Páginas

domingo, 7 de junio de 2020

Revista Qué: "Los antipersonalistas: intentan salir de su larga modorra" (11 de abril de 1956)

Cuando el 4 de junio del 43 fue derrocado el presidente Ramón S. Castillo, cayó también con él la Concordancia, que gobernó al país más de un decenio. La Unión Cívica Radical Antipersonalista que la integraba, en alianza con los conservadores— se llamo a silencio desde entonces. (Excepto alguna escaramuza electoral en Santa Fe, que le fue adversa). Ahora retorna con renovados bríos y ha concretado sus objetivos primordiales, que pueden definirse así: Federalismo. 

¿ESTUPOR, CATALEPSIA...?

 Delegaciones de la Capital y de siete provincias rebautizaron a la agrupación, que gravito durante largo tiempo en la vida política. En documento publico acaban de explicar el interregno silencioso en que vivió el partido: "durante los días de la dictadura se mantuvo en estupor. (Quienes pudieron considerar insólita la inclusión esta ultima palabra, han refrescado su memoria: "Disminución o suspensión de la actividad mental, causada generalmente, por una impresión rotunda". Y también, en sentido figurado: “asombro”, “pasmo”…)

AYER, HOY Y MAÑANA

El manifiesto expone ideas que inspiraron la acción partidaria afirman sus firmantes— durante más de un cuarto de siglo: Impersonalismo, solidaridad, concordia. Se dió con ello —añaden— que pueden ser las bases de la unidad nacional". Y en rauda revisión del pasado se enjuician a sí mismos de este modo: de su seno surgieron gobiernos y hombres cuya obra "enaltece la historia de la Nación". La relación prosigue: no quisieron actuar durante el régimen depuesto "ya que la vida democrática era una ficción grosera". Tampoco querían diversificar las fuerzas de la oposición. Enseguida, un enfoque del presente y el futuro inmediato: "El problema más urgente de esta hora consiste en restaurar las instituciones federales".

"EL QUE PEGA PRIMERO... "

Federalismo amplio, integral, es leit-motiv de estos momentos en Los Antipersonalistas, que lo proclaman como lema, recuerdan que lo hicieron hace ya cinco meses. A fines de noviembre del 54, el ex diputado Pita propugnó en Rosario que el impersonalismo (así prefieren denominarse en la expresión corriente) volviera a actuar, con la bandera del federalismo. Expuso luego su creencia; el falseamiento de las instituciones federales “generó los males que acaba de soportar la ciudadanía”.

Esos y otros conceptos, incluidos en el manifiesto, dan sello propio al programa trazado, como expresiones de un afán federalista; descentralización de puertos y de bancos; percepción por cada Estado de los impuestos al consumo; mas adecuada aplicación impositiva en toda la Republica; supresión de policías nacionales en provincias, derecho de cada Estado Federal al dominio de la riqueza del subsuelo y prohibición de entregar a capitales extranjeros. Y esta exigencia previa; que una convención reforme la Carta Magna, fijando cláusulas para lograr la real vigencia del federalismo. La descentralización política, económica y administrativa de la Nación, en suma.

LA PUESTA EN MARCHA

Para llevar adelante esas ideas vuelven, pues, a la liza. Se han producidos cambios. Hay un Consejo Federal al frente. (Se estima una “trouvaille” el nombre, acorde con las consignas programáticas.) Es titular Alejandro Gancedo, santiagueño, que fue dos veces diputado nacional. En la vice primera, Carlos A. Pita, rosarino de origen, que fue también vice primero de la Cámara baja, en una mesa mixta de la Concordancia. En otros cargos, Santiago Rocca, metropolitano (cuya casa solariega, Córdoba 2459, es virtualmente ahora la “Casa del Partido”); Luis F. Melo, hijo del extinto Leopoldo Melo; Rodolfo Arnedo y Pedro Ricci, santiagueños también, y otras figuras provincianas.

¿Distritos bases? La metrópoli, Santa Fe, Mendoza, Santiago del Estero, Corrientes, Catamarca, La Rioja. Se aspira a reconstruir los cuadros en los otros Estados. “Una confederación de fuerzas provinciales se pone de pie”, han declarado sus autoridades.

El flamante comando ha exhortado a “viejos luchadores” y a los jóvenes para unirse a sus filas. 
Confían en ellos: también en el aporte femenino. Se ha creado una “tribuna libre”, de la cual participan jóvenes no afiliados, pero en la línea de las ideas fundamentales del partido. También confían en dos distritos que fueron su “columna fuerte”, Santa Fe y Santiago del Estero. En ambas “fueron gobierno” largos años. En la provincia del Litoral, con Mosca (entonces antipersonalista), Aldao, “Manucho” Iriondo y Argonz, depuesto por el “4 de Junio”. En el distrito mediterráneo, con mayor predominio todavía, desde el año 1930 se sucedieron en el poder Castro, Montenegro, Cáceres. Desalojado este ultimo el 43 por la revolución triunfante.

¿VOLVERÁN TODOS?...

¿Quiénes regresaran al seno partidario? El optimismo dicta la repuesta: Muchos…

¿También aquellos sobre quienes pesan, como un lastre, viejas censuras de violencia y fraude en los comicios? Algunas exclusiones se han registrado va por voluntad propia. En Santa Fe, un viejo dirigente, Mauricio Questa, verbigracia, acaba de enrolarse en la derecha. Se aguarda que vuelvan, como hijos pródigos…

De todos modos, en las esferas del actual comando ya se perfila este criterio: después del año 30 fue conveniente la coalición con las fuerzas conservadoras: era vía –sostienen- de conciliación, de paz y de orden constructivo. Ahora el partido está más cerca de los radicales “centristas” (léase los unionistas…) que de la derecha. ¿Hay perspectivas, pues de alguna unión o entente de ambas fuerzas? Nadie lo afirma, ni lo niega tampoco, en las filas antipersonalistas.

Mientras tanto se habla –eso sí, sotto voce- de figuras de fuste en el partido que pueden calificarse de hombres-claves o de reserva para posibles contingencias próximas. Algunos intentan un travieso descarte:

–Ricardo Caballero, que integró la primera fórmula radical que triunfó en el país, en el año 1912, ¿Qué papel puede jugar en esta nueva etapa?

–Estará con nosotros. Aunque, a su edad, acaso predomine en su voluntad cierto sentido místico…

– ¿Y José Urbano Aguirre, que fue también diputado por Santa Fe e intendente famoso de la capital de esa provincia?

–Ya esta reincorporado. Pueden pesar bastante su talento, su experiencia y su convicción federalista…

–También se habla de Diógenes Taboada, el ex ministro del Interior del Presidente Ortiz, ¿vuelve al partido… o acaso lo aguarda ya alguna función pública eminente?

–Está retirado de la acción política, pero… Es muy amigo del presidente provisional. Y es democrático de viejo cuño… Ergo: todo puede esperarse. Que se mantenga en “cuarteles de invierno”… o que el antipersonalismo encuentre en el doctor Taboada un puntal vigoroso en el regreso de su antiguo partido al escenario cívico.










Fuente: “Los antipersonalistas: intentan salir de su larga modorra” en Revista Qué sucedió en siete días, Año II, N°78, 11 de abril de 1956.


No hay comentarios:

Publicar un comentario