura, referidas al mediano y largo plazo.

Lo que expreso para el sector agropecuario va también referido para otros sectores tan importantes del país como el de la petroquímica, en el que luego de anunciarse en un diario que por el plan petroquímico quedaba la producción en manos del Estado, posteriormente leímos anuncios referidos a la posibilidad de la construcción de una gran planta petroquímica por parte de una empresa italiana, a lo que, por supuesto, no me opongo a priori. El problema es conocer exactamente cuáles son los planes del gobierno y determinar las políticas en esta materia.

Seguramente, si hubiéramos tenido el plan trienal, siguiendo el orden lógico en la consideración de estos asuntos, podríamos haber determinado este aspecto. A mí no me preocupa lo que se ha dicho de que las leyes impositivas tienden a desalentar la inversión privada para favorecer la pública, siempre que en el plan esté reflejado el monto de las inversiones tanto públicas como privadas determinando las reglas de juego de cada sector.

De ese modo la crítica resulta subjetiva porque la respuesta tiene que estar dada por parámetros objetivos de realización gubernativa, que son los que no conocemos nosotros en este momento.

El Poder Ejecutivo envió una reforma tributaria a la que luego me voy a referir en sus principios generales, descontando, al enviar el proyecto de presupuesto al Congreso, que esta reforma sería aprobada en primer término; cosa que teóricamente no puede pensar el Poder Ejecutivo sino una vez que tenga la ley.

En segundo término determina, sin que nosotros lo sepamos, cuánto es lo que producirá la serie de impuestos fijados en esta reforma y luego anuncia un plan trienal que será de conocimiento del Congreso. Todos estos elementos hubieran sido vitales y necesarios para que este debate mereciera el nombre de tal y pudiéramos nosotros hacer el análisis de esta reforma y responder, si es posible, cuál es la parte del sector público, cuál es la parte del sector privado y si estas leyes no desalientan tanto al sector privado que le impida cumplir la cuota parte que el plan trienal le ha determinado para los próximos años.

De manera que este criterio de la falta de políticas concretas y de conocimientos que no tenemos con respecto a la utilización y al monto que cada uno de estos impuestos va a producir, es lo que nos obliga a realizar una advertencia y una especie de requerimiento para que se abandone cierto elitismo excluyente de la conducción económica a pesar de que para defenderse se apoya en las coincidencias programáticas subscritas por los partidos políticos.

Por otra parte, en cuanto a la reforma en sí y como lo ha dicho ya de una manera muy clara el señor senador León, nos cuesta poco trabajo apoyarla como filosofía, porque esos principios son, precisamente, los que hemos sustentado en este mismo recinto del Senado cuando tuvimos el honor de desempeñar el cargo de ministro de Economía de la Nación haca 8 ó 9 años lo mismo que en la Cámara de Diputados cuando considerábamos y discutíamos un presupuesto durante tres largos meses en comisión -porque el presupuesto lo habíamos presentado el 31 de agosto, como manda la ley.

Allí se discutían también las leyes impositivas y no voy a recordar todo lo que se dijo en aquel debate que tal vez sea objeto y motivo de ilustración para señalar las contradicciones con palabras que se dijeron entonces y que no se repiten hoy. Lo digo para destacar una política coherente en esta materia que nadie nos puede negar porque está asentada, felizmente, en los Diarios de Sesiones de este Honorable Congreso.

O sea, que la reforma impositiva era de todo punto de vista absolutamente necesaria. Nosotros hemos dicho antes que el sistema impositivo argentino estaba desquiciado; que era necesario establecer el principio de la progresividad porque había llegado a un grado tal de regresividad en que los impuestos indirectos superaban a los directos y la recaudación de estos últimos disminuía año a año.

El fenómeno de la evasión impositiva que aquí se ha referido obedece tal vez a algunas causas que se han señalado, como la inequidad del sistema impositivo por la falta de una política, por ejemplo; los vastos generales del Estado, en los que hay una conciencia en que al no ser útiles no se paga el impuesto, etcétera.

Esto puede ser cierto. Pero tampoco hay que olvidarse que la evasión se ha producido sobre la base de establecer dentro de las leyes una serie anárquica de desgravaciones y exenciones sin ningún sentido ni orientación, que prácticamente desquiciaron todo el sistema impositivo.

La frecuente costumbre de dar blanqueos o regularizaciones impositivas, o como quiera llamárselos, desalienta a los pocos contribuyentes leales que quedan, que cumplen con su obligación con el fisco.

La negativa a que el fisco tenga medidas fuertes y coactivas para poder actuar, también es otra causa, como el caso del secreto bancario, que aquí ha sido defendido a muerte, mientras que no es defendido dicho secreto cuando se trata de relaciones de banco a banco, porque éstos, que defienden el secreto bancario por una cuestión ética de la libertad del individuo que deposita allí en su banco, se olvidan de la ética de ese cliente que dicen defender cuando piden sus informes a otra institución para no sufrir un quebranto económico. Es decir que al fisco, que en definitiva es la Nación, le negamos lo que le acordamos a los bancos entre sí, como si estas instituciones fueran una entidad mayor que la Nación, lo que demuestra hasta qué punto estaba desquiciada la concepción del poder y de los grupos de poder que se consideraban dueños del mismo.

Por eso, cuando el Poder Ejecutivo -en parte recogido por el señor miembro informante a lo largo de toda su exposición- se refiere al agrupo de intereses», a los «intereses que van a reaccionara, parecería que hubiese una especie de fantasmas, que no los hay pero que existen.

Yo diría que tendríamos que ir más allá y señalar concretamente quiénes son estos fantasmas.

También lo hemos dicho aquí, hace diez años, casi preanunciando que estos fantasmas se iban a corporizar para desalojarnos del gobierno, y sabíamos que estaban radicados en las veinte manzanas del puerto de Buenos Aires, que todos los señores senadores señalan cada vez que sus provincias sufren por esta centralización porteña.

Pero si nosotros lo que hacemos con estas veinte manzanas es atacarlas en las personas, creo que nos equivocamos. Considero que hay que atacar al sistema, con gran respeto por las personas, porque en esas veinte manzanas puede haber, y yo lo reconozco, quienes pensando distinto consideren que de esa manera obtendrán los mismos objetivos que nosotros queremos.

Pero lo que importa es que nosotros -y ahí sí estamos en las coincidencias programáticas-, como objetivo fundamental, deseamos conseguir un cambio revolucionario en paz. No nos olvidemos que este cambio lo tenemos que hacer, porque sino no tendremos autoridad moral para rechazar la violencia como medio. Entonces, lo que hace falta es que este grupo de intereses no se nos meta por los resquicios, por ninguna parte, ni maneje ningún sector o aparato del gobierno donde pueden hacer imposible lo que se pretende con una reforma que teóricamente es correcta. Es decir, que tenemos que señalar no al enemigo, porque yo también creo que todos somos argentinos, sino al adversario de una concepción mayoritaria que el país ha votado y que debe imponerla con la fuerza que es el respaldo popular.

Se ha hecho un mundo en algunos sectores con respecto a las leyes impositivas enviadas por el Poder Ejecutivo. Ustedes me perdonarán –o me agradecerán- que no entre in extenso al análisis de esas normas, pero no lo hago sólo en beneficio del tiempo de mis colegas, sino porque realmente no soy un técnico en la materia.

Pero he visto y leído las cuatro o cinco objeciones fundamentales que se le hacen a la reforma tributaria, con la que he dicho que nosotros estamos de acuerdo, porque es prácticamente lo que se ha sostenido en todos los congresos de derecho fiscal, lo que han dicho los partidos políticos y casi todos los sectores, en cuanto a nominatividad de acciones, la estructura de la escala del impuesto a las ganancias y el valor agregado, que ha sido muy duramente censurado, y por nosotros en cuanto a la tasa, no en cuanto al sistema.

Quiero referirme por ahora al problema de la nominatividad, a pesar de ser algo que ya no puede defenderse excesivamente. Se Habla de que la nominatividad en otros países ha prosperado porque es endosable, mientras que en el nuestro no. Yo no sé si la nominatividad debe ser o no endosable o si es suficiente la caja de valores: lo que se, en cuanto al espíritu que nosotros buscamos o buscaríamos de ser autores de la reforma, es pretender cambiar una situación por otra, en la que todos queden individualizados. La falta de individualización es la que ha provocado la falta de progresividad, porque al no tenerse la posibilidad de conocer los ingresos totales de todas las personas, es imposible realizar escalas progresivas del impuesto.

Como no existía esa posibilidad y el Fisco no tenía recursos que necesitaba cada vez más, además de recurrir a la emisión monetaria. Aumentaba la tasa con lo cual crecía la progresividad porque ésta se distribuye entre los pocos que pagan. En consecuencia, yo creo que la nominatividad no puede ser la causante única de que en la bolsa no se activen las acciones, porque el régimen de nominatividad que todavía no hemos establecido, no ha estado vigente y, por lo tanto, no es el responsable de una situación que hace mucho tiempo se mantiene y que obedece a otras causas que deberían tratar de corregir estos sectores, porque en su. Manos está hacerlo. Cuando un país no se desarrolla en forma general nadie puede pretenda que se desarrolle en forma sectorial De manera tal que esto no tiene absolutamente nada que ver.

Yo quería señalar este punto, porque he leído, como todos los señores senadores, una presentación hecha al Honorable Senado por la Cámara de Sociedades Anónimas que e: la que, en forma más ilustrada y detallada, miramos, hace la crítica del sistema de nominatividad expresando los perjuicios que ocurrirían en el caso de que este Senado le prestara aprobación.

Señala en la nota -a pesar de haber manejado números nunca he sido muy fiel a ella no que existen alrededor de trescientas sociedades que cotizan en bolsa, mientras que en el país hay cuarenta mil que no cotizan.

En el memorial se señala -y de paso se quejan de no haber recibido respuesta- que esto puede ser sostenido únicamente por quienes nos llevan insensiblemente al marxismo, es decir, que para esta manera de pensar, existen dos formas de conducir la economía de un país: el marxismo o el sistema que ellos proponen. O sea, no existe más, ni en la teoría ni en la acción política, que recurrir al marxismo -al cual confunden con estatización marxista-, o establecer las ventajas que tiene la moderna sociedad anónima en cuanto es una sociedad ágil para captar dineros del pueblo haciéndolo participar en las decisiones y en la capitalización del país.

Y yo pregunto: ¿cuarenta mil sociedades anónimas en la República Argentina? No conozco que existan 40 mil pedidos de subscripción de dinero público para realizar obras importantes que un empresario particular no puede hacer.

Me decía un distinguido comercialista que en nuestro país existen más sociedades anónimas que en Francia, Alemania e Italia juntos.

Entonces queda la duda de que la mayoría de estas 40 mil sociedades anónimas -y esto no implica un agravio total- pueden haberse constituido con el propósito de va, r o defraudar, porque esto ha ocurrido en el país.

Lo que manifiesto puede aparecer como una imputación gratuita, pero no la hago a una determinada persona sino que en última instancia respondería al agravio gratuito que se le ha hecho a todos los que defienden la reforma tributaria, computándoles ser marxistas.

Lo que me preocupa es que busquemos ordenar definitivamente al país. No hasta con que algunos sectores acepten el veredicto y se ubiquen dentro del mismo porque no queda otro camino. Es preciso promover el cambio mental para que se comprenda que el país necesita el apoyo de estos hombres de empresa, pero ubicados dentro de una mayor comprensión del pensamiento mayoritario y dispuestos al esfuerzo sacrificado que ya realiza la clase obrera.

De modo que cuando formulo la crítica a la conducción económica, también hago la correspondiente defensa de principios. Nosotros estamos de acuerdo con esta reforma, con su fundamentación filosófica, y consideramos que es importante, con las lógicas reservas formuladas por nuestros representantes en la Honorable Cámara de Diputados, y las que ha hecho en este recinto el señor senador León, particularmente señalando que nuestra diferencia fundamental está referida al impuesto al valor agregado.

Y en tal sentido quiero agregar que comparto otra crítica que se ha formulado precedentemente, al manifestarse que resultaba innecesario establecer en este momento la tasa, ya que el impuesto tendrá vigencia en 1975. Así mismo, en cuanto al sistema de aplicación de dicha tasa, consideramos que debiera ser de reducción de las alícuotas en las distintas etapas.

De ese modo, si se quisiera desalentar un determinado tipo de consumo, en la última etapa se aumentaría dicha tasa para lograr el propósito perseguido. De esa manera se atenuaría el efecto piramidal, al que se ha hecho referencia.

Supongo que este asunto lo vamos a conversar en el transcurso del año próximo, porque si el impuesto va a aplicarse a partir del 19 de enero de 1975, tendremos oportunidad de conocer los efectos prácticos de la aplicación de este sistema y volver sobre la cuestión.

Con respecto a la inversión privada en beneficio de la pública, la crítica está dirigida en este momento al hecho de saber cuál será la política monetaria y la participación de uno u otro sector. Pero en líneas generales voy a aceptar la crítica de que no deberían estar exceptuados los valores públicos. Incluso los que adquieren valores públicos, cuyas rentas están exceptuadas, son individuos iguales a los que adquieren valores privados. Por lo tanto, con respecto a ellos tampoco podernos aplicar la progresividad.

Inclusive se podría hablar de esto con respecto a todos los patrimonios de propiedad del Estado, porque es necesario que sepamos cuál es el costo. Con respecto a estas excepciones, yo creo que toda empresa tiene que pagar un impuesto y si no le alcanza para hacerlo, el Estado debe dárselo, pero el costo tiene que ser conocido si es que realmente queremos ordenarla economía.

Con respecto a la práctica, yo debo formular una crítica que no apunta a la reforma tributaria sino a la política económica. Me refiero a la falta de una política agropecuaria que tienda a la modificación de la estructura agraria, ya que puede ser que esta reforma no dé los resultados apetecidos, en la medida en que una reforma tributaria no se hace solamente con sentido fiscalista, sino para obtener un objetivo político.

Pero el mantenimiento de la actual estructura puede hacer que ella se fortalezca, si no realizamos fundamentalmente una política que tienda al aumento de la producción.

Esto último no lo digo solamente por lo que afirmaba el señor senador Frugoli con respecto a las palabras del presidente de la Nación, en cuanto al futuro que espera a nuestros países como reservas de alimentos frente a otros países hambrientos. Yo creo que esto no es nuevo y ha sido dicho muchas veces. Pero ocurre que este país, que alguna vez fue llamado el granero del mundo y que tenía ventajas relativas para obtener una importante producción agropecuaria, se encontraba muchas veces con que el hambre se localizaba en naciones que no tenían con qué pagarnos. Nosotros nos manejábamos el comercio porque queríamos, sino porque nos lo imponían dentro de un área determinada que en un momento dado se empezó a autoabastecer, creando la crisis de nuestro sector externo. Esta crisis fue señalada en el diagnóstico de nuestro importante Plan Nacional de Desarrollo como la causa responsa, le de las crisis periódicas argentinas.

Lo que es nuevo y debe decirse, es que ha habido en el mundo un proceso de liberación que ha incorporado millones de personas que antes no comían y ahora tienen economías desarrolladas que les permiten comerciar y pagar.

Entonces es importante que desarrollemos una política, ya que tenemos asegurados los mercados. No hace muchos años, creo que en 1960, una misión comercial de China Continental nos visitó y se fue con las manos vacías por no haber podido conseguir siquiera las visas para manejarse dentro del país. De aquí se trasladó a Canadá, donde compró 400 mil toneladas de trigo y otra cantidad de productos que hubiese podido comprar en la Argentina, sobre todo en la Patagonia, a la que no pudo viajar por dificultades que tuvo en sus visas.

Pero los sectores que impiden que se den visas a las misiones comerciales extranjeras señalan a Canadá como un ejemplo demostrativo del crecimiento que no ira alcanzado la Argentina.

Ahora estamos conociendo el concepto de empresa multinacional, y seguramente los intereses de esas empresas que manejan las economías imponían entonces su sistema a nuestro país alegando que se trataba de materiales críticos que no podíamos vender al presunto enemigo.

Pero sus propios aliados podían hacerlo y mantener relaciones que les eran fructíferas y provechosas.

Si no tenemos la conciencia de la independencia y si creemos que la liberación es una mera palabra que nos basta pronunciarla para sentirnos satisfechos, no vamos a encontrar solución a los problemas. Es cierto que es necesario mejorar la eficiencia de los organismos del Estado, pero también que, simultáneamente, debe haber una política que tienda a este aumento de la producción, no manteniendo el status quo de la actual tendencia sino multiplicando la posibilidad productiva de los pequeños y medianos productores para convertirnos realmente en un país, como quiere el Presidente, que  tenga cantidades suficientes de productos para un mundo cada vez más hambriento. Pero cuando esta posibilidad existe, tengamos la valentía de decirle al país, con confianza en el pueblo que al no existir suficiente carne roja o vacuna para exportación y consumo, en un momento de emergencia es necesario obtener divisas de nuestra propia producción para fundar en ello un proceso de liberación y de independencia.

Si se explica claramente. con la confianza con que se apoyan otras medidas, estoy seguro de que nuestro pueblo respondería inmediatamente, y se evitaría todo este mercadeo con el cual no se resuelve el problema del consumo popular, no se soluciona el problema de la producción ni se pueden obtener las divisas necesarias para fundar en ellas un plan de desarrollo independiente. Esto es lo que estamos reclamando y no vemos: políticas que podamos discutir. Estamos votando medios, y hasta aquí vamos bien. Es el primer año, es la infraestructura. Se asientan los principios de la reforma tributaria, pero aquí hacen falta políticas que no se ven y tienen que ser dadas con bastante tiempo Porque el país está esperando y el mundo esta esperando a la Argentina.

Todo esto que se dice es cierto teóricamente, pero en la medida en que el país asuma la responsabilidad de hacer lo que estas buenas perspectivas le están ofreciendo.

Si realizamos una política de este tipo, si nos sinceramos frente al país y nos dejamos de hablar simplemente de liberación, hallaremos el camino.

Si hablamos de liberación porque en lugar de 62 kilos de carne per cápita estamos consumiendo 85, y no hacemos el cálculo de estos 23 kilos per cápita, que son 466 mil toneladas de carne que representan 600 millones de dólares para nuestras reservas de divisas, no estamos haciendo liberación, la estamos retardando con un populismo que tiene características similares al de la dictadura militar, que no tuvo política económica y a través de ese populismo provocó el desastre que heredó este gobierno.

Debemos tener cuidado y ser suficientemente responsables y valientes como para afrontar esta situación. No es popular el que le dice al pueblo que come mucho más que antes porque paga más barato, sino el que estableciendo una política de mediano y largo plazo crea la posibilidad de que éste sea realmente un país independiente y liberado y que todo el poder de decisión esté en manos argentinas. Ese día nos reiremos de las leyes de inversiones extranjeras, no; reiremos de los discursos, y tal vez nos tengamos que reír de la pretensión que tenemos de reprimir la violencia mediante leyes penales.

Estas sí son coincidencias programáticas, señor presidente, y con respecto a éstas, reos gustaría que algún día se nos llegue a decir cómo las podremos implementar y qué precio estamos dispuestos a pagar.

El precio de estas coincidencias ni puede estar solamente en manos de la oposición, que yo no llamaría constructiva sino realista. No es oposición realista o constructiva porque haya participado de todo lo que el gobierno hace o la mayoría dispone; hacemos oposición realista porque tenemos un compromiso fundamental con el país, al que hemos visto de arriba y de abajo

Por eso hemos podido señalar en nuestra plataforma y en nuestro programa los principios que nos costó muy poco tiempo inscribir en las coincidencias programáticas.

De manera tal que mi intervención, señor presidente, que se ha alejado un poco el análisis de las leyes impositivas, está destinada a formular esta advertencia y a señalar estos Puntos, para que se determine cuál es la línea de nuestro pensamiento. No va contra nadie, no persigue fantasmas ni busca adversarios, pero tiene la firmeza suficiente de querer barrer todo obstáculo que impida un proceso auténtico de liberación, no declamado pero sí realizado en el más breve lapso posible.




Fuente: Honorable Cámara de Senadores de la Nación Argentina.

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lunes, 28 de noviembre de 2016

Martin Dip: "Embajador Hidalgo Solá: Un Radical en el Vientre Militar" (2014)

Cual si fuere una consigna, la Unión Cívica Radical sostuvo siempre un canal activo de relaciones con los gobiernos militares, circunstancia que puede constatarse en el accionar de la Revolución Libertadora de 1955, en el derrocamiento de Frondizi de 1962, y en el golpe contra la Presidenta Isabel de Perón en 1975.

Pero también se constata durante la dictadura de Lanusse 1971/73, cuando el importante dirigente radical Arturo Mor Roig ocupa el cargo de Ministro del Interior.

Ya durante la dictadura militar encabezada por Videla en 1976, esa relación se hace presente al aceptar su representación como embajador en Venezuela otro importante dirigente radical, el doctor Hidalgo Solá, aunque con un matiz de audacia política que, a la postre, terminaría pagándolo con su propia vida, como se vera.

Me encontraba yo en Caracas cumpliendo un programa de actividades propuesto por mi amigo, el Presidente Luis Herrera Campins, cuando me sorprendió un llamado del Embajador argentino que, muy solicito, me invitaba a un almuerzo en la embajada, donde me haría conocer un tema de "gran importancia política".

El halo de misterio que creo con ello me empujo a aceptar de inmediato el convite, así que al mediodía siguiente ya estaba subiéndome al coche que me buscaba para trasladarme hasta la sede diplomática.

Hidalgo Solá me recibió en persona y enseguida ya estaba haciéndome conocer las dependencias que, ubicadas en una céntrica urbanización, estaban envueltas en bellas plantas con flores multicolores. El diseño moderno y funcional, contrastaba con la amplitud de sus ambientes.

Me llamó la atención la ubicación que tenia la mesa tendida del almuerzo. No era un comedor propiamente dicho, si no en un ala del edificio resguardada por la arboleda y que lindaba con propiedades vecinas.

Unos vinos de bodegas argentinas sobresalían en la cristalería de copas talladas, que enseguida se proveyeron acompañados de agua cristalina.

El menú de pollo y pescado defendió el buen gusto, rematado por un par de dulces caribeños.

A una señal discreta del Embajador, los mozos se retiraron del comedor. Y allí comenzó a gastar su primer misterio.

"¿Ve aquella terraza que aparece entre palmitos y trepadoras? Bueno esa es la Embajada de la Unión Soviética", preguntó y respondió el mismo sin pausa.

Yo mire con curioso interés, pues me llamaba la atención la cercanía existente entre ambas sedes diplomáticas, algo que le hice notar.
"Y si, pero eso no es nada. Si se fija bien, esta allí emplazado un aparato con forma de megáfono, disimulado entre las plantas", me alerto, con voz recogida.

Yo agudice la vista y, en efecto, pude distinguir el equipo.

"Bueno Dip, si nos quedamos aquí, vamos a tener que direccionar la voz y el rostro en sentido contrario, porque ese aparato tiene el poder de captar a la distancia cualquier conversación que se realice."

Hizo una pausa mientras me miraba un tanto divertido frente a mi asombro.

“Y créame que lo hacen, eh? Es mas, no les importa el fastidio que provocan"

Ante tan extraña situación, me pareció conveniente trasladarnos al interior de la casa, a lo que accedió de inmediato.

Ya instalados en cómodos sillones, comenzó a darme explicaciones sobre la razón de haber aceptado su cargo en una dictadura como la de Videla, fundándola en la posibilidad que se le abría de poder influir en el ánimo y la decisión de los militares.

Destaco que esa probabilidad era mas cierta en los miembros del Ejercito, con quienes había buenos canales de dialogo, aunque también existían interesantes contactos con la Fuerza Aérea.

Desde esa posición, ya estaba trabajando en un plan de alcanzar coincidencias para un acuerdo cívico- militar que haga posible el más rápido retorno a la vigencia de las instituciones, o sea, la restauración de la democracia.

Ante mi extrañeza de que no hubiere hecho referencia alguna a la Marina, me contesto que una vez lograda la aquiescencia de las otras dos armas, los marinos no tendrían otra alternativa que acordar también.

"Eso si, Dip, para que este plan pueda progresar es fundamental contar con el apoyo de la mayoría de los partidos y de algunas instituciones como la Iglesia".

Ante mi pregunta sobre la probable actitud que asumirían tanto el Justicialismo como el Radicalismo, me contesto:

"Tengo la seguridad que, llegado el momento y con un cuadro de situación favorable, ambos tendrán una respuesta favorable. No olvide Dip que son políticos ávidos de poder, aunque no lo demuestren, y necesitan sacarse de encima esta especie de humillación por haberlo perdido tan ingenuamente"

Aunque algunos comentarios que había recogido en mi país ya daban cuenta de que Hidalgo Solá estaba embarcado en un intento parecido al que había escuchado, debo confesar que su entusiasmo y convicción sobre la campaña que se había propuesto, mucho mas si contaba con un guiño de los radicales, me había parecido honesta y hasta justificada.

Sin embargo, por natural precaución fui mas bien parco en mis frases de aliento a su patriada, lo que le bastó para tomar nuevo impulso y proponerme mantener el dialogo para seguir avanzando en el análisis y la búsqueda de coincidencias.

Ante mi aceptación, saco una tarjeta y escribió numerosos teléfonos, diciéndome:

"Estos son mi números directos en Buenos Aires, para el contacto entre nosotros. Yo tengo que estar pronto allí para atender un evento familiar, y lo llamare para que nos juntemos".
                            
Me despidió en la puerta, accediendo a mi pedido de prescindir del auto para poder caminar rumbo a mi hotel.

Su rostro exhibía una clara expresión de contenida alegría.

Al tiempo, ya establecido en el tormentoso escenario argentino, agitado por el atropello sin fin de la dictadura, me anoticio por los medios que el Embajador Hidalgo Solá había sido victima de un secuestro violento mientras transitaba por un camino de Palermo. Y ya no apareció.

Nadie del gobierno, ningún militar se hizo cargo del hecho, ni siquiera hubo una explicación, a la familia, a los argentinos. Solo había conjeturas, nada más.






Fuente: Entre Dos Fuegos “Grandezas y Miserias en la Politica Argentina de Martin Dip, Editorial Dunken, 2014.

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viernes, 25 de noviembre de 2016

Ricardo Balbin: "Sus 14 desacatos al General Perón y ministros" (1950)

a) La requisitoria del fiscal (fs. 28 y sgs. del 8vo. Cuerpo).

El fiscal Mario Casariego considero cada uno de los hechos imputados, en forma separada, en los autos en que se proceso a Balbín por desacatos reiterados al señor Presidente de la Nación, entonces general de división Juan Domingo Perón; y también al ex Ministro de Educación de la Nación, doctor Oscar Ivanissevich, al Ministro de Trabajo y Previsión de la Nación, José María Freire, y al de Asuntos Políticos de la Nación, doctor Ramón Subiza. Detallo los hechos y las expresiones, según los discursos pronunciados en diversos lugares, las fechas y el numero respectivo de las causas, especificando en cada caso las pruebas de que se tratara, testimonios, versión taquigráfica, etc.

Antes de mencionar esas expresiones, que motivaron los procesos, es conveniente recordar, como lo hizo Mercader, que no había una intención perversa. Fue consecuencia de las circunstancias, caracterizadas por una gran distancia social y una fuerte tensión por obra de la arbitrariedad del poder, de las persecuciones, los encarcelamientos, las restricciones a la libertad, la opresión y la represión. El despido o la cesantía de los trabajadores no peronistas, las torturas, el sectarismo y la parcialidad manifestada en todos los ámbitos. La politización de ámbitos gremiales y de la educación, que debían desenvolverse bajo el signo del peronismo, la peronización de la justicia y la administración publica, fueron creando un clima insoportable que llevaba a una respuesta digna y de valor y coraje cívicos. Esto esta basado en las vivencias y en los hechos documentados, no en la bibliografía en la que se narran episodios de difícil comprobación, cuando no propios de las usinas del rumor político y de la invención con el fin de menoscabo. Probablemente las expresiones de Balbín, como también las de muchos dirigentes y jóvenes que emprendieron esa tónica, fueron dictadas por la pasión, pero habría que computar, por otro lado, los motivos de los comportamientos desarrollados desde los ámbitos del poder político estatal. Hecha esta digresión, pasare ahora a especificar los conceptos en que se basa el fiscal para solicitar la aplicación de una pena frecuente- mente superior a la que se solicita para ciertos homicidas.

Eduardo Giorlandini

Primero: Adrogue, 10 de noviembre de 1949. Llamó a Perón "dictador", "payaso, patrón de la GESTAPO y mentiroso".

Segundo: San Nicolás, 4 de febrero de 1950. Aludiendo a Subiza:

"Hay en este pueblo una persona que ha cometido dos delitos; el primero, haber traicionado al Partido Radical, y el segundo, servir de 'valet' a la señora del Presidente."

Tercero: Pergamino, 5 de febrero de 1950. “...quisiera olvidarme de Perón, Evita y Mercante, porque acordarme de esto es acordarme de la antipatria".

Cuarto: Ramallo, 4 de febrero de 1950. Refiriéndose a Perón:

"...esta hecho una porquería".

Quinto: Rojas, 7 de febrero de 1950. Que el Presidente de la Nación había "mantenido siempre una política baja y traicionera..."

Sexto: Azul, 22 de enero de 1950. "Los actuales gobernantes desconocen la libertad, moral y honor". "Perón es un dictador". "...que se pretende terminar con todo lo que es una garantía y una decencia dentro del país", "...que se utilizaba al General San Martín para los mas bajos menesteres dentro del país en America y dentro del mundo" y "que la esposa del señor Presidente era signo de la decrepitud y de la decadencia en que estamos cayendo". "...que el gobierno invocaba al General San Martín para los mas bajos menesteres dentro y fuera del país y que marca con su historia regalando sables a todos los dictadores del mundo y que también había creado una medalla del Libertador para regalarla a todos los mistificadores de la decencia y la libertad."

Séptimo: Tapalqué, 12 de enero de 1950. "...el país sufre y padece al señor Presidente, perdiendo su dignidad, moral y decoro".

Octavo: Rosario, 30 de agosto de 1949. Aquí el fiscal se remite a la acusación del Procurador Fiscal de Rosario.

Noveno: Rafaela, 4 de mayo de 1949. “...el general Perón es el dictador N° 1 de America" y "en su gobierno están la trampa, la defraudación y el crimen". Habría afirmado, también, siempre según el agente fiscal, que Perón en vez de ser calificado como el primer trabajador debería serlo como "el primer ladrón del país y que en su gobierno están la indecencia, la trampa, la defraudación y el crimen". Que "era un oprobio para la Republica y un peligro para el continente". Según otras versiones: "Perón es una defraudación dentro del país y un peligro dentro del continente". Que no era el primer trabajador sino "el primer ladrón y que se levantaba a las seis y media de la mañana y robaba hasta las 12 de la noche".

Décimo: Santa Fe, 20 de octubre de 1949. Según informe de la Policía Federal, que Balbín en su discurso pronunciado en el interior del City Bar llamo "imbécil" al general Perón.

Decimoprimero: Bahía Blanca, 4 de marzo de 1950. "...que el Presidente de la Republica de espaldas a la ciudadanía" y que el Ministro de Trabajo "cuando habla por su cuenta dice burradas".

Decimosegundo: Gonzáles Cháves, 15 de enero de 1950. Según el telegrama del subcomisario de policía Balbín en su discurso trato de "infeliz" al ex Ministro de Educación de la Nación, doctor Oscar Ivanissevich.

Decimotercero: Tres Arroyos, 6 de marzo de 1950. Afs. 38 Se encuentra agregado (séptimo cuerpo) el informe policial en el que consta que Balbín dijo en su discurso:

"que el radicalismo se encontraba en permanente lucha por la patria, perdido en la inmoralidad de un gobierno de indecencia; que el presidente era un desvergonzado y decía estupideces; que antes, por intermedio del IAPI, demostraba habilidad de asaltantes, pero ahora roba poniendo la pistola en el pecho. Que la patria no es la que quiere ser desde que un montón de delincuentes se ha apoderado de ella; este gobierno es una vergüenza nacional, al servicio de la dictadura e inmoralidad",

Decimocuarto: de acuerdo a una versión taquigráfica habría expresado también que "usa la habilidad de carterista; que el país ha caído en la indecencia, en el aprovechamiento de un montón de delincuentes apañados por el poder".

El fiscal termino solicitando por estos presuntos delitos la pena de doce años de prisión.




Fuente: Ricardo Balbin "El Radicalismo y la Republica" de Eduardo Giorlandini con una presentación del ex Presidente de la Cámara de Diputados de la Nacion Rafael Pascual, H. Cámara de Diputados de la Nación, 2001.

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lunes, 21 de noviembre de 2016

Juan Palmero: "Comunicado por el Plan de Lucha de la CGT" (22 de mayo de 1964)

Buenos Aires, 22 de mayo de 1964

COMUNICADO DEL MINISTERIO DEL INTERIOR

  1. El funcionamiento de los establecimientos ocupados fue normalizado con la intervención de la justicia, de la fuerza publica, la buena voluntad de algunos sectores del trabajo y la serenidad de los empresarios; en todos los casos se ha instruido sumario de prevención y los jueces continuaran el procedimiento.

  2. El gobierno compromete sus esfuerzos para proseguir el camino emprendido para la plena asunción de las fuentes de riquezas nacionales y la cabal realización de su política de emancipación nacional. Comprende, asimismo, que deberá tomar todas las medidas que las circunstancias impongan para evitar que con el pretexto de mejorar las condiciones de vida del pueblo, se utilice a ese mismo pueblo para frenar aquella decisión. Nada lo apartará de ese camino porque tiene la fortaleza que da la ley, y la tranquilidad que da la conducta.

  3. Se invita una vez mas, a la reflexión a los sectores interesados, y especialmente a los instigadores de esos procedimientos que no podrán eludir su responsabilidad.

  4. El trabajador libre y honesto no debe dejarse sorprender por quienes pretenden utilizarlo como instrumento pasivo de intereses ajenos a lo gremial en actividades que representan un ataque a las instituciones y al orgánico proceso de la República.

  5. Es evidente que estas actividades no responden a ninguno de los motivos que se han pretextado, como bien lo ha señalado un sector de la propia CGT.

  6. El Poder Ejecutivo ratifica su firme propósito de actuar con serenidad pero enérgicamente dentro de la ley y en defensa de las instituciones reclama de todos los sectores las necesarias actitudes concordes a su conducta. Su preocupación y responsabilidad lo han comprometido en el cumplimiento de las soluciones prometidas a la Nación. Cumple así con un deber inexcusable y con una obligación que no transfiere.


Dr. Juan Severino Palmero

Ministro del Interior de la Nación Argentina














Fuente: Comunicado del Ministerio del Interior con motivo del plan de lucha dispuesto por la Confederación General del Trabajo, 22 de mayo de 1964.
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domingo, 20 de noviembre de 2016

Juan O' Farrell: "Día del Radicalismo en la Provincia de Buenos Aires" (23 de febrero de 1932)

Buenos Aires, 23 de febrero de 1932

DÍA DEL RADICALISMO EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Considerando:

  1. Siendo el actual estado institucional de la Provincia, el producto del despojo al pueblo de la misma, operando mediante la anulación de los comicios del cinco de abril, que significó un atentado a la civilización política argentina y una afrenta a la dignidad ciudadana.

  2. Que dicho despojo inaudito, trajo como consecuencia la suplantación de la autentica voluntad popular, con el actual gobierno de la provincia.

  3. Que es unánime la opinión partidaria en el sentido de repudiar por todos los medios a su alcance ese régimen imperante en la Provincia.

RESUELVE:

  1. Designar una comisión de seis miembros que aconseje los medios con que se concretará su acción política al respecto.

  2. Designar “día del Radicalismo” en la Provincia de Buenos Aires, el 5 de abril e invitar a los correligionarios a concurrir a la recepción del doctor Honorio Pueyrredón, quien llegara a Buenos Aires mañana a las 18.

Juan A. O’ Farrell

Presidente

 Comité de la Unión Cívica Radical de Buenos Aires








Fuente: Resolución del Comité de la Unión Cívica Radical de Buenos Aires instituyendo el “Día del Radicalismo” en la Provincia de Buenos Aires, 23 de febrero de 1932.
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viernes, 18 de noviembre de 2016

Alberto Asseff: "El intento fracasado radical-peronista" (2010)

Mi opinión es que estuvo muy cerca de concretarse la formula Perón-Balbín, pero en el entorno de las dos figuras principales del peronismo y el radicalismo, en especial el caso de Raúl Alfonsín, había una oposición terminante a esa posibilidad de un binomio integrado. Ninguno de los dos tenia el campo libre para esa alternativa. Incluso intervinieron figuras como Norma Kennedy y sus compañías que truncaron esa posibilidad histórica. Había como reticencias de ambos lados, y en especial en la UCR, y había una desconfianza mutua, no de Perón y Balbín, sino de sus allegados. Quizás no estaba bien diagramada la base estructural. Illia se oponía absolutamente, junto con Alfonsín, es decir, lo viejo y lo nuevo, y después había una disidencia de Luis León, que quería ser candidato a vicepresidente con Balbín. El antecedente no era alentador, y eso hay que tenerlo en cuenta; fue el 7 de diciembre de 1972 cuando se reúnen con Balbín el coronel Osinde, representando a Perón, y Héctor Hidalgo Sola. Esta información me llega por dos vías.

Un empresario, Antonio Gelabert Castro, me manifestó, esa misma tarde, que Perón quería la formula mixta para las elecciones del 11 de marzo 1973, por eso esta reunión fue el 7 de diciembre de 1972. Y ahí se sentía Hidalgo Sola como vicepresidente. Balbín le dice a Osinde:

'Dígale a Perón que somos amigos, que juntos hemos arrancado al gobierno militar el proceso electoral, que hasta acá llegamos y que ahora vamos separados y vamos a ver quien gana'.

Cuando termina la reunión, Hidalgo Solá acompaña a Osinde y a Gelabert Castro hasta Bernardo de Irigoyen y Rivadavia, y les dice. 'Se ha perdido la posibilidad histórica. parecida a lo de Sabattini en 1945 y, cuando vuelve Osinde con ese mensaje a Perón.

Juan Perón decide que nosotros, los yrigoyenistas, nos incorporemos al FREJULI. El 8 de diciembre firmamos los documentos que nos presento Emma Tacta de Romero, apoderada designada por Perón.

Exactamente, habían pasado muchas cosas, yo sabia que se podía haber hecho antes y prevenir muchas cosas. En 1972 la truncó Balbín. Para septiembre de 1973, la frustraron los rodeos de ambos líderes... Esta es la realidad.

Yo incurrí en otro error. Así lo veo hoy, a 37 anos de distancia. En diciembre de 1972. Esa misma noche de la conversación Balbín-Osinde, Hidalgo Sola me llamo para decirme que 'como mañana se reúnen con Perón (el lo supo por sus informantes), le pido que le proponga mi nombre como vicepresidente. Seria, digamos, la formula Campora - Hidalgo Sola'. Yo podría habérselo propuesto a Perón, quien, por lo menos, habría meditado sobre esa opción. Pero no le dije palabra. Creo que erré.





Fuente: La trama de Madrid: Los documentos secretos sobre el retorno de Perón a la Argentina de Juan Bautista Yofre, Editorial Sudamericana, 2013.
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miércoles, 16 de noviembre de 2016

Marcelo T. de Alvear: "Ante el Plenario de Delegados del Comite Nacional" (18 de febrero de 1941)

Buenos Aires, 18 de febrero de 1941

Señores delegados:

Antes de constituir el nuevo comité me voy a permitir hacer algunas observaciones, explicando las razones por las cuales, con algún retardo se realiza este acto.

La mesa directiva ha comprendido perfectamente la inquietud pública ante la acefalía de las autoridades del partido.

Pero hay que tener en cuenta que las delegaciones de las provincias al Comité Nacional no estaban completas, no había hasta principios del mes de febrero sino siete provincias que habían elegido delegados. De manera que 9 provincias eligieran sus delegados para poder constituir el comité. En otras oportunidades no se ha constituido el comité sino cuando estaban nombradas casi todas las representaciones. Pero en este caso era necesario constituirlo cuanto antes puesto que la situación política grave porque atraviesa el país no permitía la acefalía del partido. Así que a pesar de no tener representación provincias tan importantes como Entre Ríos y Mendoza, se ha creído que contenía poner en consideración del comité la constitución del mismo.

La situación política que atraviesa en este momento el país es de tal gravedad y de tal naturaleza que ha preocupado intensamente de la situación política, sobre todo en los últimos días.

Cuando el doctor Ortiz delegó el mando al vicepresidente de la nación en ejercicio del P. E.

Hizo declaraciones de continuidad política y de identidad de miras, corroboradas por su Ministro del Interior, que tranquilizaron la opinión y también las inquietudes que en el partido radical podía producir el cambio de política, y por esa razón el bloque parlamentario coopero con el nuevo gobierno en todas aquellas leyes necesarias para los intereses del país.

Pero vinieron los acontecimientos de Santa Fe y Mendoza, con caracteres tan graves y con un fraude y una violencia tan acentuados que pareciera que se volvía de nuevo a los tiempos anteriores; que aquella pacificación de los espíritus, aquella tendencia de normalizar el país que iba a hacer desaparecer los abismo entre los argentinos para que todos pudieran trabajar conjuntamente en el progreso de la republica y en la solución de los graves problemas de orden financiero y económico que se presentaban al país pareciera, repito, que esa época había pasado, y que se presentaba de nuevo con caracteres de una violencia inusitada y de un fraude sin reparos. Naturalmente, la vista del pueblo argentino se volvió a las autoridades nacionales; el Congreso, la prensa, las organizaciones intelectuales, obreras, estudiantiles, buscando en la presidencia de la Republica sanciones contra ese fraude y aunque en un principio se hicieron declaraciones hasta cierto punto terminantes, porque el Ministro del Interior llegó a decir que no seria un convidados de piedra, resultó que el P. E. se abstuvo de tomar, no solamente ninguna parte de esa gestiones, sino que ni siquiera abrió juicio. La inquietud publica, como era natural, se exacerbó: se creía que el fraude podría tener, sino apoyo directo, por lo menos tolerancia de las autoridades nacionales, y esa crisis política que producía el resurgimiento de esos procedimientos que creíamos atenuados en nuestro país por la política altamente patriótica del Presidente Ortiz de querer normalizar la Republica y sus instituciones parecían quedarse tan solo en promesas: pero se produjeron hechos y agravaron aun mas la situación.

Un ministro del P. E., el Ministro de Hacienda Dr. Pinedo mantuvo una entrevista con el presidente del comité nacional del radicalismo, en la cual manifestó todas sus inquietudes y todas sus zozobras por la situación que podía presentarse al país en sus aspectos económicos y financieros que el veía patente se produciría con esta situación política directa consecuencia del fraude electoral. Y por eso propuso una tregua o un procedimiento cualquiera para llegar a un entendimiento. Yo le declaré terminantemente que estaba de acuerdo en todo lo que fueran soluciones patrióticas para evitar al país males mayores, pero que era imposible entrar a tratar en base del delito y de los crímenes políticos consumados: pero que en fin el medio se encontraría.

El Dr. Pinedo, como todos saben, reunió a sus amigos políticos y seguramente, sus puntos de vista no fueron aceptados, así es que renuncio a su cartera.

La renuncia del Dr. Pinedo para un hombre político que sabe leer las renuncias de presidentes y ministros, puede leer entrelineas, y así en ella, se podía leer su desacuerdo total con esa política que pareciera iniciarse. Viene a los pocos días la renuncia de otro ministro, cuya jerarquía intelectual y moral nadie puede poner en duda: la del Ministro de Relaciones Exteriores Dr. Roca. También dada la moderación que lo caracteriza, lo medido de sus términos, se puede leer bien entrelineas cual es la condenación que así de esa política. Por ultimo vino la renuncia del interventor federal a la provincia de Buenos Aires.

El doctor Amadeo, personalidad destacada, de alta intelectualidad, un hombre apolítico, un hombre que para ir a esa función había renunciado a sus comodidades, llevado únicamente por un anhelo de bien público, en su renuncia fue más terminante, más categórico y produjo el estupor consiguiente. Esa renuncia tuvo por contestación la devolución porque según el Ministro del Interior no guardaba estilo; cosa un poco paradójica el que no guarde estilo un gran publicista argentino, probablemente para el Ministro del Interior era no guardar estilo llamar a las cosas por su nombre.

Después de eso viene el manifiesto del presidente de la Republica, manifiesto claro, terminante, preciso, en el cual a través de todas sus frases, se ve un gran fervor patriótico, un anhelo de pacificar el país y de volver a la Republica el goce de sus instituciones y de la soberanía popular. Un documento en fin, que podía ser firmado sin reparo por cualquiera de los grandes Presidentes de la Republica. En ese documento el doctor hace cargos directos a la política que se sigue y ha tenido el silencio por respuesta. De manera que nos encontramos ante una situación curiosa. Ha hablado todo el país por sus órganos más genuinos. Todos los grandes diarios de la Republica, ha dado su opinión terminante, franca, contra los fraudes de Mendoza y Santa Fe, sobre los procedimientos que se iniciaban. Los partidos políticos de toda índole, sobre todo los democráticos, las agrupaciones estudiantiles, todo han dado su opinión. El Presidente titular, los ministros del P. E.; el único que no ha hablado al país es el Presidente en ejercicio. Pareciera que en esta crisis intensa que esta conmoviendo los espíritus con una inquietud y una ansiedad fáciles de explicar, todo pasara en otra nación o en otro planeta. El Vicepresidente de la Nación se limita a administrar desde el Gobierno, pero administrar no es gobernar. Administrar es despachar los asuntos que se van presentando. Gobernar es prever los acontecimientos, es ponerse delante de estos. Es orientar en momentos en que la opinión pública se agita.

Yo también actúe en mi juventud en momentos difíciles de la Republica. La juventud, por un llamado imprudente de un presidente argentino, formó en el Jardín Florida y estuvo en la Revolución del 90. De modo que yo sé lo que vale la juventud. El General Urquiza decía poco antes de morir en una carta estas palabras proféticas:

“He dado una ley a mi patria, he dado libertad a mi Nación”

Yo digo desde este sillón al Presidente Castillo:

“Solo un ciudadano de ley, un magistrado, que no podrá decir la posteridad que quitaste la luz a la Patria y a la Libertad a vuestros conciudadanos”

Largos aplausos saludaron las palabras finales del Dr. Alvear.




Fuente: Discurso del Dr. Marcelo Torcuato de Alvear en el Plenario de Delegados del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical al ser reelecto por unanimidad Presidente del cuerpo, 18 de febrero de 1941.
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martes, 15 de noviembre de 2016

Eugenio Blanco: "Conclusiones sobre la Anulación de los Contratos Petroleros" (15 de noviembre de 1963)

Me ha cabido el alto honor de presidir por razones de turnos, las deliberaciones de dicho gabinete, que consideró en sus múltiples aspectos estos problemas que han conmovido en los últimos años a la opinión publica de la Nación y que además han tenido extraordinaria repercusión en la orbita internacional.

Puede afirmarse categóricamente de que la Republica había sido sometida anteriormente a transacciones económicos-financieras de esta magnitud, donde los bienes de la Nación se entregaron sin tener en cuenta la moral administrativa ni los mas elementales recaudos para defender el patrimonio nacional.

Con las medidas proyectadas de que da cuenta este informe, se dado cumplimiento el cometido que le fuera encomendado al gabinete económico y social, determinado las bases de lo que será un acto de la voluntad nacional serena expresión de política interna y autentica manifestación de soberanía nacional.





Fuente: Nota del Dr. Eugenio Blanco Ministro de Economia que presento al Presidente de la Nación Dr. Arturo Illia de la conclusión a la que arribo el gabinete economico - social sobre la Anulación de los Contratos Petroleros, 15 de noviembre de 1963.
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