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martes, 11 de julio de 2017

Sergio Karakachoff: “Nuestra Critica al Despacho Económico” (Circa de 1972)

Sin negar nuestro voto, criticamos en el seno de la Convención el despacho sobre la política económica, que en definitiva resultó aprobado. En apretado síntesis, procuraremos explicar las razones de esta crítica. Como planteo de base, digamos que el despacho contra el problema en la critica frontal a la Revolución Argentina y en destacar las bondades del gobierno radical. Totalmente de acuerdo, pero el análisis es incompleto, ya la situación económica, política y cultural en nuestro país solo pueden analizarse –si se pretende coherencia- a partir del dato global de la dependencia y su contrapartida el imperialismo. Olvidar esto, significa perder de vista la esencia del problema, que por supuesto no comienza con Onganía, sino desde nuestra independencia formal de la dominación europea, que en la practica no significó otra cosa que un cambio de amo.

Es por ello que estimamos incompleto expresar el propósito de liberar al país de la “dependencia de los organismos internacionales de financiación” (FMI, Banco Mundial, etc.) precisamente porque ellos son un dato de la dominación imperialista, y nada mas. La dependencia no se terminara por el hecho de que Argentina rompa con el  Fondo, por ejemplo. Y engañarse a ese respecto, seria tremendamente grave. Lo mismo ocurre con la nacionalización del petróleo y las fuentes energéticas. Es indudablemente una importante consigna antiimperialista. Pero seria otro grave error entender –como parece surgir del documento aprobado- que es lo única bandera antiimperialista. La metrópolis del capital financiero internacional no se preocupan menos por el petroleo, porque su negocio a esta altura del proceso consiste fundamentalmente en actividades mucho mas sofisticadas, que van desde lo venta de la tecnología necesaria para el desarrollo hasta la actividad meramente financiero (préstamo de dinero).

No cabe queda entonces que lo esencial –la meta- es partir el espinoso al capital imperialista. Los medidas tibias, solo sirven –y la UCR tiene su experiencia- para que vengan golpes de estado “preventivos”. Es por ello que en el comercio exterior, el crédito y la tierra, está la base política de la cuestión. No puede permitirse que las ventajas económicas de estas tan lucrativas actividades –banca, comercio internacional y latifundio- queden en manos de unos pocos, que generalmente invierten esas ganancias en el extranjero. Si quedan en manos de la colectividad, obviamente el Estado podrá trazar una política económica popular que efectivamente se cumpla en todos los niveles.

La concepción de los economistas partidarios –que están por encima de sectores internos- es la que podríamos llamar del “empresariado nacional”. En otras palabras: la ideología de la CGE. Estimamos por nuestro parte que pensar que este sector social, en 1972 y en argentino, puede liderar un proceso de cambio, es por lo menos ingenuo. Lo que el capital nacional busca –el grande, el que decide, el que manda en las cámaras empresarias- no es otro cosa que mejores condiciones de negociación con los monopolios extranjeros. Es por ello que las medidas que se proponen, -si es que sus promotores tienen la suerte de que lleven a cabo- solo conducirían a la concentración de la riqueza en pocas manos de capitalistas argentinos, que serian dueños del poder político y aliados menores del capital financiero internacional imperialista.

¿Es ese nuestro objetivo radical y revolucionario? Rotundamente afirmamos que no. La política nacional en especial económica, deben conducirla los sectores populares. Ya nuestras “bases de acción política” vigentes hablan de “nacionalización de las concentraciones económicas que constituyan cárteles o monopolios. Sobre estas bases debemos trabajar, si no queremos reincidir en experiencias frustrantes.








Fuente: “Nuestra Critica al Despacho Económico” por el Dr. Sergio Karakachoff, circa de 1972. Texto y Fotografia aporte de Brian Quiroga.


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