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sábado, 12 de octubre de 2013

Ricardo Balbín: "Valía la pena llegar" (12 de marzo de 1965)

Amigos: nunca como hoy mi palabra bajará más contenta para hablar en esta asamblea que se irradia a todo el país. Hace unos días en una asamblea igual, conmovido por el espectáculo, yo dije: “Valía la pena llegar”. Y ahora frente al espectáculo moral del país, yo digo continuando aquello: ¡Qué lindo que haya triunfado la Unión Civica Radical del Pueblo!
El presidente, parada la República, tomó a la Nación con su administración desorganizada. Había que empezar de nuevo con todo, sin vanidad. No había estadísticas y como el presidente de la Nación no es un improvisado, sino un hombre sensato, primero buscó información y sin embargo en un año y cuatro meses hizo cuanto pudo.
Cuando el Estado no paga a sus empleados, ni a sus proveedores y quita además fondos de las cajas de jubilación, es un gobierno de inflación, de una in­flación maligna. En un año y cuatro meses este gobierno de decencia pagó las deudas y bastó ese gesto para que el país comprendiera que se iniciaba una nue­va era, una marcha hacia el progreso. El crédito estuvo al alcance del chacarero y del hacendado, elevándose en forma notable la producción agraria. Cuando se multiplicaron convocatorias y quiebras, los industriales en estado de total iliqui­dez antes de la gestión de Illia, abandonaron los estrados judiciales. También eso fue obra del crédito otorgado por este gobierno.
Illia recibió un país enfermo cuando asumió el mando. Hoy a dieciséis me­ses el país está en paz, se trabaja con tranquilidad y se recuperó el prestigio in­ternacional. Ahora abierta la confianza del mundo, la República está parada en la vertical de su responsabilidad.
Yo les digo muchachos que para que vieran esto, tenemos bajo el saco mu­chas cicatrices. Los comicios se realizarán en la escena clara de la auténtica de­mocracia, donde el pueblo todo, encolumnado votará, hasta los proscriptos de ayer tienen ahora sus tribunas, sus diarios y sus marchas.
No habrá opción de partidos, sino sentido de la seguridad. Los doctores de la opción nos la imputan a nosotros. En nombre de la Unión Civica Radical del Pueblo de todo el país, declaro que cualquiera sea la contingencia, los radicales nos valemos por nosotros solos.
Haciendo docencia para la juventud, muchas veces recordamos los surcos difíciles de la adversidad. Ahora que están sembrados por la paz, recojamos la voluntad del pueblo.


































Fuente: Discurso de Ricardo Balbin en el cierre de campaña para las elecciones legislativas, celebrado en el Luna Park (1965)

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