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jueves, 15 de diciembre de 2016

Raúl Alfonsín: "Declaraciones sobre una fórmula mixta Perón-Balbín" (22 de julio de 1973)

Creo que si se dieran ciertas circunstancias como las que sostiene la juventud de nuestro partido, el radicalismo podría analizar  el escaparse, diría yo, de una línea tradicional que ha pretendido siempre su individualidad. En cuanto a la probable integración de una formula mixta presidencial Perón-Balbín. Pero no se ha recibido ningún ofrecimiento en ese sentido.

Para la aceptación de la formula mixta debe reorganizarse la CGT, investigarse los sucesos de Ezeiza y que no debe haber intervenciones federales.

Debe partirse de la base de que es imposible que se concreten de ninguna manera estas condiciones, tales por ejemplo, lo que se señala acerca de la eliminación de la burocracia sindical, el retiro de los paquetes de leyes económicas, que a través de algunas omisiones sobre todo, no hablan a las claras acerca de la voluntad de producir esta liberación.

Objetivos revolucionarios

Mi sector no esta por un sentido sectario, sino que considera que por el contrario, el radicalismo tiene que trabajar de la manera más eficaz posible, manteniendo sus estructuras para lograr objetivos revolucionarios que está deseando se concreten de una vez por todas el 80% del pueblo argentino.

El radicalismo, en las circunstancias arriba apuntadas, no puede asumir rol que algunos sectores  pretenden que desempeñe. No puede ir a llenar el vacío de las fuerzas populares del peronismo, no puede ir a actuar como fuerza moderadora en un momento en que actuar al servicio de la preservación del statu quo seria actuar, lisa y llanamente, en contra de estos requerimientos mayoritarios de la Argentina que desean una autentica revolución en el país.

Yo no deseo ser candidato.

No creo que de ninguna manera eso suceda y no esta de ninguna forma –quiero decirlo con toda seriedad- en mis cálculos.

Pienso que la Convención debe elegir pero no nos interesa a quienes elija, que sean correligionarios y que vayan a servir al radicalismo y a la democracia argentina.

Los recientes acontecimientos

Son realmente lamentables y me han dejado abrumado.

Creo que estábamos en presencia de un gobierno que gozaba de un privilegio que no habita tenido quizás gobierno anterior en el país. Todos deseábamos que acertara y todos estábamos dispuestos a poner al hombro a la Republica.

De la noche a la mañana nos encontramos con estas novedades. Yo califique todo esto como una suerte de golpe de derecha y creo que es así. Insisto en esa apreciación, no porque consideraba que Cámpora puede estar a la izquierda de Perón, sino porque es evidente que nosotros estábamos asistiendo a la exhibición de saludables contradicciones dentro del propio peronismo que nos hablaban a las claras de que un protagonismo popular, estaba en cierta forma garantizando la vigencia de un proceso democrático.

Mucho me temo que de aquí en adelante se pretenda marginar a los sectores más progresistas y más populares, en cuyo caso vamos a estar en presencia de un gobierno en cuyo seno ya no se discute lo que de ninguna manera es aconsejable para la propia democracia. Por otra parte, creo que se va afirmar ostensiblemente la burocracia sindical.

Estimo que las Fuerzas Armadas, que habían operado un repliegue inteligente y no pensaban en la necesidad de interferir en la vida política argentina, en estos momentos pueden empezar a opinar y esto también es lamentable.

Ya ha de ser difícil que se conozca a los verdaderos responsables de los trágicos sucesos de Ezeiza y entretanto las propias designaciones que se han hecho hablan también a las claras, juntamente con algunas renuncias aceptadas, de que el signo que se pretende imponer es marcadamente de derecha.

Candidatos propios

El radicalismo debe concurrir a las próximas elecciones con candidatos propios, pero rehúso dar nombres, estimando que en el partido hoy un conjunto de hombres importantes, cualquiera de los cuales puede ser un buen candidato.

Yo creo que desde hace tiempo hay una suerte de campaña destructiva con respecto a la imagen que se pretende crear sobre Raúl Alfonsín. Hasta se llega a sostener que soy comunista, por ejemplo.

Quiero afirmar que estoy permanentemente al servicio de la filosofía del radicalismo. Esta filosofía nos impulsa a luchar por la dignidad del hombre libre, partiendo de la base de la participación del pueblo en una democracia pluralista.

De ninguna manera aceptamos la dictadura del proletariado, por ejemplo.






Fuente: Declaración de Alfonsín dirigente de la Unión Cívica Radical en un reportaje radial en el Diario El Litoral del 22 de julio de 1973.

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