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viernes, 5 de abril de 2019

Ricardo Balbín: "Cierre de campaña en Plaza Miserere" (21 de febrero de 1958)

Amigos de la Capital:

Es difícil organizar las palabras cuando hay que estar reteniendo con tanta fuerza el corazón. Amigos de toda la República, de lucha: podemos estar conformes, hemos realizado una buena obra para el país.

Es asombroso el espectáculo luchadores del interior; está tapado el recinto de Rivadavia, está lleno de hombres que parecen puestos allí para dar su sangre al prócer.

Se rompen los edificios de las inmediaciones. Han venido para el país y no -para la Unión Civica Radical del Pueblo, porque estamos haciendo para la democracia.

Nosotros no negamos que resistimos la conducción totalitaria. Ese es nues­tro honor; no lo hicimos para derrocar a nadie, sino para la República. Yo qui­siera que los luchadores del 16 de septiembre se asomaran esta noche a la plaza de la democracia; aquí está por lo que ustedes lucharon. El país vivió la especu­lación del proceso revolucionario; algunos lo negaron, nosotros no, y allí está el pueblo, aquí está la respuesta; otras tribunas se han silenciado, aquí está la res­puesta del pueblo.

En política yo no sé sumar, pero con Yrigoyen aprendí a sembrar. Nosotros luchamos por ese potencial moral y hemos triunfado, no me interesa la cuenta de la urna; hemos logrado una esperanza en la juventud; hemos clavado el po­tencial moral en la Argentina. Nadie se vuelva atrás, ya ha triunfado la fe y el esfuerzo.

Mañana será el día del silencio y la meditación, y al otro día: todos sabemos que con su voluntad marcarán un rumbo al país. Nosotros estamos tranquilos en la escena, hemos dicho la verdad y al hombre de trabajo no lo buscamos en pa­quete, ni lo utilizamos con ademán de dar, sino que lo lanzamos a la responsabi­lidad.

A los hombres del trabajo no los nombramos mucho, porque nos acostum­bramos a verlos en la plaza de la democracia de la República, y ahora saben to­dos los trabajadores que tienen en la Constitución los derechos sociales que la Unión Civica Radical del Pueblo reglamentará en la legislación. Esos derechos ya no se moverán de la Constitución de los argentinos.

En doce años se habló mucho de ellos, pero el radicalismo los puso en la Constitución en poco tiempo; sacarlos ya es un imposible.

Luchamos por un salario bueno que es más que justo, ya que éste alcanza para el alimento y aquél para realizar a la familia. Vamos a conseguir un salario en el que usted no tenga que estar contando para ver si al pan le puede poner manteca.

El campo salvará de nuevo a la República. Pondremos alegría en los jóve­nes campesinos, para que dejen de ser los entristecidos de la distancia; vamos a mejorar su técnica, a mecanizarlos.

Necesitamos llevar industrias a todos los rin­cones de la República. Nosotros no esperamos al comicio para ir a hablarle a la familia; hace doce años que la estamos buscando. Vimos cómo se había roto el diálogo entre los hermanos y por eso luchamos contra la dictadura.

Juventud de veinte y veinticinco años: ¿por qué está acá? ¿por qué se aprie­ta y llora? ¡Es que estos muchachos fueron los que durante doce años estuvieron oyendo que eran los privilegiados y ahora comprenden que debe ser el joven de la libertad, para que su hermano menor no sufra lo que él! Es más suave el futu­ro con trabajo; hagan balance de sus vidas. ¿Quién se atreve a volver? ¿Quién puede desearlo? ¿Regreso para qué? ¿Para encontrar qué cosa? ¿O no es ver­dad que había mucho miedo en la República? ¿Quieren el 23 la urna que mira hacia adelante o quieren volver a los viejos comicios donde por terror se votaba la esclavitud?

Señora ¿quiere que a su hijo le suceda lo mismo que a ustedes? ¡le estoy preguntando a los que sintieron fracasar sus ilusiones y ahora les aprieta el cora­zón! Desde aquí les digo ¡trabajemos para realizarnos!

¡Levanten los partidos su personalidad!; hay que ser mejores que nunca; no imputen, no ofendan; está cansada la juventud de oír las malas palabras del ci­vismo, hablemos bien fuerte de libertad y democracia. Nadie se coloque en si­tuación de mandado, ya obedecieron bastante tiempo.

Nosotros no hicimos el trabajo de la resistencia para alcanzar la Casa de Gobierno, sino para esto; Para la paz.


Mujer: apriete a su niño. Hombre: piense para adelante. Muchacho joven: no te pido nada; únicamente una sola cosa: que realices la democracia; no la ma­tes sin verla. Si no eres feliz maldice al hombre que te engañó. Por lo demás mu­chacho, no trabajarás para nosotros; exhibimos la modestia de nuestras perso­nas, pero también la grandeza de nuestra conducta. El gobierno de la Unión Civica Radical del Pueblo será manso, sin jactancia, austero. No sé si tendrá sabi­duría, pero sé que tendrá mucha comprensión.



Cierre de campaña en Plaza Once de la Unión Cívica Radical del Pueblo para escuchar la palabra del candidato a Presidente de la Nación, Dr. Ricardo Balbín, 21 de febrero de 1958.






Fuente: “Acto público cierre de campaña en Plaza Miserere” por el Dr. Ricardo Balbin, candidato a Presidente de la Nación por la Unión Cívica Radical del Pueblo en “Discursos parlamentarios-políticos” Ricardo Balbín, Carlos Alberto Giacobone, 1982.

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