Páginas

lunes, 26 de enero de 2015

Arturo Illia: "En la Central Telefónica de Lanús" (23 de mayo de 1964)

Se ha hecho bien en recordar en la inauguración de esta central telefónica el histórico hecho de la reunión del Cabildo del 22 de mayo, hace 155 años.

No crean que aquella fue simplemente una reunión emocional de argentinos patriotas que luchaban por la libertad de nuestro pueblo. Eran hombres muy capaces, muy inteligentes y muy responsables.

Ellos debatían, como lo hacemos nosotros en este instante, problemas económicos, políticos y sociales, bregando para darle al pueblo argentino la mejor perspectiva para lograr un futuro en el que pudiéramos vivir dignamente. Transcurridos 155 años, nuestra patria es otra, pero los móviles continúan siendo los mismos. Aquellos hombres querían libertad para el país y se liberaron de todo tipo de tutelajes. Es lo que debemos hacer nosotros, argentinas y argentinos: defender la libertad, marchar con nuestras propias orientaciones, darle a nuestra vida estilo nacional, contribuir a formar una conciencia argentina, defender nuestras instituciones y nuestro acervo histórico. No necesitamos copiar de nadie, tenemos mucha capacidad para forjar nuestro propio destino.

Ellos quisieron libertad, y nosotros también la queremos. Que no haya jamás dictaduras en nuestro país, que no haya que hablar en voz baja en la República; que la democracia sea cálida y plena, y que cada uno pueda expresarse con libertad, sabiendo que los gobiernos deben resguardar sus derechos, pero comprendiendo también que, cada uno en nuestra actividad, debemos cumplir todos con nuestros deberes.

Esta es la única manera, compatriotas, cómo concibo que debe servirse a la República. Si predicamos paz y tranquilidad, no es por impotencia ni falta de dinamismo ni de coraje civil. Porque estamos hechos, en largos años a una lucha donde hemos enfrentado virilmente las contingencias que el destino nos depare. Lo decimos con la alta responsabilidad del gobernante que tiene el deber de llamar a la paz a su pueblo, ya que en un ambiente de paz podemos resolver todos los problemas.

Vean ustedes lo que ha ocurrido en muchos países del mundo cuando los pueblos, creyendo apurarse tomaron caminos que derribaron las instituciones y subvirtieron el orden legal. Después de muchos años, no pueden esos pueblos volver a encontrar su propia convivencia.

Nosotros queremos paz, democracia, igualdad y también justicia. Queremos igualitarismo en nuestro pueblo. Queremos proporcionar a todos los hombres que habitan este territorio la posibilidad de lograrse intelectual, espiritual y moralmente. Por eso, desde el Gobierno hemos dicho y ratificamos que no defendemos ningún privilegio, que estamos sirviendo al orden y seguiremos por ese camino.

Quiero que ustedes, argentinas y argentinos, al tener la oportunidad de escuchar al Presidente de la República en ocasión de este significativo acto, reciban la cordial expresión de mi solidaridad. Los dejo con la impresión de que la juventud, las mujeres y los hombres argentinos, lucharán siempre con gran sentido nacional, poniendo todas sus fuerzas al servicio del mejor logro de una patria grande, cumpliendo honestamente nuestro deber para con ellos.





















Fuente; Arturo Illia, “Discurso pronunciado al inaugurar la Central Telefónica de Lanús”. Publicado en Clarín, domingo 23 de mayo de 1964, p. 16

No hay comentarios:

Publicar un comentario