Páginas

domingo, 31 de marzo de 2013

UCR: "Rechazo a la invitación del Partido Comunista" (5 de agosto de 1936)


El Comité Nacional de la U. C. R. declara:
Que no puede aceptar la muy atenta invitación que con atinadas y oportunas reflexiones le formula el Partido Comunista para coordinar esfuerzos populares en defensa de la democracia, por las siguientes consideraciones:
Primero: Porque la Unión Cívica Radical es un partido político que tiene una trayectoria inconfundible en la vida civil argentina a través de casi cincuenta años de actuación, lo que le crea el deber de mantenerla como un acervo ideológico intangible.
Segundo: Porque en ese acervo figura «ab-initio», como principio que ha informado su programa, el mantenimiento integral del régimen consagrado en la Constitución vigente cuyo contenido satisface ampliamente el sentimiento liberal argentino.
Tercero: Porque el régimen que nuestra Constitución contempla para la configuración jurídica del Estado, de la familia y de la propiedad, sin excluir la declaración de derechos y garantías individuales. es el mas saludable para la justa orientación democrática del pueblo argentino, dentro de cuya orientación se sitúa fervorosamente la Unión Cívica Radical.
Cuarto: Porque el Partido Comunista, según es obvio, no acepta el orden político, jurídico y social que establece la Constitución Argentina.
Quinto: Porque la Unión Cívica Radical no se ha desentendido nunca ni piensa desentenderse de las justas reivindicaciones del proletariado social; pero entiende que tales reivindicaciones proletarias son de alcance progresivo y no catastrófico, pudiendo conseguirlas por los medios que brinda la Constitución, sin la  necesidad de sustituirla o reformarla.
Sexto: Y finalmente, porque es obvio, también, que el Partido Comunista aspira a implantar en el mundo la dictadura del proletariado en la organización del Estado, y la Unión Cívica Radical, por sus antecedentes, por su tradición invariable » por su concepto de la Patria, repudia firmemente toda dictadura, sea burguesa o proletaria y refirma con serena inquietud en esta hora, sus convicciones democráticas, sin perjuicio de su acendrado respeto por la libre emisión de las opiniones, condición esencial del progreso político y social.






























Fuente: "Centralismo y Federalismo" de Eduardo Laurencena, Editorial Gleyzer, 1938

No hay comentarios:

Publicar un comentario