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sábado, 6 de enero de 2018

José Luis Cantilo: "Discurso de Asunción como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires" (1 de mayo de 1922)

RECEPCIÓN Y JURAMENTO DEL SEÑOR GOBERNADOR DON JOSE LUIS CANTILO Y DEL SEÑOR VICEGOBERNADOR, DOCTOR PEDRO SOLANET

—Penetran en el recinto el señor gobernador electo, don José Luis Cantilo y el señor vicegobernador electo, doctor Pedro Solanet. (Grandes aplausos en las bancas y en las galerías).

—Presta el juramento constitucional en el estrado de la presidencia, el señor gobernador electo, don José Luis Cantilo. (Prolongados aplausos).

—Presta, igualmente, el juramento constitucional el señor vicegobernador electo, doctor Pedro Solanet y ocupa la presidencia de la asamblea. (Prolongados aplausos).

—Acto seguido el señor gobernador, don José Luis Cantilo, da lectura del siguiente mensaje:

Señores senadores:
Señores diputados:

Llego al gobierno de la provincia de Buenos Aires por virtud de una acción cívica que ha traducido, en comicios libres, la expresión de la soberanía popular.

Tal acontecimiento, si como función normal de la democracia, reafirma una sólida organización republicana, bajo otros aspectos, reviste trascendente significado.

La intensa campana provincial, correlacionada con la elección nacional del 2 de abril, puso a la opinión en contacto con orientaciones partidarias encontradas. El triunfo de la Unión Cívica Radical exteriorizo, en los comicios, la voluntad del pueblo elector y la existencia de un pensamiento deliberado y firme, equivalente, en política, a una verdadera definición.

Como gobernante, obligado a auscultar la opinión general — aun cuando quisiera prescindir de las propias sugestiones — estoy obligado a conformarme con ella, por cuanto la preeminencia de la mayoría, es condición ineludible de vida en la democracia.

De acuerdo con el irrevocable mandato, haré un gobierno de administración, orden, justicia y libertad.

Pasada la hora del comicio, pondré en actividad las ideas enunciadas. Cada promesa, ha creado para mi, su correspondiente responsabilidad.

El gobierno no es, ni puede ser, sin embargo, en el estado actual de la civilización, fruto de la acción individual o personal del propio gobernante, sino obra de colaboración y solidaridad.

No se me oculta que la pasión partidaria ha de repercutir en la legislatura. Aprovecho la oportunidad de este mensaje inaugural, para definir mi criterio sobre el equilibrio, indispensable, en mi sentir, entre los poderes públicos de la provincia, para consolidar una era de labor institucional. Aceptare la oposición hasta como un estimulo, y mientras se desenvuelva con sinceridad política y dentro de limites patrióticos, ilustre la opinión a impulso de sanas inspiraciones y haga obra constructiva, merecerá de parte del poder ejecutivo alta y respetuosa consideración.

En el desempeño de mis funciones, requeriré constantemente la sanción de leyes útiles o necesarias. Confío en el patriotismo de vuestra honorabilidad y anhelo que el actual periodo sea fecundo para el bien colectivo, por efecto de un sabio y armónico entendimiento de los poderes del gobierno. Solo así se traducirá la iniciativa en obra práctica, la idea en acción y la general esperanza en realidad.

Los poderes del estado, cuyas funciones han sido admirablemente ideadas en el mecanismo constitucional, encontraran siempre en el poder ejecutivo una tolerancia humana y la más sincera probidad.

El ejecutivo, en el ejercicio de sus facultades, será autónomo; los poderes legislativo y judicial, dentro de sus respectivas atribuciones, completamente independientes; y el gobierno, en su desenvolvimiento de conjunto, perfectamente unido y bien inspirado, cumplirá su misión histórica en la gran obra del engrandecimiento de la provincia.

FINANZAS

El régimen político-administrativo imperante en el país, constituye el primer obstáculo para una ordenación científica de las finanzas. La concurrencia de tres criterios fiscales, el de la nación, la provincia y los municipios, sobre una misma materia imponible, tiene necesariamente que producir perturbaciones económicas y hasta estorbar el desenvolvimiento de la riqueza publica.

No puede afirmarse que sea fácil, ni prospero el estado financiero de la provincia. El crecimiento constante de los gastos públicos, la escasa elasticidad de los recursos y la acumulación de varios déficit anuales, han provocado un desequilibrio de importancia.

Si el cuadro se relaciona con la situación económica que se enuncia mas adelante, las dificultades se agravan, ante la imposibilidad momentánea de modificar substancialmente el sistema rentístico vigente y el recelo con que los contribuyentes de la provincia verían un cambio de criterio fiscal a esta altura del ejercicio financiero. Las reformas, pues, en lo fundamental, deberán ser aplazadas con ocasión del estudio del presupuesto para el año de 1923.

Para regularizar las finanzas, el poder ejecutivo se esforzara en la mayor economía en los gastos, procurara ejercer un control eficaz en la percepción de las rentas y su honesta inversión, y preparara convenientes reformas en el sistema impositivo, a base del conocimiento que solamente puede obtenerse en el ejercicio del gobierno.

Me guía el propósito de realizar un estudio detenido de la deuda publica del estado, para proyectar diversas medidas con el fin de aliviar al erario publico de pesadas contribuciones, relacionadas con el servicio anual de intereses y amortización.

Vuestra honorabilidad ha de recibir, prontamente, del poder ejecutivo, diversos proyectos de ley relacionados con los siguientes puntos:

Consolidación de la deuda flotante.
Unificación de la deuda interna consolidada.
Nuevo destino de algunos sobrantes de empréstitos ya emitidos.

Enuncio también el pensamiento de llevar de inmediato a la practica la idea de convertir o transformar la deuda publica por afirmados de La Plata, con la emisión de una nueva serie de títulos de deuda interna de conversión, a cargo de la caja popular de ahorros, con lo cual se habría llevado a buen termino uno de los fundamentos legales de esa institución.

En tal sentido, la población de La Plata, podrá, dentro del mecanismo de las leyes respectivas, abonar, con los nuevos títulos, sus deudas por afirmados a un tipo reducido, con una economía del 70 %.

Esta será, sin duda, una de las iniciativas que realizare, desde el gobierno, en pro del adelanto y bienestar de la ciudad de La Plata, la cual, en su carácter de capital de la provincia, requiere de los poderes públicos un asidua atención y una ayuda material y moral, para complementar la obra que no pueden llenar, por si solas, las autoridades del municipio.

SITUACIÓN ECONÓMICA

La vida económica de la provincia de Buenos Aires se halla afectada, sensiblemente, en uno de sus factores principales. Quiero referirme a la ganadería, la cual por su importancia, entre los distintos rubros que forman la riqueza publica, ocupa el primer lugar después de los valores inmobiliarios.

El mal, localizado al principio en la producción ganadera ha repercutido en el comercio, la industria, las fuentes del crédito, y hasta en las finanzas públicas, por la íntima correlación existente entre los diversos órganos de la economía social.

Es indudable que la potencialidad económica de la provincia esta resentida; si la imprevisión individual o la indiferencia gubernativa facilitaran su generalización, al punto de comprometer el porvenir inmediato de la producción agrícola, la situación se reagravaría con caracteres de una verdadera crisis.

En el campo de la teoría simple o pura, el fenómeno tiene su explicación científica. La guerra mundial, al aumentar las necesidades del consumo exterior, fomento, a partir de 1914, las salidas extraordinarias de los productos ganaderos. El armisticio y la terminación de la lucha, en cambio, provocaron de inmediato la restricción del consumo, el aumento de la propia producción en cada país, y la liquidación de las reservas alimenticias, empobreciendo los mercados y colocando, correlativamente, a nuestro país, en un estado de sobreproducción.

Roto el equilibrio entre la oferta y la demanda, era inevitable la alternativa de los valores, oscilando desde las cifras máximas, infladas artificialmente por la especulación, hasta los precios mínimos, por efecto de la natural desorientación del mercado.
Tal estado de cosas se ha complicado, a mi modo de ver, por la desorganización de la industria. En tanto los ganaderos se limitaban a dominar la producción, las grandes empresas ligadas al comercio de las carnes, principalmente para la exportación, tenían y tienen en sus manos la fiscalización de los mercados de substancias alimenticias.

Es sensible anotar esta misma observación en cuanto respecta a la desorganización de la industria agrícola.

En procura de remedio, la iniciativa del gobierno provincial es, sin duda, limitada, pero puede ejercer una obra de consejo, de propaganda, de estimulo para la acción privada, en el sentido de organizar la fuerza de sus capitales, asociándolos, a fin de crear la gran entidad comercial defensora de sus intereses, que manufacture sus productos y derivados, los almacenes para regular la venta en relación al consumo, domine el mecanismo del transporte, disponga de cámaras frías en los puertos de embarque y en los mercados del exterior, y posea, dentro y fuera del país, locales de venta directa al publico o a los detallistas. Todo esto sin perjuicio de que dicha entidad, sea el agente financiero de los productores que regule el crédito en la medida de las necesidades de la plaza y de la industria.

Los ganaderos deberán buscar en la cooperación, como lo dije en mi discurso programa, las fuerzas indispensables para la solución de las grandes dificultades presentes, a cuyo efecto deberían establecer mataderos regionales en las proximidades de los centros mas importantes de población, con sus cámaras frías para el mejor aprovechamiento de los subproductos, las cuales estarían en combinación con depósitos frigoríficos en los puertos de embarque y sociedades cooperativas de venta en los mercados de consumo.

En otro orden de ideas, respecto de aquellas medidas extrañas a la jurisdicción provincial y que el estudio razonado del problema aconseje llevar a la practica, el poder ejecutivo promete a los productores e industriales de la provincia, efectuar ante los poderes públicos de la nación, la gestión necesaria para interesarlos en la solución de las cuestiones que trastornan la economía de nuestras principales fuentes de riqueza.

Y si algunas de esas dificultades radicasen en el entorpecimiento del crédito, he de actuar por la vía legal que corresponda ante las autoridades directivas del banco de la provincia, para que conforme sus puntos de vista con la gravedad de la situación, y liquide, lenta y racionalmente, los negocios pendientes, de acuerdo siempre, naturalmente, con los intereses fundamentales de la institución.

MINISTERIO DEL TRABAJO, COMERCIO E INDUSTRIAS

La constitución provincial no limita el número de los ministerios que colaboran en la gestión del poder ejecutivo. Dispone que el despacho de los negocios administrativos de la provincia estará a cargo de dos o más ministros secretarios, cuyas funciones adscriptas a cada departamento serán deslindadas por una ley especial.

Dicha ley, del 2 de septiembre de 1885, al distribuir en tres ministerios los asuntos de la administración, en lugar de los dos que actuaban con anterioridad a esa fecha, dio un gran paso en bien de los intereses generales, mas debe convenirse que, en la actualidad, despues de transcurrir treinta y siete años, los nuevos servicios administrativos de la provincia, sus complejas e importantes necesidades publicas, el desarrollo de las industrias agropecuaria y manufacturera, el crecimiento del comercio, las exigencias de la política social, etc., la referida ley resulta anticuada, por cuanto obliga a encerrar la acción gubernativa dentro de moldes insuficientes o faltos de especialización.

Si entonces el nuevo departamento de obras publicas podía proveer cumplidamente a todas esas necesidades, hoy resulta imposible, a menos que se resienta la acción oficial respecto de unas u otras exigencias administrativas.

La atención de todo lo concerniente a las obras públicas, a la vialidad en general, vías de comunicación ferroviaria, formación de nuevos pueblos, fomento urbano, higiene publica, policía sanitaria y ampliación o mejora de los actuales servicios telegráficos, reclama una dedicación gubernativa especializada y permanente.

La sección sobre agricultura, anexa a este ministerio, requiere una completa autonomía.
Es impostergable, lo he dicho antes, abordar la tarea de la colonización oficial en tierras fiscales o en extensiones próximas a las estaciones de los ferrocarriles, las cuales se expropiaran con tal objeto, para que puedan los colonos adquirir la propiedad de sus parcelas, mediante pagos anuales, calculados sobre el posible rendimiento medio de cada propiedad.

No bastarían las buenas intenciones ni el patriotismo ni la perseverancia de un funcionario público, para abarcar el despacho de esos asuntos, juntamente con los que demandan el trabajo y la industria en sus relaciones de política social, o los reclamados por el fomento o protección de los intereses comerciales y económicos de la provincia.

Si vuestra honorabilidad relaciona estas observaciones respecto de la asistencia oficial necesaria a la grande y a la pequeña industria, como medio de organizarla para la defensa de sus intereses, comprenderá, fácilmente, las razones de buen gobierno que exigen la formación de un nuevo ministerio, capaz de afrontar con serenidad, a base de análisis e investigaciones propias, el estudio de los trascendentales problemas vinculados con la política social y agraria, el fomento industrial y forestal, la estadística económica, la enseñanza agricologanadera, el desarrollo de la granja, la defensa de la producción y del consumo, el estimulo del cooperativismo y del régimen mutualista, etc., etc.

Bien lejos mi espíritu, como se deduce de esta enunciación, de crear una nueva  dispendiosa entidad burocrática. En el mensaje que en breve enviare a vuestra honorabilidad daré forma práctica a la idea, dentro de la mayor economía, distribuyendo, sin aumento de gastos, determinadas oficinas ya existentes, las cuales con una dirección centralizada, producirán mayor rendimiento administrativo, y, al mismo tiempo, promoveré la incorporación de competente personal técnico. La institución del nuevo ministerio, si se creara, fundamentaría así, desde el principio, sus medidas de gobierno, en la observación directa, en el estudio y experiencia científica de los entendidos.

POLITICA SOCIAL

Mi gobierno tendrá especial preocupación por las cuestiones sociales, deseoso de promover una legislación que regule con prudencia y equidad las relaciones jurídicas y económicas de capital y trabajo.
El departamento provincial del trabajo, deberá ser un instituto de investigación y de elaboración de las reformas sociales a base de datos ciertos y estadísticas fidedignas. Resultara así factor de consulta y verdadero laboratorio de estudio.

Su obra habrá de inspirarse en una política de unión de clases, digna, por su rectitud e imparcialidad, de la confianza de patrones y obreros.

En materia de legislación social, la provincia de Buenos Aires no puede anotar, desgraciadamente, grandes progresos. El argumento de que las relaciones del contrato de trabajo caen bajo el radio de acción del congreso nacional, no es valedero, en cuanto las leyes provinciales contemplan muchos aspectos de su exclusivo resorte.

En 1917, durante el periodo de mi gestión federal en el territorio de la provincia, pude observar la deficiencia de la legislación frente a la situación creada por la intensa agitación obrera, la cual motivo numerosos, serios y complejos conflictos del trabajo.

En ningún otro aspecto de mi gobierno, fuera del orden político, me vi en la necesidad de definir una conducta oficial mas difícil, en el deseo de que la autoridad administrativa fuera un factor de entendimiento entre las partes en lucha o de conciliación de sus intereses, propósito cumplido, a pesar de todas las dificultades, en forma permanente y activa.

Esta será, de nuevo, mi norma de conducta. Deslindare, con nitidez, una política gubernativa respecto a la doble faz ofrecida por los movimientos obreros.

La policía no tiene papel a desempeñar en la naturaleza misma de los conflictos, como no ejercite una acción oficiosa de concordia o avenimiento, o preventiva de seguridad.

Su misión será de garantizar con equidad la propiedad y los derechos de capitalistas y trabajadores; mientras la autoridad administrativa, por el órgano de funcionarios especiales, ofrecerá su mediación para conciliar intereses, sin criterio unilateral o prevenido.

Frente a un conflicto social en el cual deba actuar el Poder Ejecutivo, estará siempre lista toda la autoridad del Estado para hacer respetar los derechos patronales y obreros, defendiendo con la misma firmeza y energía, al capital y al trabajo.

El poder ejecutivo, poder colegislador, someterá oportunamente a vuestra honorabilidad los siguientes proyectos de ley:

a) Organización sindical patronal y obrera, bajo bases representativas de una garantía de estabilidad y arraigo; b) fomento de la mutualidad, por medio de la creación de diversas instituciones de asistencia social o de estimulo a las creadas y sostenidas por la iniciativa privada; c) reforma de las leyes sobre descanso hebdomadario, de protección a la mujer y a los menores, sin perjuicio de la mejor reglamentación de las vigentes, efectuada directamente por el poder ejecutivo; d) institución de un procedimiento de mediación oficial de carácter voluntario, al cual se someterían patrones y obreros, en caso de conflicto, para evitar huelgas o cierre de fabricas; e) medidas de seguridad e higiene industrial en defensa de los trabajadores; f) mejora del salario mínimo para los obreros del estado y quienes trabajen a ordenes de concesionarios de servicios públicos; g) establecimiento de una caja de rentas vitalicias, como complemento de la ley nacional numero 9688 sobre indemnización por accidentes del trabajo; h) determinación, por ley, del procedimiento judicial para el cobro de la indemnización a la cual se refiere la mencionada ley 9688; i) estudio y protección del obrero del campo en las explotaciones ganaderas y agrícolas.

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

El principio de la independencia y separación de los poderes del gobierno, no atribuye al poder ejecutivo otra ingerencia en la marcha y desenvolvimiento del poder judicial, que la de proveer, con acuerdo del senado de la provincia, las vacantes producidas periódicamente.

Si del acierto de estas designaciones dependiera exclusivamente la buena justicia provincial, resultaría tarea relativamente fácil salvaguardar sus prestigios.

Con la colaboración legislativa, empero, deberán subsanarse algunas de las causas que entorpecen la acción judicial.

Será preciso dictar la ley orgánica para la administración de justicia, aumentar los jueces letrados, llevándolos a un buen numero de ciudades importantes; modificar la actual jurisdicción territorial, subsanando sus visibles errores; asegurar la independencia de los jueces con una constitución del jury de magistrados mas racional, y, por ultimo, dar nueva organización a la justicia de paz, a fin de garantizar los derechos de los pequeños litigantes en las contiendas de vecindad, tan respetables, dentro de la relatividad de las cosas, como los asuntos de mayor cuantía o trascendencia.

La legislación de forma, con ser una de las mas adelantadas, adolece de deficiencias fundamentales. En materia de procedimientos criminales hay que abordar su estudio de inmediato, para provocar reformas necesarias, principalmente a partir de la vigencia del nuevo código penal.

Observare atentamente los resultados ofrecidos en su aplicación por la ley de enjuiciamiento de magistrados, en atención a la posibilidad de que, por una equivocada interpretación de su espíritu o una defectuosa composición del jury, pueda comprometerse el principio de la inamovilidad de los jueces. Si el sistema escogitado para hacer efectiva la responsabilidad de los malos funcionarios llegare a suprimir la independencia del poder judicial, entregando la composición del jury a determinadas tendencias partidarias o a preconcebidos intereses del foro, habría llegado entonces la oportunidad de una reforma impostergable.

La exigüidad de los sueldos en la administración de justicia, constituye un obstáculo para la provisión de las vacantes, toda vez que, si bien es timbre de honor para un abogado el desempeño de una magistratura, razones de índole material, bien atendibles, por cierto, retraen a los profesionales mas experimentados de la carrera judicial. Cuando las finanzas del estado lo permitan, este obstáculo deberá ser salvado.

A falta de otro estimulo, he de guiarme por un criterio justiciero en las designaciones, procurando establecer el ascenso como sistema o regla general, siempre que por razones superiores de buen gobierno, no me vea obligado a sacrificar aspiraciones de carácter individual.

ACTOS DEL PODER EJECUTIVO

La publicidad de los actos del poder ejecutivo será una norma invariable de gobierno, en armonía con las características del régimen republicano, para que la responsabilidad de cada funcionario pueda hacerse real y efectiva, aunque sea, únicamente, desde el punto de vista de las sanciones morales, de la critica o de la discusión.

Tratare de que los servicios administrativos sean realmente eficaces, exigiendo a cada cual, sin distinción de jerarquía, el maximum de sus esfuerzos en el cumplimiento del deber.

Aspiro a destacar, como rasgos de mi administración, la probidad y la honradez del empleado publico.

Bajo estas condiciones, previa selección, será necesario estabilizar la carrera administrativa, dando a cada empleado o funcionario, la seguridad de su posición e independencia económica, a base de aptitudes, antigüedad y justicia.

GOBIERNO MUNICIPAL

Considero al gobierno de los municipios como la función primaria de la democracia. He de contribuir, en la medida de mis atribuciones, a que dicho gobierno se ejercite dentro de los propósitos constitucionales, con respeto de las autonomías municipales.

Intereses de predominio partidario, han provocado, en estos últimos tiempos, serios conflictos en la organización y desenvolvimiento de algunas municipalidades. Tales consecuencias, si bien encierran, a veces, sensibles dificultades, ofrecen en cambio la oportunidad de dar origen a nuevos aspectos del gobierno municipal y a reformas necesarias para la práctica más austera de la vida republicana. Son como efectos de una crisis de progreso institucional, reveladores de un mayor interés por el manejo de la cosa pública y de una participación mas activa de la opinión en los asuntos del gobierno local.

Se que el poder ejecutivo, por iniciativa del distinguido ciudadano, mi antecesor en el gobierno, ha remitido a vuestra honorabilidad un proyecto de reformas a la ley orgánica de las municipalidades ; y creo no defraudar expectativa alguna, si aplazo sobre el particular una opinión definitiva, hasta tanto reúna los elementos de juicio fáciles de obtener en el ejercicio del gobierno.

El espíritu flexible de la constitución provincial ha permitido, dentro de principios generales, organizar el régimen municipal y contemplar las necesidades de un tercio de siglo atrás, en mira a los progresos de un futuro que, en muchos casos, aun no hemos empezado a vivir. Quizá la principal deficiencia intrínseca del sistema, responda a excesos de descentralización. Esto, en cuanto respecta a la faz constitucional.

En el orden legal será necesario dar nueva estructura a la ley orgánica de las municipalidades. Entonces, los fines prácticos coincidirán con la naturaleza del problema municipal. La uniformidad del sistema para todos los municipios de la provincia, no obstante su diversidad de situaciones, es acaso su mayor defecto, sin que el régimen vecinal de excepción ya establecido, para los distritos escasamente poblados, reste valor a la objeción.
Cada municipio, por razones de población, de preponderancia política, de capacidad económica y rentística, de territorio, de aspectos urbanos o rurales, o de otras características, debería organizar sus cuerpos municipales en armonía con su idiosincrasia, de suerte que la municipalidad fuera realmente para los habitantes de la comuna el instrumento adecuado.

La adopción de distintos tipos o sistemas, según las modalidades de cada ciudad, pueblo o villa, con mayor o menor extensión de los poderes legales del municipio y con diversa estructura orgánica, según las circunstancias, permitiría, sin duda, mayor eficiencia en el gobierno local. Todo, naturalmente, respetando los principios básicos constitucionales.
Por otra parte, la reforma de la ley deberá contemplar otra faz del problema, la ampliación del radio de acción del poder municipal, como necesidad reclamada por la transformación de los ideales cívicos y las exigencias nuevas de la vida social, las cuales aparejan, bajo el punto de vista de los servicios municipales, los conceptos de eficacia y autonomía, y predisponen el espíritu publico a optar por aquella, aun sin esta, en el caso de que por obstruccion, ineptitud o desidia, la comunidad retire su confianza al gobierno electivo.

El gobierno descentralizado en los municipios, no excluye la intervención del poder central, por cuanto, de otro modo, a cubierto de un concepto autonomista mal entendido, se fomentaría el espíritu de aislamiento de los pueblos y ciudades, disminuyendo en eficacia la acción de la entidad provincial, la cual debe ser, ante todo, general y solidaria.

Mis propósitos se dirigirán a provocar el acercamiento de las autoridades municipales, a buscar en la reunión de sus fuerzas o recursos, por obra de la cooperación, el cumplimiento de los más elevados ideales democráticos.

OBRAS PÚBLICAS

Mientras no se organice el nuevo ministerio del trabajo, comercio e industrias, el departamento de obras públicas atenderá de acuerdo con la ley del 2 de septiembre de 1885, la mayor parte de los asuntos administrativos de su resorte especial, en cuanto no estén sus funciones distribuidas entre los otros ministerios. Y, además, todo lo relacionado con la higiene publica.

Como programa inicial enuncio el propósito de dedicar preferente atención a la vialidad. La política de construir y conservar los caminos públicos, es el medio mas adecuado para el fomento del comercio y de la industria, por cuanto la producción se inutilizaría sin medios rápidos, fáciles y económicos de transporte.

A este respecto, el camino público deberá ser complementado con el ferrocarril económico, tipo «Decauville», con el alambrecarril, el tranvía rural, u otros sistema s que aproximen los centros de cultivos a las ciudades, o vinculen las zonas agrícolas con las estaciones de ferrocarril ya existentes o a construirse.

De acuerdo con una practica establecida durante la intervención nacional de 1917, buscare, para la realización de esta obra, el apoyo material y moral de los vecindarios y de las municipalidades. Con su concurso dispondré de una fuente honoraria de información y de trabajo, en la labor de comisiones populares, con prescindencia de color político o nacionalidad, en las cuales figuren los mas aptos, los mas asiduos y los de mejor voluntad.

POLICIA

He de propender a que la policía sea una institución de orden y seguridad.
Es necesario obtener no solamente la paz consolidada para la tranquilidad pública, sino experimentar la sensación de que todas las garantías destinadas a amparar los derechos civiles y políticos de la población están afianzadas.

Como auxiliar de la justicia debe ejercer funciones represivas, pero debe llenar, ante todo, una alta misión preventiva y de vigilancia. Las insuficiencias en el número o en las condiciones del personal, serán reparadas.

Es necesario elevar el nivel moral de la institución con el propósito de arraigarla en la opinión y atraer hacia ella el concurso y la simpatía del pueblo.

Como toda obra de sacrificio, habremos de ennoblecerla, apartándola del campo de la represión, para elevarla al cumplimiento de una misión de paz, salud publica, respeto y prosperidad.

Por la naturaleza de sus funciones y el medio en el cual actúa, el rendimiento de su acción se limitara a lo indispensable; pero procurare que funde su fuerza en su poder moral, para la realización de cuyo propósito será menester seleccionar su personal y formarlo, educándolo en las orientaciones de una moderna policía social de seguridad.

Promoverá, de inmediato, mejoras para el personal. Espero que vuestra honorabilidad contribuirá a resolver este problema en su faz financiera. Entre los servidores del estado el peor remunerado es el empleado policial: debe dársele la condigna remuneración.
El aumento de plazas será también indispensable, si se quiere ejercer una policía de seguridad eficiente y activa. Así lo reclaman la extensión territorial de la provincia, la intensidad de sus núcleos urbanos, el crecimiento de los centros poblados, el número de las estaciones ferroviarias, las características de la campana y el recargo de sus funciones auxiliares de la justicia.

Bajo el punto de vista político, el único papel que la policía desempeñara durante mi gestión gubernativa, será el de mantener el orden publico del estado, y asegurar el ejercicio regular de las instituciones. El patriotismo no concibe, en esta hora de grandes progresos institucionales, que puedan realizarse, a base de policía armada, propósitos de preponderancia política.

En materia electoral su misión será guardar el orden, amparando por igual todos los derechos.
Desde el punto de vista de los intereses privados, puede el pueblo de la provincia abrigar la certeza de que allí donde surja una necesidad publica, allí estará presente.

BANCO DE LA PROVINCIA

No podía pasar inadvertida en esta rápida reseña de ideas de gobierno, la condigna referencia al banco de la provincia de Buenos Aires, merced a cuya reorganización se ha podido reconstruir el crédito del estado y fomentar el desenvolvimiento de las principales fuentes de la riqueza pública y privada.

La solidez de su situación financiera, el aumento constante de sus depósitos y la confianza firme que el público dispensa a esa honorable institución bancaria, es la obra inteligente y acertada de sus directores, francamente secundados por las autoridades de la provincia.

El cambio de hombres, en el ejercicio del poder publico, no provocara a este respecto modificación en las ideas. Antes bien, he de propender a que los delegados del poder ejecutivo que tomen parte en la alta dirección del banco, afiancen las relaciones oficiales con el establecimiento y robustezcan con su experiencia y conocimiento de los negocios, el criterio bancario de los representantes de los accionistas particulares, de suyo ponderable y eficiente.

En este sentido, procurare que la representación gubernativa designada por el poder ejecutivo, con acuerdo del honorable senado, traduzca en los consejos del banco las necesidades de la administración y sus finanzas, y las no menos importantes del comercio y de las industrias, preferentemente las vinculadas con la agricultura y la ganadería.

Considero que el banco, por estas circunstancias, constituye uno de los factores básicos de la economía provincial, como estimulo a la producción, apoyo al comercio regulador del crédito personal.

Quizá su sección hipotecaria no haya tenido un desenvolvimiento correlativo a la demanda del crédito real y a la importancia de los valores inmobiliarios; pero esta insuficiencia tiende a subsanarse, y ha sido, afortunadamente, cubierta, entretanto, por las instituciones nacionales y por la colocación de los capitales privados.

CAJA POPULAR DE AHOHROS

Los fines de esta importante institución no se han cumplido con la amplitud necesaria, por una interpretación restrictiva de sus leyes orgánicas.

Hasta el presente su tendencia ha sido la de redimir o transformar la deuda publica de la provincia y aun la de llenar algunos fines de asistencia al empleado administrativo, sin dirigir sus esfuerzos a los propósitos de fomento o propaganda del ahorro con altos fines morales.

Su ley orgánica la faculta para fomentar no solamente el ahorro, sino todas las formas de la previsión relacionadas con iniciativas de carácter económico y social, especialmente con las escuelas y gremios activos. Este aspecto, durante mi gobierno, será especialmente cuidado, a fin de que la caja popular de ahorros arraigue en la conciencia popular como una institución de fomento, de cultura moral, de previsión, suavizando un tanto sus propósitos fiscales disimulados con sus sorteos periódicos.

Más aun. Considero conveniente y posible dar a la caja, con alguna reforma legal, el carácter de junta del crédito publico de la provincia, otorgándole funciones que por su importancia y por el monto de la deuda publica interna y externa, deben hallarse a cargo de una entidad autorizada y responsable.

INSTRUCCION PÚBLICA

Con el desprendimiento que la provincia hizo a favor de la nación de sus institutos de altos estudios, el fomento de la cultura publica quedo limitado en estos últimos años, como esfuerzo propiamente provincial, a cuanto concierne a la instrucción primaria.

No puede negarse que el estado gasta, y con cierta eficacia, ingentes sumas de dinero en pro del adelanto intelectual de su población infantil. Pero la exigüidad de los recursos — los cuales, no obstante su crecimiento anual, resultan siempre insuficientes en relación a las necesidades a satisfacer — ha obligado a descuidar parte del plan integral reclamado por la importancia de la provincia y la naturaleza de su programa educacional.

La difusión de la enseñanza de primeras letras debe ser complementada con la educación postescolar, de las escuelas de adultos, de las bibliotecas, de las academias, de los seminarios y de las mismas universidades populares.

En materia de instrucción publica, la autonomía del gobierno escolar comprende solo la faz técnica y administrativa de las escuelas y de sus bienes, pero tal independencia facultativa no obsta para que el gobierno general, por el órgano de la legislatura y del poder ejecutivo, fijen las ideas centrales o los rumbos del vasto plan al cual deberán ceñirse las autoridades de la educación.

Por tal motivo espero mantener una continua y estrecha vinculación con dichas autoridades, para promover, de común acuerdo, la cultura general de las poblaciones, con la cooperación de los consejos escolares y del vecindario.

En cuanto se regularicen las finanzas del estado, será preciso cumplir el propósito ya enunciado de reformar el ciclo de la edad escolar ampliándolo en un año más, a fin de dar entrada en las escuelas a esa falange de niños que hoy malogran una parte esencial de su tiempo en la ignorancia y el analfabetismo.

Además, deberá llevarse la escuela allí donde sea necesaria, a costa de todos los sacrificios, por cuanto en esta hora de civilización y de progreso, no es posible economizar con perjuicio de la instrucción del pueblo. Y el plan de la enseñanza habrá de modificarse, orientándola en armonía con las necesidades de cada región, y dando aptitudes al niño, sea para la vida de ciudad o campo, a fin de que cumpla con éxito su misión en la sociedad.

Procurare, además, impulsar la edificación escolar.

He de preocuparme, muy especialmente, de la situación del magisterio.

Estimulare la obra de sus organizaciones privadas y procurare su bienestar económico. Asegurare, asimismo, su porvenir, por medio del seguro social, para prevenir al maestro y a su familia, de las contingencias de la desocupación, de la invalidez y de la muerte.

HIGIENE

Enuncio ante vuestra honorabilidad un concepto meditado y sincero si afirmo que la defensa de la salud pública, en nuestro país, y por consecuencia en la provincia, es más bien una cuestión de finanzas.

El problema de la hospitalización, de la higiene publica, el estudio medico-geográfico del suelo, el conocimiento de los medios profilácticos y la eficacia de la acción oficial y privada, son cuestiones basadas en la competencia técnica y profesional de los facultativos argentinos, de cuya cultura científica tengo elevado y justiciero concepto.

La solución de esos problemas escolla en la falta de recursos para llevar a la práctica las iniciativas ya proyectadas y para cumplir el intenso programa de higiene pública diseñado por los hombres de ciencia y por los congresos médicos.

Hasta tanto no se instituya un fondo especial, no será posible realizar obra práctica y duradera. Me propongo subsanar esta dificultad. Creare recursos especiales con este fin, y en caso necesario, los tomare del crédito mismo, por cuanto no es posible hacer recaer el peso de una obra destinada a redituar beneficios a varias generaciones, íntegramente sobre la población contribuyente actual.

Como tarea preliminar hare perfeccionar los métodos de investigación de la estadística demográfica, como fundamento de toda medida gubernativa y realizare estudios previos para el establecimiento de servicios sanitarios en las poblaciones mas importantes. Las oficinas respectivas deberán mantener un servicio permanente de inspección y vigilancia de los artículos alimenticios, en defensa de la salud publica.

Como obra de aliento, y con la colaboración de vuestra honorabilidad, me propongo hacer de la provincia de Buenos Aires campo de experimentación de todas las medidas profilácticas contra la tuberculosis, esa terrible enfermedad que agosta las mas sanas energías de la población, ante la indiferencia popular, la ignorancia de algunas clases sociales y la impotencia del estado para abordar el problema bajo un plan orgánico y científico.

La dirección general de higiene de la provincia habrá de inspirarse en los consejos de los últimos congresos científicos llevados a cabo en el país, cuya obra merece la mayor consideración por cuanto representa el fruto de la ilustración, experiencia y patriotismo del cuerpo medico argentino.

El poder ejecutivo combinara la acción oficial con la privada y tratara de fundar hospitales, dispensarios, sanatorios, o instituciones de protección a la primera infancia, en todas las formas aconsejadas por la ciencia y la experiencia local o extranjera.

Esta campaña debe revestir carácter nacional para que su eficacia sea mayor, y en este sentido mi gobierno se apresta a realizar una obra solidaria de colaboración con el gobierno de la nación, con las otras provincias, municipios, instituciones privadas y hasta con el mismo publico, en quien será menester despertar su espíritu sanitario, educándolo por medio de la divulgación de conocimientos útiles o por virtud de una propaganda inteligentemente desarrollada.
  
ASISTENCIA SOCIAL Y BENEFICENCIA PÚBLICA

No seria esta, sin duda, la oportunidad de discurrir sobre la justicia o ilegitimidad, bajo el punto de vista filosófico, de la obligación del socorro por el estado al indigente, al débil o al necesitado. Admitido el principio, hay que reglamentarlo y mientras en nuestro país no se alcance la conquista jurídica del seguro obligatorio — el cual fue uno de los postulados de mi programa electoral — será necesario, en resguardo de mayores males, que la sociedad, por el órgano de su gobierno, se proponga un programa de beneficencia, y lo cumpla.

Abona esta idea la experiencia recogida en el desempeño de mis funciones edilicias en el municipio de la capital federal, donde la imperfección de la legislación vigente y la naturaleza del medio ambiente, han creado serios problemas a la beneficencia publica, en todos sus aspectos. Las ciudades principales de la provincia pueden, sin duda, recoger el ejemplo de Buenos Aires y realizar una grande y eficiente obra de solidaridad.

Cupo al gobierno de esta gran provincia, por inspiración preclara de Rivadavia, el honor de la iniciativa de la sociedad de beneficencia, pero la federalización de Buenos Aires, desplazo el centro de actividad de esa institución. Nada obstaría a que se comenzara de nuevo. Seria trascendental la organización de otra gran entidad similar, con jurisdicción sobre toda la provincia, administradora de las principales instituciones de asistencia social, en connivencia y armonía con la obra gubernativa.
De esta suerte, los poderes públicos cumplirían su misión protectora del obrero, al velar por la aplicación de la ley sobre sus infortunios; defenderían, desde la dirección general de higiene, a la salud publica, en la madre, en la infancia o en el enfermo; preservarían a la población sana de una temida invalidez y darían vida y acción a la nueva ley nacional sobre tutela de los menores, etc.; mientras el esfuerzo privado, puesto desinteresadamente al servicio de la obra, realizaría, por su parte, la practica fecunda de la caridad y del bien.

Debe ejercitarse, en muchos casos, beneficencia preventiva; es necesario crear bolsas de trabajo, patronatos, sociedades de templanza, obras mutualistas, cajas dotales, y, en fin, cuantas instituciones representen auxilio para el indigente material o moral, haciendo conocer a las poblaciones el valor y la eficacia de la solidaridad como fuerza social.
Entre los factores a movilizar en este sentido, mi gobierno confía que el primero en alistarse será el elemento femenino porque en el alma de la mujer porteña anidan la hidalguía, la bondad y el espíritu de sacrificio.

DESAGUES

He de preocuparme con especial interés del problema de los desagües, el cual provoca todavía, a pesar del esfuerzo realizado y cuantiosas sumas gastadas en las obras, ardientes controversias sobre su eficacia y los medios mas prácticos a emplearse para obtener mayores y mas generales beneficios.

Como diputado nacional trate este asunto extensamente en la honorable cámara de diputados en el periodo parlamentario de 1913, sosteniendo que el problema de los desagües en la provincia de Buenos Aires, había sido mal encarado. Que no era local sino nacional y que comprendía a las provincias de San Luis, Córdoba y Santa Fe y al territorio nacional de La Pampa.

FERROCARRIL A MERIDIANO V

El ferrocarril al Meridiano V no responde a las exigencias de su creación, por dificultades de su tráfico, insuficiencia de su trazado, el aislamiento de la capital federal y la fuerte concurrencia que sufre de parte de las demás empresas ferroviarios.

El producido de sus líneas esta constantemente en déficit, pues si bien, en estos últimos tiempos, se acentúa algún crecimiento en sus entradas, se debe al aumento de las tarifas, a una reducción en los gastos administrativos y a la mayor intensidad de su tráfico. Esta aun lejano el día en que la empresa pueda cubrir, sin el auxilio del tesoro general, el servicio del empréstito subscripto para la construcción de la línea.

El problema es complejo y habrá que abordarlo con un interés y una decisión proporcionales a la magnitud del pensamiento inicial incumplido. Si vuestra honorabilidad comparte el criterio del poder ejecutivo y provee la forma de llevarlo a cabo, será menester construir algunos de los ramales secundarios proyectados para dar estabilidad y vigor al tráfico de la línea principal y corregir la insuficiencia de esta ultima, estableciendo una cabecera en el territorio de La Pampa y otra en la capital federal.

Encerrar un ferrocarril dentro de límites geográficos determinados, con el prejuicio de esquivar la jurisdicción nacional, es seguir una política ferroviaria errónea y antieconómica.

Su aislamiento resta al ferrocarril todo el tráfico descendente, razón por la cual el costo del servicio ferroviario se duplica a pesar de la simplicidad de sus tarifas. Internándose la línea principal en La Pampa, en la zona de intenso cultivo agrícola, se aseguraría, por otra parte, el éxito de su explotación.

Como ferrocarril del estado su obra de fomento ha quedado trunca o incompleta. Pienso que se impone la construcción de uno de los ramales principales, conectar la línea troncal con los grandes puertos del sur, Mar del Plata y Necochea, a fin de dar vida económica a esas dos importantes obras públicas, obstruidas en su desenvolvimiento por una política ferroviaria poco racional. Por otra parte, ello servirá para atender las exigencias del tráfico transversal de la provincia, en relación con las explotaciones existentes.

Me propongo, además, subsanar las deficiencias de la línea principal, con las siguientes obras complementarias:

Establecimiento de una buena política caminera convergente hacia las estaciones del ferrocarril.
Construcción de pequeños ramales Decauville, lo cual permitiría cargar a granel los productos agrícolas, con la consiguiente economía del envase.
Construcción, cada cierto número de estaciones, de elevadores económicos y depósitos donde sea conveniente para la conservación provisional de los productos cosechados.

Y, finalmente, instituir el sistema del transporte a crédito hasta el puerto de embarque, para los productos que quedaran en caución en los depósitos del ferrocarril, liquidándose el importe de los fletes, con privilegio especial, en el momento de la venta.

Este propósito se vincula a la idea de construir en La Plata grandes depósitos para el almacenamiento y conservación de los productos transportados por el ferrocarril, a fin de facilitar las operaciones a termino y del comercio exterior, con lo cual se daría movimiento al puerto de La Plata y actividad comercial a la Capital de la Provincia, cuya vida económica constituirá una de mis preocupaciones predominantes.

TELEGRAFO DE LA PROVINCIA

El telégrafo será motivo de ampliaciones fundamentales, por cuanto considero que la rapidez y seguridad de las comunicaciones revelan un síntoma o constituyen un factor de civilización. Dependerá de los asesores técnicos del poder ejecutivo la reforma substancial de estos servicios, tratando en lo posible de implantar como sistema complementario de las líneas telegráficas, una red telefónica en combinación con las mismas, y de establecer estaciones radiográficas en puntos convenientemente elegidos dentro del territorio provincial.

ESTUDIOS GEOLOGICOS

Promoveré el conocimiento geológico de la provincia, estimulando a la iniciativa privada en las exploraciones, allí donde por falta de recursos no pueda llegar la acción oficial, pues hay indicios de la existencia de riquezas en determinadas zonas.

Entiendo que la potencialidad económica de un estado o provincia, se basa principalmente en la posesión, dentro de su propio suelo, de todos los recursos requeridos por el desenvolvimiento integral de sus principales fuentes de bienestar, incluyendo en primer término el combustible, que es el alimento principal de la industria y las comunicaciones.

Dada la composición de ciertas capas geológicas y de acuerdo con estudios científicos últimamente realizados, se presume la existencia de yacimientos petrolíferos.

MONTEPIO CIVIL

El montepio civil, su situación actual, la liquidación de sus obligaciones pendientes, y su porvenir, serán motivo de un estudio financiero y actuarial urgente y meditado.

Tengo respecto de esta institución el concepto de que sus fondos son sagrados e inviolables, como que representan la justa expectativa de seguridad en el porvenir para un sinnúmero de hogares.

Tal vez sea necesario darle otra estructura administrativa, permitiendo ingerencia en el mane jo de los mismos al propio personal, el cual debe elegir por elección directa, obligatoria y secreta, una representación calificada, que armonice el control oficial con el privado a manera de lo usual en otras cajas similares del país.

ESTADISTICA

Respecto de la estadística general, expreso a vuestra honorabilidad lo que en otra ocasión me fuera dado manifestar. No responde a las exigencias de la vida política ni administrativa de la provincia, ni armoniza con la importancia de sus progresos materiales, morales e intelectuales.

La población, el estado de cultura, riquezas y progresos de todo orden, debieran reflejarse en una estadística integral y científica, capaz de traducir las manifestaciones de la sociedad, destacándola en el cuadro general del país con un relieve proporcional a sus merecimientos.

Para obtener estos propósitos será indispensable llegar en materia estadística a uniformar el criterio administrativo, por medio de la centralización técnica, por lo menos en cuanto se refiere a la organización y dirección de los servicios estadísticos existentes.

La reforma de la ley orgánica del 5 de octubre de 1885, se impone como una necesidad, para construir un nuevo plan de investigaciones estadísticas en armonía con las nuevas necesidades publicas, que consulten la economía, la uniformidad de los procedimientos, y la unidad técnica y directiva de sus servicios.

CENSO

Como corolario de estas ideas abrigo el propósito de proponer a vuestra honorabilidad el levantamiento de un censo general de la población, de la propiedad raíz, del comercio y de las industrias. Con ello se habrá satisfecho, bajo el punto de vista de los intereses ganaderos, una de las medidas más urgentemente reclamadas por el gobierno, la opinión y los propios hacendados.

Al dar a dicho recuento un carácter general, tengo en vista satisfacer propósitos de investigación mas amplios, con economía en el servicio censal, además de que sus conclusiones servirían de fundamento a futuros estudios estadísticos, cuya base real de observación mas próxima — el tercer censo nacional de 1914 — adolece de errores y deficiencias notorias.

INTENDENCIA GENERAL DE SUMINISTROS

A la inspección general de prisiones deberá darse una organización distinta, mas de acuerdo con la naturaleza e importancia de los servicios administrativos. Y la reforma debe comprender hasta su propia denominación. Se impone una estructura análoga a las de proveeduría del ejército o armada, con el nombre de intendencia general de suministros.

La economía en la administración es principio de buen gobierno; y solo es posible a base de previsión, orden y escrupulosidad.

RELACIONES INTERPROVINCIALES

En cumplimiento de disposiciones constitucionales, en la vida de relación con las provincias argentinas, estudiare la forma de celebrar con ellas convenios con fines de administración de justicia, de policía, de intereses económicos y asuntos de utilidad común.

Tal actitud contribuirá al conocimiento mas profundo de los intereses recíprocos y a fortalecer vínculos de solidaridad que redundaran en beneficio de la unión nacional.

EDUCACIÓN FISICA

Es innegable que los cambios sociales, la naturaleza de la vida humana y el porvenir de la raza, han abierto nuevos ideales a la educación.

La escuela llenara una misión imperfecta mientras se preocupe, solamente con un criterio escolástico y unilateral, de la preparación intelectual del niño, desatendiendo la preparación de su organismo para el ejercicio de todas sus actividades físicas.

Pero seria un error creer que el fomento de la educación física es solo una cuestión de escuela primaria, por cuanto en realidad es un problema edilicio y aun de gobierno general, de grandes alcances, toda vez que encarna un asunto social íntimamente vinculado a la salud publica, en su doble aspecto ético e higiénico.

La iniciativa oficial deberá concurrir a quebrar esa injusta desigualdad de la fortuna, que hace solo accesible a los niños de familias pudientes, el mar, la Montana, la costa o la estancia, no bajo el punto de vista del esparcimiento, sino de la higiene publica, mientras en los estrechos departamentos de la ciudad o en el conventillo, se crían millares y millares de niños anémicos, preparando futuras generaciones de salud comprometida o precaria.

Debe ponerse a la plaza de juegos bajo la dirección de maestros inteligentes, para que, de tal suerte, el niño adquiera hábitos de acción, fortalezca su carácter, acentúe su educación moral y se prepare para la lucha por la existencia con ideas nuevas de la vida colectiva y de la cooperación.

Por otra parte, será necesario disciplinar las actuales actividades deportivas, centralizando la dirección de sus organizaciones. Así podrá continuarse, con la juventud y la adolescencia, la obra iniciada en el periodo de la niñez.

En este sentido he de propiciar toda iniciativa edilicia o privada que tienda a crear plazas de juegos, a transformar en lugares de salud y de esparcimiento a los sitios baldíos de nuestras poblaciones urbanas, y a despertar, entre la juventud, nociones de deporte, noble y caballerescamente practicado.

Quizá sea necesario promover la creación de una entidad administrativa y técnica, para que dirija y metodice la obra del gobierno, aúne el esfuerzo de los vecindarios, provoque la colaboración popular y sea para las municipalidades e instituciones privadas como un centro de consulta y de estimulo.

Considero necesario caracterizar a La Plata como una gran ciudad deportiva, contribuyendo el gobierno con su ayuda material y su influjo moral a que en diversas oportunidades se celebren en dicha ciudad certámenes y concursos atléticos o gimnásticos, no solamente de carácter local sino de índole nacional o internacional, que den relieve a la provincia de Buenos Aires y renombre a su capital.

Señores senadores: señores diputados:

Con la más sana inspiración patriótica acabo de enunciar ideas y propósitos de gobierno. Su realización dependerá, en gran parte, del concurso que vuestra honorabilidad, la opinión general y las circunstancias, me presten para perseverar en un programa cuyo cumplimiento, requiere el acuerdo de muchas voluntades.

Tengo la determinación sincera de consagrar todas mis facultades y energías al bien publico, como si me animara la visión de que he llegado, al asumir la gobernación de Buenos Aires, a la plenitud de mis aspiraciones de ciudadano y de mis ideales de gobernante.

El más allá no me preocupa, sino en cuanto pueda afectar a la provincia. No me ofuscaran, pues, ni veleidades políticas, ni anhelos de predominio personal. Me guía, repito, el austero propósito de hacer un gobierno de libertad, justicia y progreso.

En la prosecución de este fin tratare de vencer todos los obstáculos, dentro de los recursos que la constitución y las leyes ponen en manos del poder ejecutivo. Mi fuerza residirá en la opinión publica, en cuya formación deberá desempeñar un papel predominante mi partido, con el cual y con cuyos hombres actuare solidariamente. La oposición a tales designios, si se aparta de los limites de la lógica o de la razón, caerá, por falta de ambiente, en la injusticia y como consecuencia, en el desprestigio.

Hago un llamado a todos los poderes públicos en el sentido de que reafirmen la autonomía del estado, realicen una labor constructiva, y afiancen el equilibrio regular del gobierno, en el leal ejercicio de las instituciones democráticas.

Al inaugurar el nuevo periodo legislativo, formulo votos para que la divina providencia ilumine vuestras deliberaciones, y os inspire fecundas obras de progreso, en bien de la altiva, noble y generosa provincia de Buenos Aires.

(Prolongados aplausos en las bancas y en las galerias).

Sr. Presidente — Queda levantada la sesión.

    Es la hora 15 y 15.







El Dr. José Luis Cantilo leyendo su discurso en la Legislatura una vez terminada la ceremonia del juramento.





Fuente: Recepción y Juramento del señor Gobernador don Jose Luis Cantilo y del señor Vicegobernador, doctor Pedro Solanet, Asamblea Legislativa, H. Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, 1 de mayo de 1922.

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