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martes, 8 de enero de 2013

Hipólito Yrigoyen: "La Reparación es la expresión del juicio argentino " (febrero de 1928)

La Unión Cívica Radical tuvo que luchar contra dos perturbaciones negativas: una, que en la diversidad de sus simulaciones se exteriorizo por medio de los acuerdos con el "régimen", y la otra, que en la diversidad de sus tendencias pretendió siempre desviar internamente la integridad del credo y la intransigencia de los principios.

La obra esta identificada con las que forman los cimientos de la civilización humana. 

Connaturalizada con la adversidad, el hábito de las contrariedades y desventuras la hizo dueña de si misma. Instructora política de la Nación, las generaciones venideras, se apoyaran necesariamente sobre sus perdurables bases. Reivindicó completa y trascendentalmente las instituciones nacionales para, hacer de la democracia una verdad y de la libertad individual y colectiva; un hecho. Su enorme gravitación moral en la conciencia de la Republica ha salvado la unida histérica argentina. Sin la Unión Cívica Radical, el heroico esfuerzo originario de la Nación habría quedado definitivamente disminuido por que la realización de su existencia se habría hecho entre tumbos y trance al vaivén de la política militante, que en el mejor de los casos, mas es lo que consume que lo que crea, y mas es lo que aniquila y perturba en; la marcha natural de las sociedades, que lo que fecunda en el orden progresivo de la vida.

Era necesario dar al país la característica de que había una protesta inmutable. La abstención no fue efigie estatuaria y muda, ni la paralización democrática que infunde la indeferencia publica, ni una conjunción de egoísmos y de resignaciones, ni se amedrento jamás ante la adversidad ni se conmovió ante la seducción. Su vigor estaba en las fuentes mismas de la nacionalidad y su fuerza solo se movió ante el inquietante porvenir de la patria. Fue escuela y culto de carácter; no solo enseño a los hombres a rebelarse contra las hipocresías políticas y las desfiguraciones históricas, sino que demostró también el enorme desequilibrio institucional existente.

Las grandes dificultades no consistieron solo en luchar con el adversario, pues que con la bandera de los principios interpretados y cumplidos con integridad, era bastante para dominarlo. La dificultad enorme consistió más que nada en hacer que en su seno se mantuviera intacta esa integridad de principios y de postulados indeclinables.

La Reparación es una imposición que obedece a las leyes eternas del espíritu y de la naturaleza, y el pensamiento de la Unión Cívica Radical, es la expresión  del juicio argentino, y los sentimientos que exterioriza son los del alma misma de la Republica.

Todos los apostolados han sido objeto de prevenciones y de inmolaciones infinitas. Las vilezas de todo orden que hemos soportado no son sino la repetición de lo que ha sucedido a través de los siglos, y la causa parece mas bella desde que se enlaza por esto con todas las de la humanidad.




























Fuente: El Radicalismo "Ensayo sobre su Historia y Doctrina" de Gabriel del Mazo, Editorial Suquía 1984.

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