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lunes, 30 de abril de 2012

Hipólito Solari Yrigoyen: "Doctrina avalada por una Historia" (15 y 16 de noviembre 1973)


Reivindicamos hace un rato, y lo digo con toda objetividad, nuestra posición obrerista, porque fue precisamente con Yrigoyen cuando se inicia una etapa de reforma social en medio de una gran resistencia de los grupos económicos desplazados en aquel entonces. En ese gobierno histórico de los años 1916 al 1922 se preparo la elevación de las fuerzas del trabajo; el numero de sindicatos aumento de setenta, con cuarenta mil adherentes, en 1916, a setecientos cincuenta con seiscientos mil adherentes en 1920. Me he tornado el trabajo de verificar estas cifras frente a otras de publicaciones clasistas, que si bien reconocen el notable incremento sindical del periodo que estoy reseñando, menguan los aciertos positivos de aquella época con estadísticas equivocadas.
Por primera vez se enviaron en esa presidencia radical delegados trabajadores a congresos internacionales para tratar cuestiones obreras, y se celebraron tratados de ese carácter. Los delegados obreros entraban a la Casa de Gobierno —lo hicieron los ferroviarios—, pero no entraban perseguidos por la policía, sino para ser recibidos por el presidente de la Republica y encontrar su comprensión frente a las lógicas conquistas por las que estaban luchando.
Se implanto el salario mínimo; se instituyo la festividad del 1 de Mayo; se elevaron realmente los ingresos de los trabajadores; entraron en funcionamiento los seguros obreros; se sancionaron la ley de previsión 11.289 y otras similares; se legislo para los obreros de los territorios nacionales, y esto lo digo con orgullo como representante de la provincia del Chubut, que por entonces no tenia el carácter de Estado federal, pues esos trabajadores desempeñaban sus tareas en condiciones verdaderamente coloniales.
Ha dicho un estudioso de los problemas laborales, el tratadista Miguel Ángel Sardegna, que el obrerismo recibió en la Argentina su primer impulso gracias a un estadista muy sensible a los problemas sociales, el doctor Hipólito Yrigoyen.
Nuestra posición obrerista nos ha sido echada en cara en distintas oportunidades y de las mas diversas maneras. Por otro lado, y pienso que en forma elogiosa, en más de una oportunidad el actual presidente de la Republica ha dicho que la posición laboral del peronismo entroncaba con la yrigoyenista. Y quiero mencionar otra alusión, que la recojo de la Constituyente de 1957, cuando los representantes del radicalismo junto con hombres de otros partidos, como el caso del señor senador Alende, bregaban por el avance del derecho laboral en esa norma que paso a ser el articulo 14 bis. Entonces nos dijo un diputado, el señor Hardoy, que nosotros habíamos sido los precursores de Perón.
En este tema específico de las asociaciones profesionales, Hipólito Yrigoyen envío un mensaje al Congreso, el 19 de mayo de 1919, señalando que el régimen legal de las asociaciones profesionales que estaba estudiando una comisión parlamentaria debía ser completado con el de los contratos colectivos de trabajo y con el de la conciliación y arbitraje. Ese proyecto entro en la Cámara de Diputados.
Pero no se agoto allí la inquietud para que el país tuviera una legislación sobre asociaciones profesionales, pues el 5 de julio de 1921 el mismo presidente Yrigoyen presentaba a la consideración del Congreso un proyecto de Código del Trabajo, el cual nunca tuvo sanción ni mereció examen alguno, pues era bien sabido que una mayoría opositora frenaba, por diversos motivos que no es del caso analizar aquí que las de las iniciativas de avanzada del Poder Ejecutivo en materia laboral y en otros campos.
Decía el mensaje que acompañaba el proyecto de Código del Trabajo, con la modestia que caracterizaba a su firmante: "Innecesario parece decir que el Poder Ejecutivo no tiene la seguridad de haber hecho obra perfecta en su proyecto. Creo, sin embargo, que lanzado ese código en la vida practica, acunara en torno a su disposición una preciosa experiencia que habrá de permitir, por medio de reformas posteriores, darle mayores perfeccionamientos.
He escogido este pensamiento y no otro, puesto que es a través de esa experiencia, que en aquel entonces se quería recoger y no se lo pudo hacer, como los hombres del radicalismo, partiendo del principio de que las asociaciones profesionales merecen su apoyo pleno, porque a través de ellas se debe tender a la unidad obrera, en la faz practica adecuamos a cada momento histórico la reglamentación para que el principio tenga su mejor resguardo y protección.
Las iniciativas parlamentarias son numerosas. No voy a detenerme en ellas, por cuanto la oficina de Información Parlamentaria ha realizado una buena labor que ha puesto a disposición de todos los legisladores. En esa reseña se detallan las promovidas por los hombres del radicalismo y por los de otras fuerzas políticas, tendientes todas a dar una legislación en materia de asociaciones profesionales de trabajadores.
Pero me detengo en el rol protagónico que, como señalara recién, jugo la Unión Cívica Radical en la Convención Nacional Constituyente de 1957. Allí se estableció la norma de que el trabajo, en sus diferentes formas, gozara de la protección de las leyes, las que aseguraran al trabajador —es decir, el trabajador es el sujeto— una organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.
Un estudioso de los temas laborales y periodista parlamentario, el doctor Nelson Domínguez, ha dicho al comentar el articulo 14 bis: "El articulo 14 nuevo de la Constitución Nacional resume los derechos que fueron conquistados sucesivamente por los trabajadores a través de un proceso de luchas que se desarrollaron a lo largo de varios siglos, hasta lograr el reconocimiento a la existencia plena y normal del desenvolvimiento de la organización sindical. Ellos son: “el derecho de sindicación o libre agremiación, forma específica de asociación; el de organización sindical libre y el de organización sindical democrática. Se los suele englobar a todos —agrega el comentario— en la equivoca expresión de "libertad sindical”. He tornado estos conceptos de la revista "La ley laboral y previsional".



























Fuente: "Defensa del Movimiento Obrero" de Hipólito Solari Yrigoyen,1975.

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