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viernes, 15 de abril de 2011

Crisólogo Larralde: "Todos tenemos que ser políticos" (17 de julio de 1959)

 Aplauden varios correligionarios al orador Crisólogo Larralde.


Esto que ustedes han hecho, son las únicas satisfacciones que ustedes recoger el desdichado hombre que se llama "el político". Cuando oye alrededor a toda la gente que nadie cree en nadie. No obstante sigue caminando, porque a pesar del desaliento tiene un deber que cumplir. Solo es posible desmoralizarse; no es posible entrar en el descreimiento. Desentenderse de la política es no querer saber cuánto se va a pagar por la luz. el transporte, la ropa, la carne, el pan; porque lo político no es la tarea de buscar votos, sino la lucha y el mejoramiento del diario vivir. Todos tenemos que ser políticos y todos tenemos que creer en algo, y no pido que sea en nuestro partido, sino en todos los partidos donde hay hombres que se preocupan por la solución de los problemas que en la actualidad las afectan a todos.
Hace cuatro meses que los americanos están sacando petróleo y no obstante ello no hemos pagado un solo centavo de la deuda interna, ni un dólar de la externa, mientras por el  contrario nuestra moneda ha bajado y se ha envilecido.
La U.C.R. fundada por Alem (que llevaba en la retina desde los 7 años la figura de su padre ahorcado en la plaza de Montserrat) y su sobrino. Yrigoyen (grande como una montaña, solo como una montaña) y pobre como un desierto): el otro fundado por un militar y que por eso mandaba, daba ordenes y elegía los senadores y diputados y el Conservador instituido por los hombres que recibieron grandes extensiones de tierra por mercedes del tiempo colonial u obtenida, por regalos y que precisamente crearon el partido para conservar sus tierras. En este momento no están rodeando a Frondizi los partidarios de ese chiquilín que vendía empanada, de ese pobre Yrigoyen sino precisamente los conservadores que sólo ven el negocio. Los de afuera  no vienen a ayudarnos. No van a venir los dólares. las libras, las liras, los francos-suizos, a ayudarlos, sino a ganar.
Qué importa que sea ministro Estévez, Larralde u otro. Lo que lamento es que no haber visto a veinte generales, veinte almirantes y veinte comodoros, que se presentaran al presidente para decirle:

"Vuelva atrás en la entrega a Norte América, vuelva atrás, vuelva atrás en la entrega de nuestra energía eléctrica"

Y que le hicieran el planteo de orden económico para defensa exclusiva de nuestro país.
Queremos una industria diversificada, bien argentina. No, queremos una industria sólo para los industriales, sino para los trabajadores. 






























Fuente Diario "El Litoral" 18 de julio de 1959 .

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