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sábado, 9 de julio de 2016

Arturo Illia: "Democracia, Libertad y Justicia" (9 de julio de 1965)

Evocando a Juan Bautista Alberdi, que cuando el poder económico se concentra en un sector de la Republica y dirige el poder político, no podrá haber paz en el país.

Cuando han querido aparecer los conductores que tenían privilegios para indicar el rumbo que debía seguir la Republica, todo lo que hicieron fue instalar un régimen autoritario en el país que aun debe restañar nuestra patria. Los conductores naturales son los de la democracia. Debe terminar en la Republica por anticientífica y antihistórica esta era de los conductores que piensan que ellos tienen cualidades sorprendentes para conducir mejor los destinos del país. La experiencia de la Republica nos indica que ello ha sido perjudicial y es claro que no puede repetirse.

Hay que meditar sobre lo que dice la historia y lo que enseñan los hechos reales. La autoridad no es la violencia: la energía no es la propaganda.

La comprensión de los deberes que se debe tener para el país invita a sostener que no pueden cumplirse sin jerarquía moral y espiritual.

Se ha constituido un éxito la venta de la producción en el exterior y que se habían diversificado los mercados. En el orden interno no se ha logrado el mismo resultado porque perduran aun factores de distorsión.

Los poderes presidenciales son limitados en cuanto al gobierno de las reparticiones autarquicas. Sobre 700.000 empleados públicos, 200.000 actúan en la administración central y medio millón en las empresas del Estado. La necesidad de que las entidades autarquicas coincidan en una orientación general de carácter económico y social, coherente para dar a toda la administración un sentido claro.

El comunismo no ha superado en 50 años las creaciones de la convivencia humana. Los hechos demuestran que la libertad y la democracia y las instituciones de los pueblos, son superiores a esa creación. Por eso proclamamos la vigencia permanente de la libertad y de la justicia.

El cristianismo en dos mil años de existencia ha creado condiciones de la vida que no han sido superadas. Nada prueba ese sistema que pueda servir con mayor eficacia a los países y a los pueblos. Incluso hubo que levantar un muro para que la creación de la libertad demostrara que es superior a la creación de los Estados policíacos.

Nuestra política no es de estatismo dirigido como algunos confunden, es cierto, que se han gravado las actividades agropecuarias, pero que ello fue para defender el crédito y los precios de los productos del campo. Ahora no hay aquí precios bajos sino razonables.

Las necesidades de nuestros compatriotas que tanto preocupan a las fuerzas armadas de vivir dignamente, deben ser también uno de los fundamentos de nuestra tarea, como la de cuidar la educación, la salud, el salario y la vivienda, de lo que no se puede hablar en un sentido superficial. El gobierno ha tratado de mejorar la economía de la Republica, pero encontró al país sin rumbo cierto.

Elaboramos con la mayor sinceridad el plan de desarrollo y puedo asegurar sin faltar un ápice a la verdad, que nunca hubo en la Republica un plan que contemplara todas las necesidades del país, aunque no niego las buenas intenciones de los anteriores planes.

Todos los sectores de la producción han aumentado, superando los cálculos, en 1964 y en los meses transcurridos de 1965. Ha aumentado el producto bruto como hacia mucho que no ocurría en el país.

Que cada uno sepamos hacer en nuestra actividad lo que debemos hacer para que el pueblo argentino tenga fe. Debemos elevar el dialogo nacional a la altura a que tiene derecho este pueblo de hombres dignos, de hombres probos. Debemos transformar en positivos nuestros aspectos negativos.

En democracia y libertad se han superado sistemas que no podrán volver al país. Con esta conducta hemos vencido los extremismos.

El continente esta preocupado por el afianzamiento de un sistema que defienda nuestro sistema histórico. Los hechos concretos actuales nos ensamblan a todos. Con un sistema democrático el pueblo recuperara su fe y la OEA tendrá vigencia y podremos hablar con nuestros hermanos americanos con igualdad.

En esta tesitura defendemos la libertad que nos legaron los hombres de 1810.

Los pueblos del continente necesitan que lleguen esas inversiones que no se han negado a ningún país del mundo.

Cabecera de la comida de camaderia de las FF.AA. realizada en el Salón de Honor del Concejo Deliberante. El secretario de Guerra, General Ignacio Avalos, el ministro de Defensa Nacional, Dr. Leopoldo Suarez, el presidente de la Nacion, Dr. Arturo Illia; el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Caggiano; el secretario de Marina, Vicealmirante Manuel Pita, y el comandante en jefe del Ejercito, Teniente General Juan Carlos Ongania.


Fuente: Exposicion del señor Presidente de la Nacion Dr. Arturo Illia al finalizar la comida de camadería de las Fuerzas Armadas, en celebración del 149° aniversario de la Independencia Nacional, 9 de julio de 1965.

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