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jueves, 26 de julio de 2012

Nicolas Repetto: "La Revolucion del 90" (28 de agosto de 1930)

Sr. Repetto: En 1890 el pueblo de la Capital se lanzó a la revolución para conquistar la libertad del sufragio. No hay que buscarle propósitos más trascendentales a la revolución del 90. En la proclama revolucionaria que todos los señores diputados pueden leer en un libro voluminoso y muy difundido, escrito principalmente por el doctor Francisco Barroetaveña, así está establecido.

La revolución se hizo para conquistar la efectividad del sufragio.

La revolución, como todos ustedes saben, fue vencida. Y voy a hacer una confidencia: ¡qué suerte que haya sido vencida! A estos diputados conservadores, que tan a menudo recuerdan al doctor Carlos Pellegrini, no los he visto todavía hacer al doctor Pellegrini la justicia histórica a la que tiene legítimo derecho.

La revolución del 90 fue vencida, pero todos respiramos al tener la seguridad de que, si la revolución estaba vencida, el gobierno no salía de las manos en que se encontraba, porque ese gobierno era el único que tenía en el país un volumen, una difusión y una radicación suficiente para asegurarnos una situación estable.

Si no hubiera sido por la "muñeca" de Pellegrini y si no hubiera habido allí la colaboración del general Roca, este país habría caído inmediatamente en un caos, porque la fuerza revolucionaria del 90 no era una organización de ideas políticas y de principios más o menos homogéneos, sino que era una agrupación de circunstancias, un conglomerado de fuerzas políticas diferentes, que acudían de todos los horizontes, que eran movidas por ambiciones, por propósitos y por rencores propios y dentro de los cuales no habría sido posible unificar una gran acción de gobierno.

Yo, que he sido un entusiasta partidario de la Unión Cívica Radical, que como muchacho he volcado irreverente tantas expresiones ofensivas acerca de aquella política del Acuerdo, del general Mitre, quiero ahora aprovechar esta oportunidad para manifestar mi admiración hacia la sensatez, la previsión y el sano patriotismo de aquella política.






















Fuente: Nicolás Repetto Legislador desde el Socialismo de Víctor O. García Costa.

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