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jueves, 2 de mayo de 2013

Fernando de la Rúa: "Circular a los funcionarios públicos (22 de enero de 2000)

1. Cumplir y hacer cumplir a todos la Constitución y las leyes, sin excepciones, ni privilegios.

2. Actuar con la convicción de que la función pública es un servicio a la Nación y al Pueblo que enaltece a quien la desempeña con dignidad y honradez.

3. Actuar con sencillez y generosidad. Recordar que el cargo no es una prerrogativa ni un privilegio, sino un deber y una misión. Trabajar con alegría, con fe en las fuerzas del país y en la causa que asumimos.

4. Guardar la máxima austeridad en el manejo presupuestario y patrimonial del Estado, incluso en las cosas más simples o pequeñas. Preservar los recursos, contener el gasto y generar con el ejemplo la cultura del ahorro.

5. Defender el interés y el bienestar de los ciudadanos en toda circunstancia y frente a cualquier influencia o presión, sea cual fuere. Ningún interés personal o de grupo puede estar por encima del interés de la Nación.

6. Observar siempre los principios de honestidad, probidad, rectitud y buena fe. Ejercer adecuados controles internos. Ser implacables con la corrupción. Denunciar judicialmente, previa verificación de los hechos, cualquier delito que conozcan por su función, así como cualquier presión o intento de retribución ilegal. Preservar el prestigio y el nombre y ante cualquier imputación o infundio que los roce, hacer inmediata presentación judicial.

7. La gestión pública debe entenderse como el logro de objetivos sociales. En todas las áreas la prioridad se crear más empleo, mejorar la educación y elevar la calidad de vida de los argentinos, promoviendo el crecimiento equitativo del conjunto del país y la defensa de los más humildes.

8. Atender a la gente, oír sus reclamos y preocupaciones. No perder nunca el contacto con ella, que da las mejores enseñanzas. Escapar a los entornos, rechazar las lisonjas y tener clara comprensión de la realidad.

9. Estudiar en profundidad cada proyecto de ley, decreto o resolución, verificando que sea compatible con la Constitución y que dé solución justa a los problemas de que trate. Emplear textos concisos y claros que faciliten su comprensión y eviten incertidumbres.

10. Trabajar dentro de las competencias de cada función y encarar la acción de gobierno con rapidez y eficiencia, detrás de cada trámite hay una necesidad, un dolor o un derecho, y toda demora ocasiona un perjuicio.

11. El diálogo, la tolerancia y la comprensión deben ser principios permanentes de la gestión. Es preciso saber escuchar, ser comprensivos y plurales, pacientes ante la crítica y abiertos a las observaciones constructivas. Tener grandeza para reconocer y corregir el error y respetar al adversario. Ser capaces de incorporar otras visiones para una gestión que integre a toda la sociedad.

12. Defender la libertad de prensa e informar con claridad los actos y decisiones de gobierno. Aclarar la información errónea y responder con convicción, rechazar la indiscreción o la infidencia y basarse exclusivamente en la verdad y la transparencia.

13. La idoneidad es la condición primera para elegir a los colaboradores. Convocarlos por su capacidad y no por amistad, parentesco o partidismo. No debe consentirse una retribución que no corresponda al trabajo realizado. No permitir irregularidades, ausentismos o abusos.

14. Asumir la plena responsabilidad por el ejercicio del cargo y las decisiones adoptadas. El incumplimiento del deber no puede justificarse invocando una orden superior, ni la culpa de un subordinado.

15. No utilizar, ni divulgar información conocida por la función para beneficio personal de terceros o de un grupo, o que pueda usarse contra el bien común.

16. Es importante planificar la acción de cada ministerio en base a objetivos y prioridades concretos y plazos estimados para alcanzarlos. Esto permite medir los resultados y comprobar los logros obtenidos y las cosas que faltan.

17. En el área de cada competencia todo es importante. No hay asuntos pequeños o prescindibles. Si no hay tiempo, organizar la atención de lo que falta y saber delegar.

18. Preservar la lealtad y solidaridad interior dentro del gobierno y el sentido de amistad y cooperación entre todos sus integrantes. Las diferencias de opinión deben resolverse en la discusión franca en el ámbito correspondiente, y tomada la decisión defenderla cada uno como propia.

19. Viajar y visitar con la máxima frecuencia al interior del país. Tomar contacto con las realidades provinciales atendiendo de modo preferente a sus necesidades y problemas.

20. Los pedidos de informes del Congreso deben responderse sin demora y con igual diligencia concurrir a sus citaciones suministrando toda la información requerida.



























Fuente: Pagina /12 22 de enero de 2000

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