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lunes, 19 de agosto de 2019

Raúl Alfonsín: “En 1931, el pueblo fue custodio de la democracia” (6 de abril de 2001)

El 5 de abril de 1931, el pueblo de la provincia de Buenos Aires inscribió en la historia la constatación de que la democracia es un atributo esencial de nuestra nacionalidad y que en el pueblo reside la garantía de su preservación.

El gobierno de facto instalado tras el derrocamiento del presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, el 6 de septiembre de 1930, había convocado a elecciones de gobernador en la mayor provincia argentina, convencido de que la campaña de persecución, desprestigio y calumnias contra la Unión Cívica Radical aseguraba la victoria de las fuerzas conservadoras.

El pueblo de la provincia de Buenos Aires, hace hoy setenta años, desenmascaró la maniobra y concurrió a votar según sus convicciones y con la valentía de expresarse por encima del clima político enrarecido que el gobierno había impulsado.

LA VOLUNTAD POPULAR

El radicalismo de la provincia, reorganizado en pocas semanas bajo las banderas constitucionales y democráticas, y encolumnado tras la fórmula Pueyrredón-Guido, ganó las elecciones del 5 de abril, asestando un golpe moral y político a la dictadura militar.

El gobierno de facto anuló las elecciones, demostrando que el derrocamiento del presidente Yrigoyen, pocos meses antes, no había respondido a ninguna intención reparadora sino al deseo de ocupar el poder contra la voluntad de la mayoría.

Desde ese momento, los conservadores sólo podrían mantenerse en el gobierno mediante el fraude.

El destino democrático de la Argentina, entonces, quedaría refugiado en un lugar de privilegio, la voluntad del pueblo. Los setenta años corridos desde aquel comienzo revolucionario han sido una larga marcha del país para recuperar la esencia democrática cada vez que fue conculcada.

Y la recuperación se hizo siempre, invariablemente, gracias al empuje del pueblo, siguiendo la senda iniciada aquel 5 de abril.

Durante cada dictadura o gobierno dictatorial que han azotado a nuestra Patria en el siglo pasado, el pueblo veló las armas de la democracia callada y pacientemente, seguro de su restauración final.

Ahora, en el clima democrático que envuelve nuestra vida política, evocamos con orgullo y cariñosa memoria a Honorio Pueyrredón -paradigma de la República- y a los dirigentes de 1931, y rendimos homenaje al pueblo de la provincia de Buenos Aires que quiso y supo votar.

La democracia es esencia de la Argentina; nuestro pueblo es su custodio; la Unión Cívica Radical, su abanderada histórica.









Fuente: “En 1931, el pueblo fue custodio de la democracia” por el ex Presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín, para el Diario La Nación del 6 de abril de 2001. 


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