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miércoles, 18 de febrero de 2015

Raúl Alfonsín: "Homenaje a Arturo Umberto Illia (18 de enero de 1984)

Eran otros tiempos los que vivia nuestro pais, cuando asumia la Presidencia de la Nacion, el doctor Arturo Illia.

El pais estaba como abrumado, como derrotado, a veces daba la imagen de una división casi esquizofrénica entre los hechos y las palabras; no encontraba el rumbo, prisionero nuestro pueblo de una desorientación que le impedía encontrar ese rumbo. Tiempos duros y difíciles, por eso no alcanzó un gobierno extraordinario para consalidar la democracia.

Es ya un lugar comun que enorgullece a todos los argentinos, no solo a un partido politico, el afirmar todo lo que pudo realizarse en solo mil dias de gobierno. Es ya un lugar comun hablar de un gobierno sin un solo dia de estado de sitio, sin presos politicos ni gremiales.

Todos los argentinos conocen de que manera creció la economia de nuestro pais durante esos meses de un veinte por ciento acumulado en dos años.

Todos saben de que forma se defendió el prestigio de la Argentina en el campo internacional, y de que manera nuestro pais se puso a la cabeza de las naciones en vias de desarrollo, para reclamar justicia universal y un nuevo orden economico internacional.

Todos saben de que manera aumento el salario real y todo lo que pudo lograrse a traves de la instauración del sistema del salario minimo, vital y movil; pero tambien todos hemos aprendido que a pesar de ello, durante aquel tiempo en que los argentinos no habiamos encontrado aun nuestro rumbo, fueron diversos sectores del pais –no por mala voluntad ni por falta de coraje, sino porque los argentinos todavía, no habiamos encontrado el camino- los que impidieron la consalidacion de la democracia y la afirmación de un gobierno, que ya habia demostrado que era de los mejores gobiernos que habia tenido la Nación Argentina.

Y así vimos entonces como obreros argentinos, llevados por una minoria desarrollaron un plan de lucha que terminaria por impedirles luchas, por revindicaciones elementales del sector obrero. Así vimos como muchachos estudiantes en defensa de lo que llamaban los postulados fundamentales de la reforma universitaria, se lanzaban tambien a una lucha que terminaria con una noche de los bastones largos y la transformación de la Universidad argentina en “enseñadero”.

Así vimos tambien como los sectores de la producción preferian las alianzas corporativas para terminar en un proceso que todos tambien conocemos y que nos llevo a la postracion economica y al aumento de la dependencia en el campo economico de la Argentina.

Eran otros tiempos que sin duda han quedado grabados en la memoria de todos los argentinos. Yo recuero muchas conversaciones con el doctor Arturo Illia, y el siempre sostenia con verdadera tenacidad gandhiana que para poco servia la lucha que podiamos realizar contra gobiernos autoritarios si al mismo tiempo no haciamos la docencia de la democracia porque sin ella, esa lucha podia llevarnos a cambiar un gobierno autoritario por otros gobiernos autoritarios de otros signos.

Nos decia que hay una forma sola y unica de gobernar en la Argentina, que es el respeto a la Ley y la Constitucion. Y señalaba que solamente a traves del respeto de la Ley y la Constitucion, podiamos encontrar los argentinos la forma de superar divisiones y enfrentamientos, que nos pueden poner en el borde mismo de procesos de disolución social.

Creo que este es el mensaje para hoy, de Arturo Illia:

“La necesidad, no solamente de hacer buenos gobiernos sino la necesidad de hacer docencia para la democracia”

Por eso, en estos dias que vivimos donde hemos alejado ya para siempre el fantasma de la inestabilidad; y en estos dias que vivimos, donde por encima de nuestras logicas discrepancias y en el marco del respeto por las instituciones de la democracia, desarrollamos nuestra vida institucional; en el marco del respeto por las instituciones de la democracia, desarrollamos nuestra vida institucional; en el marco tambien de discusiones que a veces son agrias, debemos recoger ese mensaje para proclamar sin distinción de  partidos politicos que por encima del acierto o del error del gobierno lo que interesa a los argentinos es una lucha permanente por el estado de derecho, por el debido proceso y por la dignidad de los hombres.

La revolucion, decia Arturo Illia, es la Democracia, y debemos seguir haciendo docencia democratica en el pais.

Para que nadie se confunda, para que nadie nos confunda, para que no nos confundan minorias absurdas que no han entendido la razon de ser de nuestra lucha para que todos comprendamos la necesidad de afianzar al estado de derecho, para lograr la justicia y la paz entre los argentinos.

Y para que nadie se confunda, vamos a tener que superar los obstáculos, desde luego, porque habra grupos minusculos, minorias que han merecido la repusla del pueblo argentino, que intentaran utilizar esta epoca de la reconciliación, de la justicia y de la verdad, para otros fines. ¿Qué tiene que ver con la democracia el atentar contra ciudadanos que van a prestar declaracion a los estrados judiciales?

¿Se hace esto en nombre de la Democracia? ¡Mentiras! ¿Se obra así en nombre de la Justicia? ¡Falso! Esa es la justicia de los tribunales populares y del paredón, no la del Estado de Derecho.

Tambien deberemos superar la confusion de las otras minorias, porque los inconvenientes se superponen; estan por una parte los de la izquierda drástica y por otra los de la derecha sectaria, pretendiendo implantar un enfrentamiento en este tiempo de la recuperacion y de la esperanza argentina, como en un espejo siniestro que nos estuviera exhibiendo en el tiempo, los indicios que nos llevaron a una gravisima encrucijada nacional. Ni una ni otra deformación sera tolerada por el pueblo argentino.

Un hecho nuevo tambien de naturaleza politica es que más allá de nuestras discusiones politicas, las mayorias argentinas no tienen el derecho de ser mayorias silenciosas en este tiempo.

Deberan expresar su pensamiento.

No voy, por supuesto, como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, a imponer normas de disciplina autoritarias que impidieron en el pasado reciente que el personal retirado de las Fuerzas Armadas se expresara políticamente, pero es bueno tambien que se sepa que habra un limite para estas declaraciones, y ese limite no sera el de la arbitrariedad del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, sino el del Código Penal. Y aunque no se hayan incurrido en violación a sus normas, bueno es que proclamemos todos de manera muy clara, que uno de los crímenes más graves que se pueden cometer contra la patria es el golpe de estado, que no puede ser justificado históricamente.

De modo que vamos a marchar todos en la construcción pacifica de la Argentina en el estado de derecho, en el debido proceso, en la búsqueda de la verdad, en el camino de la reconciliación, convencidos que cuando hay desunion en la familia esta termina por destruirse.

Buscando encontrar los grandes comunes denominadores que sean capaces de galvanizar una voluntad nacional, para decirle al mundo, que hoy nos esta mirando con cierta curiosidad, que aquí es cierto que estamos viviendo un tiempo nuevo y que sin arrogancia de ninguna naturaleza, nos disponemos a dar el ejemplo al mundo, en cuanto a la defensa de la dignidad del hombre en todos los terrenos que hacen a los derechos humanos.

Tiempo nuevo en la Argentina.

Mereceria hacber vivido este tiempo don Arturo Illia; con sus dotes de estadista le hubiera sido facil, si hubiera encontrado a un pueblo como el que hoy hemos encontrado nosotros, gobernar durante seis años. La herencia es pesada, pero estamos mucho mejor que antes, porque todos hemos aprendido muy duras lecciones y estamos absolutamente persuadidos que solamente a traves de las instituciones de la democracia es como vamos a afianzar la posibilidad de la justicia y de la paz en nuestra patria.

Arturo Illia nos dejos su mensaje de paz, de austeridad, su sentido exquisito del respeto por la personalidad humana.

Vamos a transitar ese camino, exactamente ese mismo camino, y entre todos y todos juntos, vamos a hacer sencillamente la Argentina que nos merecemos.

































Fuente: Alocución del Sr. Presidente de la Nación Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, en el Homenaje al ex mandatario Dr. Arturo Umberto Illia en el cementerio de la Recoleta, 18 de enero de 1984.




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