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miércoles, 25 de marzo de 2015

Hugo Herrera: "El Radicalismo y la Desviación Doctrinaria" (25 de enero de 2005)

Alguna vez, un gran escritor argentino señaló que las herejías más insidiosas y a la vez más dañinas, son aquellas que más se parecen a la ortodoxia de una doctrina.

Es el caso del Radicalismo. Se enfatizó su nombre y se corrompió su organismo en un lapso extenso (1984.2003), que abarca todo un proceso y no hechos coyunturales. Tal, la cansadora paradoja que dura hasta hoy.

Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen, creadores y símbolos de una concepción espiritual de la política, de un estilo vital y de una metodología, conformaron una estructura partidaria (la U.C.R.) que, desde 1891 a 1930, mantuvo inalterables las características y banderas que la singularizan. Pero desde la muerte de Yrigoyen (1933), las conducciones partidarias, desviadas del rumbo fundacional, provocaron el alejamiento de grandes sectores ciudadanos que se desplazaron hacia una nueva fuerza (el Peronismo), dando lugar a una reacción interna, fundadora (en 1945) del Movimiento de Intransigencia y Renovación, que rescató las banderas históricas de la Intransigencia Yrigoyenista, y sancionó, en 1948, las Bases de Acción Política, la Profesión de Fe Doctrinaria (el Credo Radical), una Declaración Política interpretativa de la etapa (redactada por Moisés Lebensohn), y dio dos Presidentes radicales al país, clausurando el proceso de aquella "desviación doctrinaria" de la conducción dirigencial.

Mientras la anterior preconizó la "alianza" con los sectores conservadores liberales y con la "izquierda marginal e histórica", la contemporánea está signada con la marca del "Pactismo": una concepción que proclama la insuficiencia doctrinaria del Radicalismo, que detracta su metodología, que reclama el aporte ideológico del Social-Cristianismo, de la Social-Democracia y del Liberalismo y, en general, encarece la "alianza" con otras fuerzas políticas del signo que fueren aunque con preferencia por las franjas de la "izquierda amarilla", bocona literaria pero renuente a soluciones de fondo, en una tácita admisión de su debilidad política, resignando la reafirmación de su doctrina, la agitación de sus banderas, la autoestima de sus hombres, el silenciamiento de sus símbolos, y la cancelación de aquella misión que la Profesión de Fe Doctrinaria llama: "El mandato histórico de la Nacionalidad".

Esta concepción "Pactista" postula un "estilo vital" que sustituye, en la relación interpartidaria, la Intransigencia por el pacto, el disenso democrático por el consenso, la defensa de programas por el común denominador, la crítica por la excusa, la militancia por la hibridez política, y la coincidencia laudable en el sistema constitucional por el contubernio de las "listas mixtas".

La Estadística muestra los hitos del descenso electoral provocado por la "metodología pactista":

1983 Presidencial: U.C.R., 7.725.173 votos; 1989 Presidencial, U.C.R.: 5.391.944 votos; 1994 Convención Nacional Constituyente, U.C.R.: 3.114.166 votos,  Frente Grande, 2.842.319  Votos; 1995 Presidencial, U.C.R.-M.I.D.: 2.944.593 votos, Frepaso, 5.095.611 votos; 1999 Presidencial, U.C.R.-Frepaso: 9.039.892 votos; 2003 Presidencial, U.C.R.: 450.489 votos.


En el distrito de Santiago del Estero la elección del 27-abril-2003 arrojó para Leopoldo Moreau 8.719 votos, y para el candidato a Diputado Nacional Luis F. Gelid 13.514 votos, constituyendo dicho resultado la peor derrota electoral de la U.C.R. santiagueña.

Los guarismos de la elección de Convencionales Nacionales Constituyentes del 10 de abril de 1994 y de la elección presidencial del 14 de mayo de 1995 comprueban, claramente, el "desplazamiento" (como en 1946) de sectores ciudadanos, simpatizantes del Radicalismo hasta ese entonces, hacia los cauces nuevos del Frente Grande y del Frepaso, mientras que la elección de F. de la Rúa en 1999 revela que el resultado fue "compartido", provocando, cual fenómeno de espejismo, la falsa ilusión de un triunfo radical mediante la astuta estrategia de concertar "Pactos" para disfrazar derrotas.

Tal cuadro electoral catastrófico y la subsiguiente caída del Gobierno de F. de la Rúa el 20-diciembre-2001 impuso al Comité Nacional el 28-junio-2002, una anticipada autocrítica mediante una Declaración circunscripta a lo "ético-político", aunque muda respecto a la "concepción ideológica" y "metodología" que inspiraron a las conducciones dirigenciales desde 1984 hasta la fecha.

Puntualizaba: 

"Los actuales actores políticos no lograron superar la mediocridad, ni crear expectativas sociales; nos faltó vocación de liderazgo; muchos dirigentes se contagiaron de la devaluación ética que padeció la Argentina de los 90; toleraron la profesionalización de la militancia; disimularon los privilegios que ellos usufructuaron; y callaron frente al prebendismo y las tendencias corporativas que deformaron el comportamiento partidario".

Esa "autocrítica" no caló hondo, pues silenció la existencia de una real "desviación doctrinaria" consistente en "ideas" que importaban una "concepción política" y una "metodología" extrañas al Radicalismo, que por vía de su principal mentor sé autocalificó de "Social-Democracia".

Tales "ideas" están expuestas en dos Documentos capitales:

1) el Discurso Presidencial (Alfonsín) del Parque Norte del 1-diciembre-1985, donde elípticamente se despliega un corrosivo ataque a la "metodología" de Hipólito Yrigoyen en su lucha contra el Régimen, y se ironiza sobre el principio de la "Intransigencia" -consignado expresamente en la Profesión de Fe Doctrinaria- censurándose se la califique de "virtud"; 2) y también el Discurso Presidencial (Alfonsín) del 2-octubre-1986, donde, de hecho, se alienta el "vaciamiento doctrinario" de la U.C.R. mediante la sustitución de los contenidos de la Profesión de Fe Doctrinaria por un "Sincretismo Ideológico" que se lograría con la "conjunción" o "síntesis" de los aportes ideológicos del Socialismo, Social-Cristianismo y Liberalismo, y donde, además, se proponía la fundación de una "Segunda República", cual la experiencia de Francia, lo que importaba una "fractura" en la continuidad institucional iniciada en mayo de 1810 y cristalizada en la Constitución de 1853, cuyo cumplimiento total fue una de las banderas de Hipólito Yrigoyen.

Dicho "Sincretismo Ideológico" condujo a la fatalidad de la "Metodología de los Pactos":

El Pacto Alfonsín-Cafiero del 14-11-88, el Pacto Alfonsín-Menem (de Olivos) el 3-11-93, el Pacto Alfonsín-Chacho Alvarez del 2-08-97, el Pacto De la Rúa-Cavallo del 20-03-2001 y el Pacto Alfonsín-Duhalde del 31-12-2001, con su retahíla de repartos gubernativos, listas mixtas, interbloques legislativos, concesiones programáticas, mutilación de fórmula presidencial, supresión de símbolos partidarios, cancelación de función opositora, en cuyo mar de continuas concesiones naufragaron los más combativos esfuerzos de la "militancia" para preservar a la U.C.R. en su alta misión nacional y como real alternativa de poder.

En cuanto a los "hechos" que produjo la Social-Democracia propugnadora del "Sincretismo Ideológico" descripto, que jalonaron el proceso disolutorio de la U.C.R., son:

1) la tentativa de crear el Tercer Movimiento Histórico que buscó la desaparición de la U.C.R. y del P.J., bajo la advocación del lema: "Yrigoyen-Perón-Alfonsín"; 2) la afiliación a la Internacional Socialista llevada a cabo por Alfonsín sin autorización de la Convención Nacional; 3) la sustitución de la Comisión de Acción Política por el Consejo de Consolidación de la Democracia integrado por un plural arco ideológico para imponer pautas a los radicales en el gran tema de la Reforma Constitucional;  4) el Gabinete Nacional de Coalición de 1983-1989 exuberante de conservadores, peronistas, democristianos, socialistas y demócratas progresistas, que más tarde integraron el gabinete de Carlos Menem o enfrentaron, sin pudor, a la U.C.R. que los había cobijado en su gobierno; 5) el principio republicano de la Doctrina Radical fue violado cuando se obligó a votar "por si o por no" el Núcleo de Coincidencias Básicas acordado entre dos hombres (Menem y Alfonsín), mediante la presión de la Convención Nacional sobre los legisladores radicales y del Congreso sobre la Constituyente, sentando un precedente único en la Historia Constitucional del país;  6) en un Partido Republicano por su origen y su Doctrina, se construyó y se afianzó en la U.C.R. un "sistema de conducción personalista" al "repetirse" Raúl Alfonsín 12 años en el Comité Nacional: en 1983-1989 sin alternancia por imperio de la Reforma de la Carta Orgánica Nacional del 9-12-1984, más los períodos 1989-1991, 1993-1995 y 1999-2001; 7) la Reforma de la Carta Orgánica Nacional del 9-12-1984 que "igualó" a la "militancia" con los "extrapartidarios", y que identificó las Jefaturas de Estado y de Partido al reglar que el Presidente de la República debía ser al mismo tiempo Presidente del Comité Nacional, algo que habían "fulminado" Moisés Lebensohn en su discurso del 8 de marzo de 1949 en el seno de la Convención Nacional Constituyente, y también Ricardo Balbín el 29 de septiembre del mismo año en la Cámara de Diputados de la Nación al votarse su desafuero por el Peronismo;  8) la confesión final de Alfonsín: "Soy Socialdemócrata" (Clarín del 30-marzo-1997).

Este proceso tuvo su "copia" en el distrito radical de Santiago del Estero. También aquí se concertaron los Pactos: El MOP, FRECAM, ALIANZA POR EL TRABAJO, LA JUSTICIA,..., LA ALIANZA CON LA NUEVA ALIANZA, el FUP y por último el actual Intendente de la Capital Gerardo Zamora que en aras de nuevas "alianzas" borró de su "Lema" el escudo radical, también aquí se mutiló en 1999 la fórmula para la gobernación sustituyéndose a un radical por un socialista en la candidatura a Vicegobernador; también aquí se reformó la Carta Orgánica Provincial para autorizar a "extrapartidarios" y la concertación de Frentes o Alianzas; también aquí permaneció incólume el sistema de compatibilidades que permitió "acumular" cargos partidarios y públicos y renunciar anticipadamente períodos de cargos electivos para optar por candidaturas de mayor jerarquía; la "alternancia" en el poder partidario o público fue un simple nombre, y como ocurrió con Raúl Alfonsín en lo nacional, también José L. Zavalía se "repitió" al frente del Comité Provincia durante cuatro períodos (8 años) y su cuñado el Senador Javier Meneghini un período más (2 años).

En la última elección del 14-septiembre-2003, el actual Intendente usó el sistema de la Ley de Lemas vigente para concertar Pactos con otros Partidos y favorecerse del tremendo deterioro del régimen "Peronista-Juarista" producido por las "Marchas del Silencio" por los crímenes de "La Dársena" que involucran a funcionarios del Gobierno de Carlos Juárez. O sea que la "Metodología Pactista" no ha variado con la asunción del Intendente Zamora que la usó para recoger grandes "desplazamientos" del electorado peronista y de otras fuerzas que votaron su "Lema" sin Escudo Radical y donde la "Identidad" de la U.C.R. permaneció oculta y sus dirigentes actuales -salvo honrosas excepciones- permanecen "funcionales" o apoyando explícitamente el Gobierno de Carlos Juárez en episodios de público conocimiento y resonancia.

Como ocurrió en procesos semejantes, en la "desviación doctrinaria" de 1933-1945, y en la actual de 1984-2003, hubo "alejamientos" y "acercamientos" a las figuras símbolo de Alem y de Yrigoyen. En la contemporánea, hay un "alejamiento" explícito, fundamentado y público en los Discursos del Parque Norte del 1-diciembre-1985 y del 2-octubre-1986, y en los "hechos" narrados que fueron su expresión. La repulsa a las conducciones dirigenciales en unos casos, y en otros el desconocimiento de la ortodoxia doctrinaria radical o su arbitraria interpretación, provocaron otras "deserciones": Melchor Posse al Movimiento Nacional y Popular, Dante Caputo al Frepaso, Carlos Raimundi al Frepaso, Elisa Carrió al ARI, Ricardo López Murphy a RECREAR, Pablo Javkin y Alejandro Ravinovitz en "entendimientos con al ARI" proponiendo el nombre de Elisa Carrió como candidata presidencial de la U.C.R. para la elección del pasado 27 de abril del 2003. Los correligionarios de todo el país seguramente se preguntarán como fue posible que tres Presidentes del Comité Nacional de la Juventud Radical, como Raimundi, Javkin y Ravinovitz, recibieran tan alto honor para luego, desde esos altos cargos, defeccionar, lo que nos conduce a la hipótesis si al afiliarse no se equivocaron de Partido. También aquí en Santiago del Estero, el apoyo a la "Metodología Pactista" y la descalificación de las figuras fundadoras, asumió aspectos grotescos: en el período partidario 1997-1999, en plena Asamblea Provincial, un dirigente que más tarde fue Diputado Nacional, detractando la "ética" Alemnista, dijo:

"Si la ética no me sirve para conquistar el poder, la ética no me sirve de nada".

Y en el período 1999-2001, en plena sesión ordinaria del Comité Provincia, en medio del escándalo entre los Secretarios que suscitaron sus palabras, el Presidente, dijo: 

"Muchachos... eso que dijo Leandro Alem de que en política no se hace lo que se puede ni lo que se quiere, sino se hace lo que se debe... eso son "macanas" de Leandro Alem y de los tiempos de antes". 

Y ese dirigente había llegado a ser Presidente del Comité Provincia en el Partido de Leandro Alem y de Hipólito Yrigoyen. Ese ex Presidente del Comité Provincia, fue, además, Diputado Nacional "alfonsinista" y Director de Lotería Nacional en el período del "Delarruísmo".

Pero también hubo "acercamientos" a las figuras de Alem y de Yrigoyen. Ayer, en el período 1933-1945, y hoy, en el período 1984-2003. Se buscaba la senda histórica de la U.C.R. y se hicieron esfuerzos hasta encontrarla. Uno de los buscadores fue Moisés Lebensohn. Otro, Gabriel del Mazo, y toda la generación del M.I.R.. El esfuerzo fue intelectual y político.

En su libro póstumo "Convocatoria de Recuerdos", el "Forjista" Gabriel del Mazo puntualiza y celebra el "acercamiento" de Moisés Lebensohn a la figura, temas y posiciones de Hipólito Yrigoyen, señalando la "evolución" de su mentalidad. Dice del Mazo:

"En los comienzos de su actividad política, la formación de Lebensohn fue marcadamente europeísta, como la de otros conductores jóvenes de valía que hemos tenido, pero en los últimos años el pensamiento doctrinario de Lebensohn adquirió una profundidad y brillantez que consistía, en buena parte, en haber centrado, definitiva y totalmente, su mentalidad, en el "QUICIO NACIONAL", pues su cristiana pasión humanista y su "OPCION POR LO ESPIRITUAL", como su amor al pueblo y a la causa social de la Justicia, lo centró, fecundamente, en la defensa de "NUESTRA ORIGINALIDAD" y de nuestra "AUTONOMIA ESPIRITUAL".

Este "acercamiento" de Lebensohn es visible en:

1) en el gran discurso del 8 de marzo de 1949 pronunciado en la Convención Nacional Constituyente donde encomia la política económica y social y los actos de Hipólito Yrigoyen; 2) en el denso Prólogo al Tomo II "Mensajes" de la colección "Pueblo y Gobierno", Ed. Raigal, 1951, donde aclara que "Yrigoyen llegó hasta nosotros como una PROYECCION DEL ESPIRITU DE LAS HORAS INICIALES", aludiendo a las "ideas" que inspiraron el nacimiento y la organización de la Patria, y lo cierra transcribiendo literalmente la definición de Yrigoyen de que "El Radicalismo es una ESPIRITUALIDAD que perdura a través de los tiempos"; 3) en la Declaración de la Convención Nacional del 27 de abril de 1953, punto 2, "originalmente redactada por su Presidente Moisés Lebensohn" recalca Gabriel del Mazo, donde se expresa: "La U.C.R. librará esta lucha en todos los frentes de la vida nacional, SIN PACTOS, ACUERDOS NI CESIONES DE NINGUNA NATURALEZA, conforme a su tradición histórica...etc.", o sea conforme a la concepción política y metodológica de Hipólito Yrigoyen; 4) en esta misma Convención Nacional, al fundamentar la "Línea Combatiente" contra el Peronismo y al mismo tiempo contra las expresiones conservadoras del propio Radicalismo, adhirió al "sentido profundo" de la Abstención de Yrigoyen, explicando que era lograr la "diferenciación" con todo lo no radical, lo cual sería posible usando todas las trincheras de lucha que aún quedaban para desarrollar y exaltar el Programa revolucionario de la U.C.R. Cabe consignar que, en igual dirección metodológica que Lebensohn, el máximo historiador del Radicalismo Ing. Gabriel Del Mazo en su Conferencia del 16-junio-1965 (Buenos Aires), afirmó:

"La vía más segura para afrontar la crisis nacional y la crisis de época, es el reforzamiento de nuestra individualidad partidaria, que impida desdibujamientos, o la ilusión de vigorizarse merced a coincidencias engañosas con otras fuerzas, evitando mezclas de listas, de direcciones partidarias, y menos repartos gubernativos".

En el período actual (1984-2003), existen, sin duda, en todos los confines de la República, "acercamientos" a Alem e Yrigoyen y acciones y reuniones que lo demuestran:

1) En la Capital Federal hubo dos reuniones en el año 2000 con el intento de convocar a un Congreso Nacional d la Intransigencia Radical, con la presencia de Eduardo P. Zanoni, Renzo Breglia, Rubén López Cabanillas, Daniel Marcos, Osvaldo Alvarez Guerrero, Enrique Matzkin, Horacio Federico Quevedo, Rubén Vara y quién escribe estas líneas; 2) la Declaración del Instituto Yrigoyeniano de la Capital Federal de fecha 5 de septiembre de 1996 sobre la afiliación a la Internacional Socialista de Raúl Alfonsín; 3) la Declaración del Instituto Yrigoyeniano de la Capital Federal de fecha del 7 de octubre de 1997 titulada "la U.C.R. y la Alianza con el Frepaso"; 4) el Documento: "Repasando lo ya manifestado. Para meditar", de Hugo Osvaldo Sánchez, de La Plata (Buenos Aires), importante radiografía de las falencias que condujeron al desastre del 14-mayo-1995, publicado por primera vez el 22-mayo-1995 y reproducido el 19-octubre-2001; 5) el libro: "Argentinos, a precaverse contra los que engañan al Partido y al Pueblo"., Editorial Estudio Idea, 1992, de Armando Balbín, que es una valiosa aportación en la indagación de las fuentes ideológicas que influyeron en Alfonsín, antes y después de su gobierno; 6) el Libro: "La caída del Radicalismo", Ed. El Corregidor, 1995, de Héctor Ricardo Olivera, ex Legislador bonaerense que actuara en el Movimiento de Renovación y Cambio y más tarde en el MODESO, originario de Chascomús, quién señala el "cambio de visión" de Alfonsín luego de asumir su gobierno, aunque sin identificar las fuentes ideológicas, y relata un episodio político ilustrativo de la personalidad de Alfonsín cuando destaca que mientras prometía en una cena de doscientos dirigentes del MODESO su decisión de rechazar la propuesta de Menem de incluir la "reelección inmediata" en el Proyecto de Reforma Constitucional, dirigía notas a los Legisladores Nacionales sugiriéndoles considerar la inclusión de dicha propuesta "menemista" en la Ley de Necesidad de la Reforma; 7) el magnífico Documento titulado "Intransigencia Radical", presentado por O. Alvarez Guerrero como una interpretación de la etapa que se analiza, cuyas partes afirmativas merecen aprobación, pero cuyas páginas en blanco intentan llenar el presente trabajo; 8) la presentación de la candidatura de O. Alvarez Guerrero en la interna abierta del 15-diciembre-2002 y el Programa de Gobierno que reedita, actualizado, las Bases de Acción Política de 1948 aprobada ese año por la Convención Nacional; 9) la gran acción de difusión doctrinaria de Rubén Vara, de La Plata, a través de periódicas publicaciones difundidas a todo el país; 10) la intensa labor de difusión doctrinaria realizada en esta Provincia por el M.I.R. local, por cuya tribuna desfilaron Sergio Montiel, Eduardo Zanoni, Andrés Amil, Renzo Breglia, Juan Octavio Gauna, Enrique Matzkin (tres veces), Alfredo Allende, Miguel Angel Espeche Gil, Héctor Moisés Lebensohn, Osvaldo Alvarez Guerrero (dos veces), Daniel Marcos (dos veces); 11) el homenaje rendido en el Comité Provincia local, el 14 de junio del corriente año, a Moisés Lebensohn, en el 50º aniversario de su fallecimiento, donde hablaron el suscripto y Daniel Marcos, cuyo discurso, vibrante, enérgico y apasionado, con presencia de las más altas autoridades de la Convención Provincial y Comité Provincia, motivó estruendosos aplausos al final, y que fue valorada por haber ligado la lucha de Lebensohn al pensamiento político y rumbo gubernativo de Hipólito Yrigoyen; 12) y muchas más acciones y reuniones que ignoramos y cuya vinculación hay que lograr.

Frente al panorama que refleja el largo proceso 1984-2003, cabe plantearse si cuál es el DEBER DE LA HORA. Sin duda que VOLVER A LAS FUENTES.

Si hubo una "desviación doctrinaria" en el período citado, las etapas a recorrer para revertirlas, son:

1) partir del CREDO radical, cual es la Profesión de Fe Doctrinaria sancionada el 28 de junio de 1948 por la Convención Nacional, la cual es, a su vez, una síntesis de los Documentos Fundacionales del Partido, entre ellos, además del Manifiesto Fundacional, los Manifiestos de las Revoluciones Radicales, los discursos de Alem de 1880 en la Legislatura de Buenos Aires, sus discursos en el Senado Nacional y en la Cámara de Diputado de la Nación y su Testamento Político del 1 de julio de 1896, las Cartas de Yrigoyen al Dr. Pedro C. Molina en 1909, sus Mensajes al Congreso de la Nación, sus Memoriales a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, 2) la autoconvocatoria a un Congreso Nacional de Reconstrucción de la U.C.R., que elaboren los Documentos que fundamenten esa Reconstrucción y retome la senda histórica de la U.C.R., y 3) la aprobación de un Programa de Gobierno, actualizado dentro del contexto histórico nacional y mundial contemporáneo, y una Declaración Política interpretativa de la etapa de la decadencia y que fije los rumbos futuros del Partido.

Esta fue la propuesta de mi libro "EL RADICALISMO Y LA DESVIACION DOCTRINARIA", Ed. La Causa, 1999, cuyas líneas finales transcribo:

"En esta gran empresa (la convocatoria del Congreso), deben confluir los esfuerzos, conjuntos y simultáneos, de todos los núcleos radicales dispersos en la extensa geografía nacional, en sus expresiones de la Juventud, de las Generaciones Intermedias, y de los Viejos Luchadores, para, luego de encuentros previos, convocar a un CONGRESO NACIONAL, recuperador de las Fuentes, actualizador de la Doctrina y Programa y motorizador del Renacimiento Radical”


¡RADICALES, MANOS A LA OBRA!


Dr. HUGO A. HERRERA
Secretario del Comité Provincia
Períodos 1997-1999 y 1999-2001
Mesa Ejecutiva y de Prensa y Publicidad de la U.C.R.

Nota: El autor es afiliado a la U.C.R. desde 1952. Se inició en el Movimiento Estudiantil Reformista de 1945. En 1951 fue cofundador del Centro de Estudiantes de Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán. Fue Presidente del Comité Capital (Santiago del Estero), Delegado Titular al Comité Nacional en el período 1964/65; Secretario de la Mesa Ejecutiva y Secretario de Prensa del Comité Provincia de la U.C.R., períodos 1997/99 y 1999/2001. Es autor de los Libros: "El Radicalismo y la Desviación Doctrinaria" y de "Síntesis Histórica de la U.C.R.". Es integrante y cofundador del Ateneo Gabriel Del Mazo, del Ateneo Moisés Lebensohn y del Movimiento de Intransigencia Radical.










Fuente: Hugo Herrera: "El Radicalismo y la Desviación Doctrinaria" en http://www.pais-global.com.ar 25 de Enero de 2005. 

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