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viernes, 25 de julio de 2014

Amable Gutierrez Diez: "Repudiamos el Frente Popular" (14 de septiembre de 1936)

El fruto mas característico del confusionismo que pervierte la política argentina es, sin duda, el vergonzante frente popular. Para que las direcciones de la Unión Cívica Radical se dejen llevar de la nariz, a tirones, por el doctor Repetto, es necesario que hayan perdido toda sensibilidad radical. El radicalismo, mayoría incontrarrestable de la población y del electorado argentino, constituye de por si el único frente popular autentico. Y como fuerza nacionalista, intransigente y reivindicatoria, es algo mas que un frente de ocasión, porque es la nación misma pugnando, desde lo mas intimo de su ser, por la realización de sus destinos.
Desde luego, hay un fenómeno de imitación. Hay frentes populares en Europa. Es imprescindible que tengamos nuestro frente. Lo mismo ocurre con el fascismo y con el comunismo. Este es un asunto de moda, como cualquier otro...
El frente popular del viejo continente ha nacido para hacer frente al fascismo. Y, por lo mismo, nuestro frente popular tiene el mismo objeto. Solo que aquí el fascismo, de momento, es un fantasma. Para simular beligerancia, nuestros frentistas se debaten en contra del conservadorismo, de la Concordancia y, con todo genero de disimulos, en contra del general Justo.
El blondinismo de esta politiquería en nada se manifiesta tanto como en esta situación beligerante. Los conservadores, para sobrevivir en el presupuesto, para continuar usufructuando el obsequio que les hizo el general Uriburu, han inventado el peligro del comunismo. Pero, como aquí el comunismo también es un fantasma, califican de comunistas a todos sus adversarios políticos y especialmente a los radicales. En cambio, para los radicales son fascistas todos los conservadores. Veamos un poco la realidad. Tres factores completan el problema práctico argentino, en procura de una sola solución: el Radicalismo, el Régimen y el Poder Ejecutivo nacional, obsesionados por la futura presidencia. Buscarle, de momento, otro significado a la lucha política es complicar las cosas entupidamente. Es innecesario probar que, de estos tres factores, sólo uno tiene gravitación efectiva: el Poder Ejecutivo. Por donde toda lucha, toda agitación, toda dialéctica, toda propaganda, no conduce a otro objeto que al de convencer o captar al general Justo, a efectos de sucederle en la Presidencia de la Nación. Este propósito lo han confesado paladinamente los concordancistas... Y los radicales no necesitan confesarlo porque todas las actividades de las direcciones partidarias, desde que se salio de la abstención, se dirigen angustiosamente en persecución de tal propósito. Dentro de este cuadro ¿que es el Frente Popular, así con mayúsculas?...
El frentismo europeo es un invento producido por la conjunción de dos maquiavélicas tendencias de alcance internacional: la soviética y la francesa. El Soviet ruso paulatinamente ha ido abandonando el terrible lastre de la Tercera Internacional, o sea la propaganda y la acción tendiente a promover la revolución universal comunista...
De tal manera, la Unión Soviética, como expresión internacional, debía entrar en la política europea, siguiendo el «modus» de esta política: su diplomacia secreta, sus alianzas y «ententes», su armamentismo, etcétera. Dos caminos le quedaban a Moscu al liquidar su política revolucionaria en el exterior: licenciar a los partidos comunistas de las demás naciones o utilizarlos a los efectos del nuevo imperialismo paneslavista soviético. Adopto este último.
Como consecuencia de ese cambio fundamental de la ex revolución proletaria, comunista y soviética vino la alianza francorrusa, reproduciendo la clásica política de Paris para contrarrestar el poderío alemán. Renace la política del «equilibrio europeo», de la «hegemonía francesa en el continente, condicionada por el imperialismo británico, de la tendencia a un nuevo «statu quo» que garantice a Francia el libre goce y usufructo de las ventajas obtenidas en el tratado de Versalles...
Los comunistas de entrecasa toman la iniciativa. Siguiendo instrucciones de Moscu, iniciaron una campana profusa, en la que participa gran parte de la prensa, contra el fascismo y en favor de la paz. Ligan estas consignas, con elogios a la democracia, con alabanzas a los partidos democráticos, por más burgueses que sean, con una permanente infiltración en gremios obreros y partidos políticos...
Vese claro el confusionismo de este malhadado frente popular...
Traslada, o mejor dicho pretende trasladar el verdadero problema argentino, sacándolo de su significación real, problema que solo consiste en que el pueblo retome la soberanía por sus mayorías electorales, o sea por la Unión Cívica Radical.
¿Cómo han caído las direcciones del radicalismo en la colaboración contubernista del frente popular?  ¿Ignoran su verdadera significación, sus deliberados alcances? Posiblemente, no. No ignoran nada. Lo único que ocurre es que las direcciones del Partido Radical son ineptas, carecen de orientación, de definición, de heroísmo. Y esto ocurre porque desgraciadamente, el radicalismo, en lugar de ser tomado por sus líderes como la expresión de la voluntad reivindicatoria de la Nación, ha sido tornado como un medio puramente electoral para regresar a la presidencia, o al presupuesto.


































Fuente: FORJA Boletín N°1 "Repudiamos el Frente Popular" escrito por Amable Gutierrez Diez, 14 de septiembre de 1936

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