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viernes, 28 de julio de 2017

Pedro Eugenio Aramburu: "Nota al Sr. Presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi" (27 de marzo de 1962)

Buenos Aires, 27 de marzo de 1962

Señor Presidente:

S. E. ha requerido mi intervención en la crisis política que el país atraviesa, estimando, sin duda, que las circunstancias asumen gravedad inusitada.

Al aceptar el desempeño de esa tarea, no se me ocultaban sus dificultades y si obstante ellas, me decidí a actuar, lo que en la convicción de que nadie tiene derecho a eludir deberes de esta naturaleza y en la confianza de que en momentos difíciles como estos, la reservas morales de la Nación saben encontrar aun con los sacrificios, la salvación buscada.

Desde el primer momento pude verificar que la situación  a la que el país ha llegado en el plano político es realmente extrema, y no cumpliría con mi deber si en este momento no presentara a Ud. los hechos en términos absolutamente claros.

Esta efectivamente en peligro la continuidad institucional. Las consultas que he verificado han mostrado, con un acuerdo poco común entre nosotros en el plano político, un juicio decididamente adverso a la permanencia de S.E. en el poder. Una actitud igualmente coincidente y firme he podido verificar en las Fuerzas Armadas.

Cúmpleme destacar que, al mismo tiempo, todo los sectores muestran la mas firme adhesión a las instituciones republicanas y empeño decidido por salvar la continuidad constitucional, tan directamente vinculada con el prestigio del país.

Los intereses supremos de la Republica entran directamente a gravitar sobre las decisiones que debemos tomar en estos momentos. Y no resultaría cierto ni posible suponer que la continuidad constitucional solamente se salva con el mantenimiento del poder por parte de S.E. Antes al contrario, me es forzoso manifestarle que esta en manos suyas, y solamente en ellas, la salvación institucional, pero exclusivamente sobre la base de su voluntario alejamiento. Una negativa y hasta una vacilación de su parte, puede precipitar al país por vías inciertas.

Estoy seguro de que el señor presidente no incurrirá en la equivocada debilidad de identificar la salvación del orden jurídico con la permanencia de su persona al frente de él. La Constitución esta por encima de todos y, por fortuna, el orden republicano que ella instituye, objetivo e impersonal, si bien depende el conjunto y a el nos debemos no pertenece a ciudadano alguno en particular como ocurre en las dictaduras.

En nombre de ese orden, la Nación pide a Ud. un noble renunciamiento. Lo pide y lo espera de su reconocido patriotismo.

Dejo así cumplido la tarea que asumiera hace unos días, y ruego al excelentísimo señor Presidente de la Nación, quiera recibir mis manifestaciones como el cumplimiento de un penoso deber de mi parte que en nada altera el respeto y la alta consideración que guardo para su persona.

Que Dios lo inspire para el bien de la Patria.

Firma: Pedro Eugenio Aramburu

Luego de entregar la carta a Frondizi se preguntó a Aramburu:

-¿Qué puede suceder ahora?

-Esto escapa a mí, contestó Aramburu.












Fuente: Nota del Gral. Pedro Eugenio Aramburu al Sr. Presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi, 27 de marzo de 1962.

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