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martes, 28 de febrero de 2017

Federico Storani: "Optimista por naturaleza" (9 de enero de 2001)

Soy optimista por naturaleza y nunca bajo los brazos ante las dificultades que se nos presentan. El año pasado me tocó anunciar públicamente la renuncia de Chacho Alvarez a la vicepresidencia de la Nación y transmitir la tristeza del Presidente y de quienes lo acompañamos en el gabinete. No fue fácil, pero estoy convencido de que la crisis fue superada. Todos hicimos grandes esfuerzos para reacomodarnos. Y no fueron en vano: se sumaron importantes figuras del Frepaso a distintas áreas del Gobierno y continuamos el trabajo conjunto. Es permanente la consulta con los legisladores de la Alianza en el Congreso e incluso, en lo que atañe a mi área, durante todo el año 2000 trabajamos con los equipos de Alvarez en el proyecto de Reforma Política.

No me sorprenden algunos comentarios que escucho y que, por otra parte, no son nuevos. Desde su gestación, la Alianza sufrió los embates de distintos agoreros que fracasaron en sus crónicas anticipadas de una muerte que no fue. No nos engañemos. Siempre hubo quienes apostaron a dañar a esta fuerza política, pues para ellos no es más que un obstáculo, especialmente cuando comienzan a verse los frutos del esfuerzo de un año de Gobierno. Esos que vaticinaban que la Alianza se iba a romper, se han llevado una desilusión porque no se ha roto.

Es positivo que se acerquen propuestas al Gobierno, como lo ha hecho Alvarez con el presidente de la Nación. En nuestro país, con una democracia cada vez más madura, debemos procurar un funcionamiento similar al de otros gobiernos de coalición, como el de Francia, donde los partidos que los integran pueden proponer temas, analizarlos y oficiar de vanguardia para las acciones que quiere desarrollar el propio gobierno.

Hoy está claramente consolidada la figura del Presidente. Se ha concluido un año con mayor optimismo por el reaseguro del denominado blindaje, pero también por una gran cantidad de medidas que se han tomado y que van en la dirección de producir una reactivación, aprovechando la oportunidad que brinda ese reaseguro.

Por eso, en esta nueva etapa, los integrantes de los partidos que constituyen la Alianza podemos allanar el camino y tratar con responsabilidad los temas más conflictivos. Con una sola condición: hacerlo con la voluntad de construir y enriquecer las propuestas del Gobierno.

El año que acaba de comenzar será mucho mejor. Para ello, no alcanza con el esfuerzo realizado. Todos los dirigentes, no sólo los de la Alianza, debemos seguir trabajando en conjunto y alimentar la esperanza y la expectativa que se han generado. No dejemos que nos gane la desesperanza de aquellos a los que no les interesa el bien común, aunque pregonen lo contrario.




Fuente: La muerte de la Alianza: “Optimista por naturaleza” por Federico Storani Ministro del Interior en P/12 del 9 de enero de 2001, pág. 09.

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