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miércoles, 1 de febrero de 2017

Ideler Tonelli: "Es imposible convivir sin diálogo y sin negociación" (29 de octubre de 2012)

Histórico. Radical por 70 años, fue rival de Alfonsín en la Provincia en el frondizismo. Pero resultó vital en su gobierno: le presentó las dos leyes militares y también las dos sindicales.

Las vueltas de la vida: este hombre corpulento y vital de 87 años le hizo un paro al Perón imparable de noviembre del 46 –presidía la Federación Universitaria de La Plata y habían echado profesores– y Ubaldini y sus muchachos peronistas le devolvieron gentilezas al topetearlo con cinco paros generales entre 1987 y 1989. El fue el último ministro de Trabajo de Alfonsín. No por nada fumaba 60 cigarrillos al día y Favaloro, a quien conocía desde la universidad, le dijo poco después que ni le miraría la radiografía de pulmón si no había abandonado el vicio. Ideler Tonelli, “El Gringo”, hijo de capataz ferroviario en Bragado y hoy apasionado lector de Borges, había llegado a la capital provincial para estudiar veterinaria “en busca del porvenir”. Ahí se hizo de Gimnasia y plateísta de toda la vida. Ya era radical, afiliado al cumplir 18. Y a los 20, como conscripto, estuvo acuartelado en Campo de Mayo el 17 de Octubre: “Asistí al nacimiento del peronismo”, presume, aunque aún hoy se define “frondizista”. Cambió de carrera como un rayo cuando le tocó el primer tacto rectal a una vaca: “¡Yo, ni loco! Y “por aquello de que ‘serás lo que debas ser, y si no serás abogado’, pasé a abogacía” . Lo echaron al morir Evita: se negaban a ir con luto al comedor estudiantil. Volvió y se recibió en el 56, con la Libertadora. Ya estaba casado –en diciembre cumple las bodas de diamante, ¡60 años de matrimonio!– y tenía dos hijos. En el medio, administrativo de la Legislatura platense. En el 58 fue electo diputado provincial por la UCRI y vicepresidente del bloque. Su contrapartida en la UCR “del Pueblo” fue Raúl Alfonsín. “Y pese a debatir mucho, hicimos una gran amistad. Con los años se acordó de mí y me convocó de secretario de Justicia”.

Había sido camarista federal desde el 73. Y le presentó las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. ¿Es autocrítico o las reafirma?

Totalmente las reafirmo. Lo pensamos para un país que no fue.

¿Cuál era ese país idealizado?

El de mirar para adelante. Pensamos que podía ocurrir como en España, que no se detuvo a juzgar a los franquistas. Dijeron: tenemos que salir para adelante y reconstruir un país. Y lo pensamos así, sobre la base de que los máximos responsables estaban todos enjuiciados y condenados. Porque no es que perdonábamos a todos sino a los que recibían las órdenes. Alfonsín me convocó para eso: para resolver el tema militar.

O sea para resolver el perdón a...

...a los que no habían planeado la represión y a los que no habían dado las órdenes. Es decir, los que habían cumplido. Porque hay una ecuación: represor más ejecutante de la represión, igual coerción. Si en esta ecuación saca al ejecutante, no resuelve el problema. Pero si saca al ideólogo y al que da las órdenes, sí. Ya no va a haber peligro de que estos represores vuelvan a hacer lo mismo. Creo que hubiera sido muy saludable que se hubiera juzgado a los que planearon, a los que dieron las órdenes y a los que se excedieron. Esta era la fórmula. Pero cuando se trató en el Senado, Sapag de Neuquén agregó: y los que cometieron delitos atroces y aberrantes. ¡Y ahí al diablo! porque todos eran delitos atroces y aberrantes. A veces en la Argentina no tenemos medida.

¿Qué piensa de los juicios actuales a aquellos militares?

Una hija de Moreau, el dirigente radical, dijo una cosa muy ingeniosa: “Kirchner cazó leones en el zoológico”. Ya son todos unos viejos que apenas pueden con su alma. Han hecho una explotación política para afirmarse, para conquistar poder.

¿Cómo ve al cristinismo?

Muy mal. Cristina es una polemista, y los polemistas no sirven para gobernar. Porque prefieren ganar una discusión antes que ponerse a examinar objetiva y serenamente los problemas para resolverlos. Además, tiene fuertes prejuicios.

¿Qué significa el diálogo y la negociación en la política y en la vida?

Fundamental. Es imposible convivir sin diálogo, sin negociación. La negociación es la manifestación más inteligente del ser humano.

¿Quién fue el sindicalista más complicado de su época?

Mire (suspira), el más complicado en la discusión previa fue Lorenzo Miguel. Era muy duro para negociar. Pero una vez que se llegaba al acuerdo, a dormir tranquilo. Cumplía.

¿Cómo ve la puja entre la CGT de Moyano y la de Caló?

Muy mal. Esto me viene del frondizismo: Frondizi siempre opinó sobre la conveniencia para el país de una sola central obrera. Eso facilita las grandes negociaciones, que a veces son imprescindibles.

¿Cómo vivió el final del Gobierno de Alfonsín?

Le hago una revelación: yo le escribí una carta manuscrita para pedirle que acortara su mandato y renunciara. Porque tenía información de los dirigentes sindicales de lo que se venía. Estaban dispuestos a todo. Y Alfonsín me pidió que trabajara con Terragno y Eduardo Menem en la solución jurídica del problema. Y lo hicimos en el Senado.

¿Tuvo sensación de fracaso?

No, porque en las materias fundamentales, que son las institucionales, habíamos andado muy bien. Alfonsín fue un gran presidente. Lamentablemente tuvo ese déficit en materia económica...

¿Sigue muy informado?

Leo cuatro diarios: La Nación, Clarín, El Día de La Plata y El País de España. Fundamentalmente política. Y después en televisión veo algunos noticieros y las audiciones políticas.

¿Qué más ve en la tele?

Veo al Barsa, para verlo a Messi y al equipo. Es el único fútbol que veo.

¿Gimnasia vuelve a Primera?

Gimnasia nos pone el corazón en riesgo todos los años, porque pierde o porque gana. Porque realmente ¡no podemos creerlo! ¡invictos!

Entonces este año...

Parece que sí, parece que sí...

Cuando llegué escuchaba música.

Sí, pero no soy un melómano. Para hacérselo rápido: escucho todo lo que no tenga acompañamiento de guitarras eléctricas (se ríe). Las odio, producen un ruido insoportable. Recién estaba escuchando a Lavié. Me gusta el tango, me gustan las canciones románticas, me gusta Zitarrosa.

La casa está llena de fotos. ¿Tiene alguna favorita?

La de mi casamiento, que está en el dormitorio. He tenido un matrimonio muy feliz y estamos envejeciendo juntos. Disfruto de la vejez.

¿Y está contento con el país que le ha tocado vivir?

Nooo, para nada (se emociona). Me queda la tristeza del país que no ha sido. Los políticos hemos arruinado este país.

¿Se critica por eso?

No quiero exculparme. Es evidente, los resultados están a la vista. Eramos más que España, más que Francia...

¿Se lleva bien con su nombre?

Julio Galer, un ex director general de la OIT, encontró un astrónomo alemán llamado Christian Ideler y me dijo que idler en inglés significa vagabundo. Y en idish quiere decir niño. Nunca me había llevado bien, pero a partir de entonces me halagó ser un “niño vagabundo”.





Fuente: SILUETAS / IDELER TONELLI, EX MINISTRO DE TRABAJO “Es imposible convivir sin diálogo y sin negociación” por Luis Sartori en Diario Clarín del 29 de octubre de 2012.

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