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lunes, 29 de octubre de 2018

Raúl Alfonsín: "La moderación de un intransigente" (19 de octubre de 1972)


Ocho años atrás, Raúl Alfonsín, solicitaba, tras su cargo formal de vicepresidente segundo del bloque de diputados nacionales del radicalismo popular de real conductor de ese organismo del entonces oficialismo radical. Desde entonces, Alfonsín ha recorrido como un discípulo ejemplar todos los escalones necesarios para encarnar el rol que ahora pelea por obtener en la UCR, el de nuevo jefe. El domingo 7 de mayo, el mito de la paternidad política de Ricardo Balbín sobre su más aplicado discípulo desapareció. Ese día se enfrentaron –jefe y sucesor- en las urnas radicales de la provincia de Buenos Aires. Entonces 42 mil afiliados prefirieron al Chino frente a 27 mil que respaldaron al caudillo de Chascomus para dirigir el Comité Nacional. Apenas unas semanas atrás. Alfonsín había computado todas las alternativas posibles antes de lanzarse a un enfrentamiento, que por otro de los componentes que participarían en la empresa –los izquierdizados afiliados cordobeses- implicaba el riesgo de la división partidaria.

Hoy, en cambio, Alfonsín parece un hombre seguro de la victoria. “Mas que empatar, como usted dice, me parece que vamos ganando”, se ufanó el martes 10. Fue en la casa de su madre, un semipiso de clase media acomodada al 1600 de Santa Fe (refugio de Alfonsín cuando recala en Buenos Aires).

“No me saque con este”, advirtió al fotógrafo marcando la presencia de uno de sus hijos –con barba contundente- que rondaba la escena. Es que este hombre, que la juventud radical levanta como su bandera circunstancial, no puede, ni en broma, traspasar la barrera de la izquierda. No se molesta si lo comparan con George Mc Govern, el candidato demócrata norteamericano a la presidencia. “Los que lo dicen –se ríe- quieren darle una imagen progresista a Mc Govern y de paso vincularme con una figura probablemente perdedora.”

¿Qué piensa de los 10 puntos de Perón?

No creo que se deba participar en las propuestas de este gobierno para que sean fijados de antemano los límites de acción del futuro gobierno constitucional. El primer punto de ese documento, el más genérico, habla de la presencia y las ligazones establecidas en el país en el imperialismo “hemisférico”. ¿Por qué no se habla del capital europeo y su importante presencia en nuestra vida económica? De algún modo se da cierto crédito allí al supuesto plan pactista con apoyo de los inversores europeos.

¿Usted supone que el proceso esta de tal modo definido que no hay que generar diálogos con el gobierno?

La UCR no tiene nada que discutir con las Fuerzas Armadas. Será el gobierno elegido por la Constitución el que determine la nueva situación política.

Algunos correligionarios suyos observan preocupados el poderío militar que respalda posiciones enfrentadas con el programa que sustentan ustedes.

Frente a un poder que se computa en tanques y aviones hay que contemplar la perspectiva el desarrollo de las fuerzas políticas, su proyección al futuro. Se olvida que este proceso fue arrancado por el pueblo. Que es este proceso electoral tenía en sus comienzos, un solo nombre y apellido que luego debió ser postergado.

Esa suerte de plebiscito que usted propugna ¿llegara a producirse a pesar de la vigencia de la legislación represiva?

Creo que si. A pesar de ese vallado establecido para impedir la libre expresión popular, es posible que los argentinos construyamos una solución que nos permita llegar al gobierno, para después tomar el poder y realizar profundas transformaciones.

Pero lo que usted propone, ¿no es retroceder a las condiciones de 1966?

Paradójicamente, la revolución contra Illia generó una maduración política muy grande en el país.

Nosotros buscamos el desarrollo de una democracia real con el pueblo en la calle.

Entonces, las cosas van a cambiar en la Argentina.

Un alto oficial de las Fuerzas Armadas ha dicho que habrá elecciones aunque voten tres personas. Se asegura que ese militar podría ser el Comandante en Jefe del Ejército el 26 de mayo.

El comandante en jefe que suceda a Lanusse lo va a definir el próximo gobierno constitucional.

El programa de “reconstrucción nacional” de Perón propone dejar en manos del futuro gobierno la posibilidad de la amnistía a los guerrilleros presos. ¿Puede coincidir en eso con Perón?

Estamos de acuerdo. El Congreso es el único organismo constitucional que esta capacitado para dictaminar sobre el tema.

¿Usted cree que la cúpula de las instituciones militares puede modificarse de un plumazo?

No se olvide que si existe una institución con movilidad en la Argentina, esa es la militar.

El peronismo inclusive en sus sectores más duros, opina que usted sostiene una línea mas gorila que la que propugna Ricardo Balbín, ¿Le parece justo el cargo?

No, de ningún modo. El Radicalismo  y nuestro sector especialmente, no sostiene posiciones gorilas frente al Justicialismo. Pero eso no quiere decir que nos inclinamos demagógicamente ante él. Lo que no estamos dispuestos a producir a esta altura del proceso es una posición de tipo populista que resulta totalmente inadecuada para la Argentina.

Sin embargo, ciertas definiciones en el plano sindical de la plataforma de la UCR se dirigen contra el gremialismo peronista.

Proponemos, en realidad, el fortalecimiento de las estructuras federativas de los gremios y el respeto de la democracia sindical, en contra de los aparatos burocráticos.

Pero los hombres que se oponen a la conducción peronista en el campo gremial, como Antonio Scipione, apoyan a Balbín.

Scipione es un hombre que merece nuestro respeto todavía. El ha trabajado mucho en Olavarria y ha hecho su opción. Pero hay otros sindicalistas radicales que nos apoyan a nosotros.

¿Qué porvenir le espera al Frente de Izquierdas?

Todavía es difícil predecir las tácticas que van a emplear ciertos sectores del ENA. A ellos les faltan datos de la realidad, como nos faltan a nosotros.

Creo que la fórmula de la UCR puede ser una opción para la izquierda argentina.

Precisamente, en ciertos sectores de la izquierda se especula con la posible división del partido, si usted es derrotado. ¿Si pierde se va de la UCR?

Es indispensable mantener la unidad del partido. Nuestro movimiento es muy claro a ese respecto. Lo digo por la gente que esta más cercana a mí, y por otros con los que hemos coincidido luego para llegar a esta pelea no podrán llevarnos a la quiebra del radicalismo. Nuestra propuesta no se va a concretar en un día. A lo mejor se verifica en los años por venir.

¿Y si el candidato de la izquierda fuera Agustín Tosco?

Aun con Tosco en esa alternativa, seguiríamos siendo radicales y actuando dentro del partido, luchando por nuestra línea.

Pese a haber desarrollado una posición doctrinariamente izquierdizada, su sector no parece haber consolidado alianzas con otros alineamientos políticos, especialmente peronistas de izquierda.

Todavía no se ha conseguido superar ciertos resabios de totalitarismo en algunos de esos sectores más combativos. Nuestra eventual acción en el gobierno habrá de despertar inquietudes de los sectores del privilegio y entonces, frente a enemigos comunes, podremos tener solidaridad con todas aquellas tendencias que se enfrenten a esa misma estructura regiminosa.

¿Qué suerte le pronostica a Manrique?

En el último tramo, que siempre es el de las polarizaciones, el hombre va a perder terreno.

¿Cómo se va a definir el peronismo frente al proceso?

El peronismo tiene un pie en cada no de los cuatro proyectos políticos básicos que existen en la Argentina: el continuista, el desarrollista, el socialista y el de la liberación, donde participamos nosotros. Es difícil saber por cual va a optar.

En ese cuadro, ¿Qué significa el retorno de Perón?

El Justicialismo y su Jefe son inciertos e imprevisibles. Perón puede volver para acordar, como para patear el tablero. Realmente, en ese tema no se lo que puede pasar.

En medio de esa incertidumbre, ¿le parece que peligran los comicios?

Solo un insensato querría impedir la elección. Son los grandes intereses económicos los que buscan quebrar el proceso pero, de ningún modo, pueden bloquear el camino hacia las urnas.




Revista Panorama: "Los nuevos radicales"









Fuente: Revista Panorama: “Los nuevos Radicales”, Raúl Alfonsín: La moderación de un intransigente. o X, N° 286, 19 de octubre de 1972.

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