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viernes, 11 de mayo de 2012

Eduardo Giuffra:"Debate por la Nacionalización del Petróleo" Parte II (28 de julio de 1927)

Sr. Giuffra. — Pido la palabra.

A cualquier persona que este escuchando esta deliberación le ha de causar, indudablemente, extrañeza que se renueve un debate sobre una cuestión de procedimiento que quedo agotada en la sesión en que se formulara por primera vez. Se dijo en esa oportunidad que el despacho numero 77 contenía la base fundamental de todo lo que se ha hecho en el despacho 95.

Hay una cuestión que es fundamental, de carácter institucional, contenida en uno y otro despacho, cuya discusión será ardua porque compromete intereses muy importantes, desde el punto de vista de algunos señores diputados que creen defender una situación de autonomía, cuestión que con cualquiera de los despachos se ha de plantear con el calor que la naturaleza del asunto impone.
Es inexplicable que se quiera postergar, hasta llegar al articulo 27 del despacho numero 95, esta discusión, cuando todo el ha de ser necesariamente redactado sobre aquella base.

De manera, entonces, que cuando la Comisión de Legislación General tomo a su cargo el estudio del proyecto, limito hasta en sus términos toda la magnitud del asunto en un par de agregados, en dos artículos, con lo cual esta resuelta la base sobre la que ha de legislarse en consecuencia, es decir, todo lo que se refiere a la explotación.

Se han hecho argumentos especiosos para condenar esta prelación del despacho numero 77; se dice que en el van contenidos dos productos minerales de los cuales no se ha hablado, ni se pretendió hacer una sesión especial.

Yo recuerdo que en la oportunidad en que se planteo la cuestión por el señor diputado Fiorillo, se pidió una sesión especial, que no pudo hacerse sino sobre la base del único despacho que había, es decir, la orden del día 77. No podía haber un pedido de preferencia para un despacho inexistente.

La renovación que hiciera el señor diputado Dickman del despacho de la Comisión de Industrias y Comercio fue una consecuencia, porque no se encontraba complementado el asunto en todos sus aspectos, o sea en cuanto se refiere al dominio y a la explotación. Entonces, a fin de facilitar la preferencia, el señor diputado Jorge Raúl Rodríguez manifestó que bastaba con que se dijera petróleo, entendiendo que en esa expresión estaba contenido el gran problema. Nosotros hemos considerado al petróleo como el asunto mas fundamental, pero se comprenderá que los otros tienen análoga importancia, porque se trata de productos muy necesarios para la Nación, para la industria y para la defensa, ya en el estado de paz como en el caso de enemistad.

La observación que se hace, de que este agregado puede dificultar la aprobación del proyecto, no tiene importancia porque se podrá votar por partes.

No es posible, señor Presidente, que una cuestión como esta se postergue para decidir sobre ella cuando se haya avanzado ya en la aceptación de muchos artículos de un despacho, sin antes saber si las minas van a ser de la Nación o de las provincias. Esto es previo a todo y debe ser aprobado antes que lo otro, que es mas complejo; bastara una votación. De manera que, sin quererlo, se dilatara el conocimiento de este asunto y cuando ya tenga la Cámara estudiado el articulado, entonces estudiaría el aspecto institucional y quedaría dividido el proyecto. ¿Por que? Porque la cuestión mas dificultosa se dejara para lo ultimo.

De manera que lo que debemos hacer, por simple lógica y por razón de concepto, es tratar primero el despacho que constituye el eje sobre el cual ha de girar la cuestión y que contiene el gran asunto.




























Fuente: Hipólito Yrigoyen "Pueblo y Gobierno" Politica Emancipadora Reforma Patrimonial Volumen II Petróleo, Editorial Raigal, 1953. Recopilación hecha por Roberto Etchepareborda y Tito Leoni.

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