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viernes, 9 de marzo de 2012

Raúl Alfonsín: "Defensa del discurso en West Point del Gral. Juan Carlos Ongania" (7 y 8 de octubre de 1965)

Tengo que referirme también, señor presidente, a algunas afirmaciones que aquí se han efectuado, vinculadas con declaraciones del general Onganía. Digo que dichas declaraciones, como fueron realmente pronunciadas y no como fueron tergiversadas, están dentro de la línea fijada por el Poder Ejecutivo, que es claramente afirmativa de la democracia representativa y contraria, en consecuencia, al comunismo como doctrina y como expresión de guerra subversiva. Por supuesto que no pueden hacerse conjeturas ni sacarse conclusiones sobre afirmaciones que se atribuyen con falsedad al general Onganía.

Protestamos por el agravio que se infiere a un general de la Nación, en este caso comandante en jefe del Ejercito Argentino, cuando se le quiere hacer aparecer excediendo sus funciones, comprometiendo la soberanía nacional en el campo militar o con intenciones de agresividad o intervencionismo para con otros países de América. La conducta permanentemente observada por este digno jefe de las fuerzas armadas, la apasionada defensa de la Constitución y de la legalidad que ha caracterizado de un modo permanente su acción, su extraordinaria contribución a la institucionalización de nuestro ejercito y a la despolitización de sus cuadros, tal cual es la política del Poder Ejecutivo de la Nación, señala una clara línea de continuidad ética en su actuación y lo pone a resguardo de toda deformación antojadiza de sus palabras. Frente a esta agresión injustificada, afirmamos que se trata de un hombre que hace culto del respeto a la Constitución y al poder civil.

Se han hecho manifestaciones, por ejemplo, de que el general Onganía habría atribuido a las fuerzas armadas el derecho de constituirse en algo así como el brazo fuerte de la Constitución. Yo quiero leer —agrego— lo que el general Onganía dijo el día 6 de agosto de 1964 en West Point, Estados Unidos, refiriéndose a este punto:

'Las Fuerzas Armadas son el brazo fuerte de la Constitución y esta sobrevive en tanto y en cuanto se desenvuelve en forma natural y pacifica el ejercicio .de los poderes de gobierno que sus normas estatuyen. No es, pues, legalmente concebible que ese brazo, creado precisamente para sostenerlo, se vuelva para sustituir injustamente la voluntad popular . No pretendamos convertirnos en censores de la Republica y sus gobernantes, y árbitros finales de las decisiones de las autoridades elegidas por el pueblo.'

Yo afirmo que por boca de este general argentino, han hablado las mejores tradiciones castrenses de nuestra historia.

Estamos dispuestos a combatir al comunismo en el plano ideológico y también estamos decididos a combatirlo en el terreno de la fuerza, cuando elija ese camino de penetración.

Tampoco permaneceremos de brazos cruzados ni en silencio cómplice frente a la penetración activa del comunismo en su intento de socavar las instituciones y posibilitar la subversión.

Hasta qué punto el comunismo cubano pone en peligro la vida de las instituciones democráticas de los diversos países de Centroamérica. Como consecuencia del objetivo enunciado, se pretende relegar a las fuerzas armadas a un lugar secundario en la sociedad política argentina, olvidando que fueron hombres de armas y civiles los que produjeron la Revolución de Mayo, los que proclamaron la independencia nacional, los que garantizaron nuestra integridad y los que defendieron la vida, la propiedad y el honor de los argentinos en distintas etapas de nuestra evolución social.
























Fuente: Intervención del Sr. Diputado Nacional de la Provincia de Buenos Aires Dr. Raúl Ricardo Alfonsin en la sesión del 7 y 8 de octubre de 1965 en la Cámara de Diputados de la Nacion sobre las apreciaciones del General Juan Carlos Ongania en la V Conferencia de Ejercitos Americanos. 

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